París-Bercy, a mitad camino de Londres

París-Bercy arrancará este domingo con el aliciente de tener que repartir dos plazas de cara a la ATP World Tour Finals de Londres

El Palais Omnisports de Bercy acoge el último Masters. Foto:turismoenparis.com
El Palais Omnisports de Bercy acoge el último Masters. Foto:turismoenparis.com

Este domingo entra en escena, París-Bercy, el último Masters 1000 de la temporada que se presume clave para conocer los nombres de los últimos jugadores que disputarán la ATP World Tour Finals de Londres, que empezará sólo un día después de terminar la cita parisina.

París-Bercy cierra como cada año las puertas de la temporada regular. Para unos, el último torneo antes de iniciar las vacaciones tras diez duros meses recorriendo todo el circuito. Para otros, en cambio, la última oportunidad de sumar unos valiosos puntos que les permitan acudir a la cita de maestros en Londres.

Bercy es el último Masters 1000 del año.

En esta edición, la novedad viene marcada por su ubicación en el calendario. Al igual que todos los años, el torneo se encarga de echar el telón a la temporada, pero en esta ocasión, la principal diferencia respecto a otras campañas, es que desaparece la semana de descanso que suele haber entre la cita parisina y Londres, un incoveniente que puede modificar sustancialmente el desarrollo del torneo.

En principio, están previstas que acudan todas las principales raquetas de la clasificación, excepción hecha de la sabida ausencia de Rafa Nadal. Un gran logro, que hay que tomar siempre con la debida cautela, por las posibles bajas de última hora que suelen haber, en ocasiones, en este evento. Y es que el torneo viene tras una gira de pista cubierta extenuante.

Octubre es uno de los meses más cargados de toda la campaña. A la gira asiática, se une en este final de mes, la disputa de tres ATP 250 (Viena, Estocolmo y Moscú) y dos ATP 500 (Valencia y Basilea). Una auténtica barbaridad que hace que sean muchos los que hasta el último momento, no decidan si asisten o no al torneo, pese a su obligatoriedad.

Especialmente, aquellos jugadores clasificados para la ATP World Tour Finals. Con un margen escaso de un día entre la final de París y el inicio del Masters de Londres, posiblemente descansar la semana del último Masters 1000, se antoja clave para poder dar el 100% en la cita londinense. Es el caso de Roger Federer, quién ya declarado que hasta que no concluya Basilea, no decidirá si juega o no en Bercy. Lógico, en parte, si se tiene en cuenta que si el suizo fuera capaz de repetir la actuación del año pasado acumularía tres semanas sin descansos de por medio. O peor, aún, en el caso de Juan Martín del Potro, que campeón de Viena, podría llegar a disputar cuatro semanas sin pausa, cuando precisamente viene de arrastrar problemas en la muñeca.

Para los que sí que resulta de vital importancia el Masters 1000, es para los jugadores que aún sueñan con acudir a Londres. Este año, aún quedan dos plazas disponibles, y aunque en una Jo-Wilfried Tsonga parte con mucha ventaja, la otra sí que resulta especialmente abierta entre varios tenistas, como son el serbio Janko Tipsarevic, el español Nico Almagro o el francés Richard Gasquet.

Franceses y Wild Cards

Precisamente, si para alguien resulta importante el torneo, es para los tenistas galos. Jugar en casa es siempre una motivación extra y nadie como ellos parecen aprovecharla mejor. En los últimos cuatro años ellos han sido capaces de copar siempre un puesto en la final. Dos veces Gaël Monfils, ausente este año por lesión, y otras dos, Jo-Wilfried Tsonga (que ganó en 2009), parece que la pista cubierta del Palais Omnisports de París-Bercy les ayuda a dar lo mejor de sí.

Monfils fue finalista en dos ediciones.

Esa gran actuación se traduce también a través de la entrega de Wild Cards. Este año, la organización ha decidido premiar con sus invitaciones a Michael Llodra, Paul-Henry Mathieu y Benoit Paire, hombres todos ellos que seguro que pueden dar mucho que hablar en el cuadro principal de 48 jugadores, especialmente el primero que ya sabe lo que es llegar a las semifinales de 2010.

Quizás, la composición del cuadro sea una de las peculariades más grandes que ofrece París-Bercy. Al contrario que el resto de Masters 1000, son 16, los jugadores que pasan directamente a segunda ronda habiendo sólo 48 en total. El objetivo, no es otro, que tratar de tener la presencia de los mejores tenistas, quiénes suelen venir de disputar torneos en la semana previa.

Favoritos al título

Dicho lo anteriormente, es difícil hacer pronósticos acerca de quién puede salir ganador en Bercy. De hecho, desde que Marat Safin ganará en el 2004, ningún otro tenista ha sido capaz de repetir título en la capital francesa.

Evidentemente, si todos acuden con intención de disputar el torneo al máximo, Roger Federer, ganador el año pasado, debe ser el gran favorito. Sus condiciones se adaptan como nadie a la pista cubierta de París. El problema es que se antoja difícil pensar que el suizo pueda estar tres semanas castigando el cuerpo al límite, y más sabiendo que tiene por delante la cita de Londres.

Prácticamente, lo mismo se puede decir del resto del Top 3. Novak Djokovic es uno de los que podría considerarse como gran favorito. Tiene el estímulo de que le vale hacer 760 puntos de aquí a final de año para asegurarse el número 1 del mundo cuando acabe el curso, y eso es siempre un buen aliciente para hacer un buen papel en un torneo que ya ganó en 2009. También Andy Murray, debería de ir con la intención de recortar distancia sobre los dos primeros, si bien el hecho de jugar en casa la semana siguiente le puede hacer reservar energías.

Del resto hay que estar atento a Tomas Berdych. El checo lleva una esplendida temporada que esta culminando en el último mes con la clasificación de su país para la final de la Copa Davis, las semifinales de Shanghái y el título en Estocolmo. Además, tiene la experiencia de saber lo que es ganar en esta misma pista, en 2005.

Y como no a los citados anteriormente Jo-Wilfried Tsonga y Richard Gasquet. El primero hizo final el año pasado ante Federer y también ha sido capaz de hacerse con el título en el 2008. El segundo es un peligro en cualquier superficie, y con su enorme clase y una clasificación a Londres en juego, conviene no descartarlo.

Superficie

Una de las notas más peculiares del torneo es la superficie. Hasta 2007, París-Bercy se disputaba sobre Taraflex, una rápida moqueta que beneficiaba a los sacadores en su juego. Sin embargo, en esa edición y ante las insistencias de los jugadores por el temor a las lesiones que provocaba, fue cambiado el suelo y sustituido por la pista dura del Gerflor Masters 1000, que permite modificar las condiciones de la cancha según se pretenda. En ese sentido, París-Bercy busca ser escrupulosamente igual que la pista que los jugadores tienen el O2 Arena de Londres, a fin de evitar bruscos cambios que pudieran perjudicar a los jugadores. Y ello es el motivo que explica que cada año varien las condiciones de la pista del Palais Omnisports de Bercy.

Calendario futuro

El de esta edición podría ser el penúltimo torneo que se disputará en estas fechas, ya que en la remodelación del calendario que tiene prevista la ATP para 2014, se le va a buscar hueco en el mes de febrero, dentro de la gira invernal europea de pista cubierta. De esta manera, se buscaría paliar su mala ubicación actual, y permitiría una mayor presencia de los mejores tenistas del mundo.

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