El ranking ATP, sin ningún menor de 20 años en el Top 200

En la actualidad no hay ningún tenista menor de 20 años entre los 200 primeros y España, por ejemplo, no tiene ningún tenista de menos de 24 en el Top 100

La ATP no tiene menores de 20 años en el Top 200. Foto:brisbanetimes.com.au
La ATP no tiene menores de 20 años en el Top 200. Foto:brisbanetimes.com.au

El progresivo envejecimiento del circuito ha provocado que en la actualidad no haya ningún tenista menor de 20 años situado en el Top 200, y haya que irse hasta el puesto 214 para encontrar al brasileño Guilherme Clezar como mejor “teenager”.

El 20º aniversario del australiano Bernard Tomic el pasado 21 de octubre ha causado un hecho realmente sorprendente en la clasificación mundial de esta semana: la ausencia de jóvenes menores de 20 años dentro de los 200 mejores del mundo. De hecho, gracias a la aportación del sueco Philip Mardh a través de su cuenta en Twitter @thetennisguru, hemos podido saber que hay que irse hasta el puesto 214 del ranking para encontrar al brasileño Guilherme Clezar como el tenista más joven con 19 años.

Clezar es el mejor joven menor de 19 años. Foto:tennis-pronostics.com

Un dato que sirve para confirmar el progresivo envejecimiento que está sufriendo el circuito en los últimos años, donde a la falta de nuevos talentos, se une la consolidación de los jugadores más veteranos. Pero, ¿ por qué ocurre esto, cuando antes era frecuente no sólo encontrar algún chico joven dentro del Top 10, sino incluso levantando copas de Grand Slam?

En primer lugar, por el tenis cada vez más físico que se emplea. El talento y el ingenio con la raqueta ha dado paso a un juego de más fuerza, donde se prima la potencia por encima de cualquier otra cualidad. Para llegar a la élite, ya no basta con tener una gran muñeca, es necesario competir en igualdad de condiciones físicas. Cada vez se pega más duro a la pelota, y los jugadores gozan de una mayor resistencia, hecho que beneficia a los tenistas más veteranos, que ya tienen más formado su cuerpo.

Además, los peloteos son cada vez más frecuentes y ello conlleva a exigir un mayor desgaste mental, donde también salen beneficiados los jugadores más experimentados, que suelen tener una mayor consistencia, lo que les permite ganar más puntos desde la línea de fondo. La falta de paciencia suele ser uno de los defectos más comunes en los más jóvenes.

Evidentemente, luego está la ausencia de figuras. No todas las generaciones encuentran a superestrellas que sean capaces de despuntar enseguida. En ese sentido, la excusa de que el juego evoluciona y tiende a ser cada vez más físico es buena, pero no hay que olvidarse que en mayo de 2006, hace tan sólo seis años, podíamos encontrar cuatro jugadores menores de 20 años en el Top 50 (Nadal, Monfils, Gasquet y Murray, y con Djokovic muy cerquita de entrar). Es decir, el tenista que vale, lo demuestra desde sus inicios, por muy físico que sea el juego.

La situación actual en el ranking

Si uno echa mano al ranking esta semana, se da cuenta de que la situación es preocupante para los más jóvenes. Menores de 20 años, como hemos señalado anteriormente, no existe ninguno entre los 200 primeros, pero es que sólo hay tres entre los 300 mejores: el mencionado Guilherme Clezar, el checo Jiri Vesely y el australiano Jason Kubler. Los tres chicos de 19 años.

La cosa llega hasta tal punto, que no hay ningún menor de 18 años que sea capaz siquiera de estar entre los 500 del mundo, cuando con 17 años, por ejemplo, Rafa Nadal ya había debutado en Copa Davis, o Lleyton Hewitt sabía lo que era ganar un título ATP.

Y entre los mayores de 20, la cosa no es que esté para tirar cohetes. En el actual Top 100 hay 23 jugadores con 30 o más años, un dato realmente revelador del panorama actual, habida cuenta que en 1992, sólo había cuatro tenistas por encima de la barrera de los 30.

En España, por ejemplo, la situación de los más jóvenes es desastrosa. De los 12 españoles entre los 100 primeros, no hay ninguno que tenga menos de 24 años, siendo Albert Ramos y Roberto Bautista-Agut, los más jóvenes, con dicha edad. Casi se puede decir que el pasado, presente, e incluso futuro del tenis español, aún se encuentra en Rafa Nadal, quién tiene 26 primaveras a sus espaldas.

Parecida situación vive Estados Unidos, que cuenta con ocho tenistas (contando aún a Roddick) en el Top 100, pero sólo uno menor de 25, el prometedor Ryan Harrison que tiene aún 20 años, o Argentina, que de los cinco jugadores que sitúa en la élite de los 100 mejores, sólo Juan Martín del Potro aún no ha rebasado la cifra de los 25. También Francia vive una situación similar.

Harrison es el joven más prometedor de Estados Unidos.

Cualquier tiempo pasado, mejor

La situación que vive ahora mismo el tenis no es realmente algo muy normal en la historia del tenis. Como hemos señalado anteriormente, en 2006 eran cuatro los tenistas que estaban en el Top 50 sin haber cumplido los 20. En el 2000, la famosa generación de “New Balls Please” tenía ya a Federer, Ferrero, Hewitt y Safin en entre los 70 mejores del mundo. Y si nos vamos un poco más atrás en el tiempo, vemos que en 1989, dos chicos de 19 años llamados Andre Agassi y Michael Chang ya estaban entre los ocho mejores del mundo.

A principios de los 2000 hubo una revolución en el circuito.

Con todos estos datos explicados, lo que cabe preguntarse es en quién se puede confiar que pueda llegar alto. En ese sentido, hay dos tenistas que a sus 21 años si albergan esperanzas de llegar lejos. El canadiense Milos Raonic y el belga David Goffin. El primero ya sabe lo que es ganar tres títulos en la ATP y está entre los 15 mejores. El segundo, ya ha sido capaz de llegar a los octavos de final de Roland Garros, y hacerle ni más ni menos que un set a Roger Federer.

Además, Tomic, sólo por lo que demostró el año pasado llegando a los cuartos de final de Wimbledon, hay que darle un voto de confianza a pesar de su irregularidad creciente en esta última parte del curso tenístico. Si no lo hacemos, pocas más son las alternativas que nos quedan.

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