WTA Championships: Victoria Azarenka

Ha elaborado los cimientos de un auténtico liderazgo y con una temporada sublime se ha coronado como la mayor sensación WTA de los últimos años

Victoria Azarenka sale del Rod Laver Arena tras ganar su primer Grand Slam
Victoria Azarenka sale del Rod Laver Arena tras ganar su primer Grand Slam

Victoria Azarenka y su temporada sublime: ata las zapatillas, respira hondo, coloca los auriculares con rock, hip-hop o R&B, y arranca el camino hacia el partido más importante de su corta carrera, es la final del Open de Australia, y mientras recorre el pasillo con las paredes estampadas con las imágenes de los campeones se extramotiva; hoy, 10 meses más tarde, es la número 1 del circuito, campeona del Open de Australia, finalista del US Open y sólida líder.

Tras acabar dos años en el top10 era el momento de romper esa dinámica y lanzarse hacia la gloria. Los títulos de Miami, Marbella y Luxemburgo a finales de 2011, las finales en Madrid y WTA Championships y las semifinales de Wimbledon anunciaban la llegada -disimulada- de una gran jugadora de futuro. Victoria Azarenka, desde que perdiera ante Petra Kvitova en el WTA Championships de 2011 -no obstante, en una apretada final- no conoció la derrota hasta que uno de sus mayores cocos, Marion Bartoli le paró los pies en cuartos de final de Miami. Eso son cerca de 5 largos meses sin probar el amargo sabor de derrota alguna, una racha poco común en el tenis en general y menos aún en el tenis femenino -firma con su nombre el mejor arranque de una tenista WTA de la historia: 26 triunfos consecutivos para empezar.

Entre medias cayeron los títulos de: Sydney, Doha, Indian Wells y el Open de Australia. Las recientes números 1 de la WTA destronadas no fueron aceptadas por el público, la crítica o incluso sus propias rivales por la falta de carácter en los grandes escenarios: Jankovic, Wozniacki, Safina... no tienen Grand Slams. Azarenka cuando arrebató el #1 a Wozniacki, tras Melbourne, lo hizo con uno de esos preciados títulos bajo el brazo -de hecho, es la primera tenista de la historia en pasar de #3 al #1, sin pasar por el #2-.

Ante ese historial sobre pistas duras al aire libre, Azarenka se concentró con su entrenador de siempre -Sam Sumyk- y Amélie Mauresmo, para preparar el asaltó a la tierra batida. Finales en Stuttgart y Madrid, no sirvieron de preparación para un escaso Roland Garros, donde alcanzó los octavos de final, lo que le llevó a perder la cima del ranking. De nada servía haber ganado un Grand Slam y alcanzar el #1 si ahora lo perdía y volvía a las sombras de las campeonas de Grand Slam como Schiavone, Li o Stosur. Ella no pretendía seguir esa línea, quería ser la mejor tenista. Semifinales en Wimbledon y Juegos Olímpicos, perdiendo únicamente en ambos casos ante Serena Williams, recuperó el liderato. Más tarde llegaría la brillante final del US Open, que no supo cerrar y los títulos de Beijing y Linz de final de temporada.

Acorazada tras un espíritu de lucha y competitividad encomiable, incluso por momentos exagerado, encontramos en pista siempre a una Vika motivada, sólida, eléctrica e inteligente, y a una Victoria responsable, relajada y feliz fuera de pista. Atrás quedan esos enfados tontos en pista de adolescente y esos despistes continuos provocados por un carácter socarrón. Victoria Azarenka ha madurado de cabeza y de tenis.

Con un 90% de victorias, Azarenka ha cerrado la mejor campaña de su vida y, dependiendo de lo que ocurra en el torneo de maestras, podríamos estar ante la número 1 más sólida y con mayor reconocimiento y aprobación desde que Henin soltara ese galardón en el 2008. Atrás quedan las ausencias de Serena, los supercalendarios de Wozniacki, las finales no ganadas de Safina, la debilidad de Ivanovic y el castillo sobre arena de Jankovic. Seis títulos de nueve finales. Alto rendimiento en prácticamente todos los Grand Slam (reparten 2000 puntos): Título / Octavos de final / Semifinales / Final, así como en los WTA Premier Mandatory (reparten 1000) de Indian Wells, Miami, Madrid y Pekín, donde marcó: Título / Cuartos de final / Final / Título.

A pesar de ello, Azarenka no tiene un gran revés a una mano, ni un saque poderoso, ni una derecha con top-spin, ni una habilidad especial para el toque. No tiene nada que destaque a nivel técnico en especial, pero es muy completa, además de desarrollar esa otra parte del talento que es la alta exigencia diaria en sus entrenamientos, su portentoso físico, su capacidas atlética, su cantidad de recursos y su fortaleza mental, especialmente desarrolla a raíz de alcanzar el número 1 a diferencia de lo que ocurría a las anteriores líderes. Aunque no sería hacer honor a la verdad no destacar su revés tan variado y veloz, especialmente en el cruzado. Ha mostrado ser superior al resto especialmente en pistas duras, pero ya ha mostrado también que puede competir como #1 en césped en pista rápida y bajo techo. Ahora le queda progresar sobre la difícil tierra batida, donde de pequeña ya brilló, y derrotar sólidamente y en el momento preciso a Serena Williams, a quien cada vez le está cogiendo más el punto. Eso es lo único que le resta para alcanzar su potencial en plenitud.

Azarenka es una persona ambiciosa. Eso le hace estar viva. "Es una pena no tener nadie delante, me motiva progresar pero como número 1 subir ya no vale, ahora hay que aprender a mantenerse", decía la misma Azarenka ya en Estambul. "Soy un poco como el conejo de las piras duracel en los entrenamientos, no paro y me gusta ser así". En Estambul, donde ha sido recibida poco menos que como si fuera una estrella del pop internacional, Azarenka buscará proclamarse por primera vez en su carrera 'Maestra de la WTA'. Un título especial y diferente, único cada año y que por lo restringido de su acceso y el nivel de las contendientes es de los más prestigiosos que existen.

Llega como número 1, como finalista del 2011 y como campeona del precedente Linz -en la misma superficie-, mas no como máxima favorita. "Es cierto, no lo conseguí cerrar, Serena ganó y aún me duele verlo, pero lo utilizo para motivarme y crecer más", decía en rueda de prensa en referencia a la reciente final del US Open donde sirvió para hacerse con el encuentro. Ahora, consciente además de que su tenis se acopla perfectamente a estas superficies rápidas bajo techo: ha ganado Moscú 2010, Luxemburgo 2011 y Linz 2012 -cada torneo WTA, no WTA Championships, que ha disputado los tres últimos años bajo techo- afronta con ganas y garantías el torneo de maestras de este 2012. Serena lidera las apuestas y las quinielas de los expertos, pero Vika ya ha estado muy cerca y, en mi opinión, quizás sea la mejor oportunidad para la bielorrusa de cerrar como auténtica líder indiscutible de la WTA, sin que la sombra de Serena se prolongue más de lo debido -complicando mucho además la defensa del #1 a principios de 2013-.

Feliz y sonriente, está haciendo un gran año con un calendario serio y responsable, sin excesos pero sin ausencias; toma parte cuando de promocionar la WTA se trata y poco a poco se va labrando un nombre más allá del círculo de seguidores de tenis femenino. Está subiendo peldaños con seguridad y sin apenas dar marcha atrás. Crece, despacio y sólidamente. ¿Estamos ante la nueva gran campeona del tenis femenino? ¿Hará Victoria Azarenka historia? Este WTA Championships y su enfrentamiento con Serena nos darán pistas.

Vichka, arrancó el 2012 como número 3 y sin darse cuenta pasó a ocupar el rol de primera raqueta durante todo el año y de una forma verdaderamente impactante para una inexperta. Su carácter de campeona se forjó desde niña, cuando su madre entraba a trabajar en el Club de Tenis de Minsk, y la pequeña Victoria cogía una raqueta y pasaba horas y horas golpeando una desgastada pelota amarilla contra el muro. Después de que empezara con 7 años ya no hubo quien parara a Vika, llegando a altas horas de la madrugada a casa durante su niñez porque quería seguir jugando, porque quería ser como las de la televisión. Cuando pudo competir no lo desaprovechó, y de ahí que a los 15 años de edad fuera fichada para entrenar en Arizona.

Esa niña, la que perdía la noción del tiempo golpeando una pelota de tenis contra una pared y tenía en la raqueta a su mejor amiga, es hoy la mayor sensación del año. Nadie esperaba a la bielorrusa con este elevado listón, y vaya si ha aparecido, además todo indica que para quedarse. Bienvenida a la cima, Victoria, lo llevas en el nombre y en la sangre.

La sensacional primera maestra WTA del 2012 es Victoria Azarenka.

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