A Juan Mónaco se le esfuma el sueño de Londres

La derrota de Juan Mónaco significa un paso casi definitivo hacia atrás en su lucha por entrar entre los ocho mejores que dan acceso a Londres

Juan Mónaco cae en Valencia ante Hewitt. Foto:infobae.com
Juan Mónaco cae en Valencia ante Hewitt. Foto:infobae.com

La derrota de Juan Mónaco en la primera ronda del torneo de Valencia ante el veterano australiano Lleyton Hewitt complica mucho el pase del argentino a la ATP World Tour Finals de Londres que reunirá dentro de dos semanas a las ocho mejores raquetas del circuito y para la que ya hay seis tenistas clasificados tras confirmar la ATP al checo Tomas Berdych.

El sueño de Juan Mónaco parece esfumarse. Valencia, la ciudad que el año pasado le llevó a su primera final sobre pista rápida, le ha jugado esta vez una mala pasada. Valencia, y porque no decirlo, el rival. Nunca Lleyton Hewitt fue un rival fácil de vencer, ni siquiera cuando parece que su mejor tiempo ha pasado ya.

Juan Mónaco dice casi adiós al Masters.

Muy lejos quedan ya las aspiraciones de apenas hace un mes, cuando en Kuala Lumpur saboreaba el que era el cuarto torneo de la temporada, en el inicio de la gira asiática. Un broche perfecto para un año que estaba siendo de ensueño.

En febrero, Viña del Mar coronaba campeón a un tenista que había empezado el curso por debajo de los 25 primeros y cayendo en Australia a las primeras de cambio. Era el primer título desde 2007 y una inyección de moral fuerte para iniciar el año. Unas semifinales en el Masters 1000 de Miami reafirmaban que el “Pico” estaba dispuesto a empresas mayores en este 2012. El francés Gaël Monfils y los norteamericanos Mardy Fish y Andy Roddick cayeron en una cita, donde sólo un sólido Novak Djokovic pudo ganarle.

La tierra verde de Houston le volvía a ver con la copa en los brazos, esta vez ante John Isner y le permitía acceder a los 15 primeros del mundo. Un lugar que parecía de tránsito, habida cuenta de que la temporada de tierra batida europea estaba a la puerta de la esquina. Sin embargo, una inoportuna lesión en Monte Carlo le hizo perderse casi un mes de competición, habiendo de volver en Roma, donde otra vez, el serbio Djokovic le apartaba del camino, esta vez en octavos de final.

En Roland Garros, nada pudo hacer ante el vendaval Nadal. Su gran amigo le endosó una de las palizas más duras de su carrera (6-2, 6-0, 6-0), eso sí ya en la segunda semana de torneo, que no le minaron la moral para un mes más tarde llegar a la tercera ronda de Wimbledon ante otro serbio, Viktor Troicki.

El mes de julio de su vida descubrió a un jugador en racha. Capaz de lograr ser finalista en Stuttgart y campeón en el ATP 500 de Hamburgo, llegó a cumplir uno de sus sueños desde que era niño: lograr ser Top 10. Un elemento de distracción a tenor de sus tempranas eliminaciones en los Juegos Olímpicos (eso sí, contra un especialista en hierba como Feliciano López) y el US Open (perdió una ventaja de dos sets en la primera ronda contra Guillermo García López).

La victoria Kuala Lumpur ante Julien Benneteau puso algo de luz y abrió la puerta a una posible clasificación para Londres. Un espejismo, porque con el viento a favor, se embarcó en la aventura de Tokyo y Shanghái y en ambas pareció perder el rumbo. En la capital nipona, Marcos Baghdatis lo eliminó en segunda ronda. Peor aún fueron las cosas en la ciudad china, donde ni siquiera fue capaz de ganar un encuentro.

La vuelta a Valencia parecía ser el lugar destinado a intentar buscar el asalto a Londres. Finalista el año pasado, partía como cuarto cabeza de serie y con serias opciones de llegar cuanto menos a semifinales. Sin embargo, ahora deberá buscar un milagro en la capital francesa.

Las consecuencias de la derrota

La derrota de Juan Mónaco, además de alejar tremendamente sus aspiraciones de entrar en el próximo torneo de Maestros, le hará bajar casi seguro del Top Ten. El argentino defendía aquella final brillantemente lograda el año pasado, donde sólo Marcel Granollers pudo derrotarlo. 300 puntos que se esfuman de su casillero y que le harán tener que buscar un milagro en el último Masters 1000 del año, París-Bercy, si quiere ser maestro por primera vez en su vida. Con sólo dos plazas disponibles (tres si no acude Nadal) tras confirmar la ATP que el checo Tomas Berdych también estará en Londres, París, bien vale un esfuerzo.

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