Head to head muy desfavorables

Existen jugadores que presentan balances realmente terribles en sus enfrentamientos con otros tenistas

Al igual que ocurre en el colegio con alguna asignatura, en el tenis algunos jugadores tienen verdaderos dolores de cabeza cuando se enfrentan a rivales que se le dan excesivamente mal, son sus bestias negras, el tenista al que nunca querrían enfrentarse.

Da igual que sean buenos, no tanto, o incluso grandes estrellas. En ocasiones, el estilo de alguien se atraganta. Su forma de sacar, sus continuas subidas a la red, un estilo poco ortodoxo o la forma de pegar a la pelota complican en demasía el juego.

Normalmente son los mejores tenistas quiénes suelen costar más de derrotar. En la actualidad, tanto Roger Federer como Rafa Nadal son auténticos pesos pesados difíciles de derrotar. Que se lo digan sino a Andy Roddick, ex número 1 del mundo que en su carrera tuvo que verse las caras con el helvético hasta en 24 ocasiones para sólo conseguir tres triunfos. Cuatro finales de Grand Slam se le esfumaron al tenista de Nebraska teniendo enfrente a Federer. Eso sí, le quedó el consuelo de ganarle en su último enfrentamiento en Miami.

Tampoco muy afortunados resultan David Ferrer y el finlandés Jarko Nieminen que presentan un balance de 0-13. Ni siquiera Del Potro, que le arrancó la final del US Open 2009 acaba de encontrar el antídoto para acabar con el genio de Basilea (2-13). Por no hablar de los españoles Tommy Robredo y Feliciano López que tienen a sus espaldas un 0-10, si bien el toledano le ha dado más de un susto alguna vez.

Nadal también es otro coleccionista de victorias mal que le pesen a sus rivales. Nicolás Almagro ha sido incapaz de derrotarle en ocho oportunidades, pero peor es lo de dos franceses, Richard Gasquet y Paul- Henri Mathieu que andan 0-10 con el manacorí. Muy peculiar lo de Gasquet, que en que épocas juniors solía ganar a Nadal, pero tras dar el paso al profesionalismo aún no ha sido capaz.

El serbio Novak Djokovic está también empezando a destacar en estos apartados. Su víctima predilecta, el checo Tomas Berdych, con quién presenta un balance favorable de 10-1. Aunque con Stanislav Wawrinka tampoco sufre mucho a tenor de 11-2 a favor.

No siempre los mejores tienen el head to head favorable. Curioso era el caso del francés Fabrice Santoro que se retiró con un 7-2 favorable ante un ganador de Grand Slams como Marat Safin. Al galo se le daban bien los ex número 1. Carlos Moyà sucumbió con él 3 de las 4 veces que se enfrentaron y Andre Agassi no fue capaz de tener un récord personal favorable con él en sus seis enfrentamientos (3-3).

Y es que en la historia han sido muchos los casos donde jugadores de máximo nivel han presentado balances desesperanzadores. Uno de los casos más conocidos quizás sea el del norteamericano Jimmy Connors con su compatriota Vitas Gerulaitis, quién tuvo que esperar 17 partidos hasta soltar la mítica frase de “nadie gana a Vitas Gerulaitis 17 veces seguidas”.

Connors ganó 16 veces seguidas a Gerulaitis. Foto:julie-campbell.com

Tampoco Arthur Ashe tenía buenos recuerdos cada vez que tenía a Rod Laver delante. El australiano le ganó 18 partidos seguidos para acabar el head to head con un contundente 21-3. Y que decir. Muy similar era el caso de Thomas Muster que fue incapaz de hacer frente al estilo de saque y volea de Stefan Edberg para cerrar con un dramático10-0 sus cara a cara.

Head to head femenino

Si algunos balances son espectaculares en el circuito masculino en el femenino aún lo es más. Dos tenistas del prestigio y éxito de Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez tuvieron en Monica Seles un auténtico muro. La primera presentó un escalofriante balance de 20-3, si bien le ganó una final de Roland Garros. La aragonesa aún lo hizo peor cediendo en 20 de sus 21 partidos.

Tampoco Martina Hingis parecía que se le diera muy bien a Arantxa (2-18). Aunque claro nadie como Steffi Graf y Martina Navratilova para dominar a sus rivales. La alemana le endosó un 21-0 a la francesa Nathalie Tauziat, que para quiénes no se acuerden llegó a ser número 3 del mundo en el año 2000. Pero lo peor, es que ni siquiera le concedió un tiebreak. Graf también solvento con bastante facilidad sus duelos contra Mary Joe Fernández (17-0) o Conchita Martínez (13-1).

Aunque quizás Martina Navratilova sea la que ostente el récord más grande. Hasta un 33-1 le hizo a Zina Garrison, incluida una victoria en la final de Wimbledon de 1990. Más suerte tuvo Pam Shriver que logró derrotarla tres veces, pero claro, en 37 duelos.

Navratilova le endosó un 33-1 a Garrison.

Todos estos, son sólo alguno de los casos que sirven para demostrar que cuando el rival se te atraganta, da igual lo bueno que seas.

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