Análisis gira europea bajo techo

¿Cómo era la gira europea indoor hace 10 años y por qué se ha discriminado tanto en pro de homogeneizar el circuito?

El tenis es un deporte de giras y se cierra con el título de 'Maestro/a del año' en superficie dura bajo techo; en el último tramo de cada temporada, se vive la gira europea bajo techo, un tiempo clásico de los circuitos masculino y femenino que se ha visto reducido, apretado e infravalorado en los últimos años; hoy en Punto de Break analizamos la gira europea bajo techo, su pasado y su situación actual... ¿cómo ha cambiado el final de temporada indoor en los últimos 10 años?

Empezando por los números y las comparaciones, hemos decidido situar nuestro punto de mira diez años atrás. ¿Recuerdan? Con Grosjean, Agassi, Ferrero, Hewitt, Moyá y un Federer en ascenso, en la ATP. Y con Serena y Venus Williams, Henin, Clijsters, Mauresmo, Capriati, Seles y Hingis entre otras en la WTA. Hace mucho pero no hace tanto. De aquél momento son estas giras que estudiamos.

En el año 2002, diez años atrás, la gira europea indoor constaba en el circuito masculino de 8 torneos profesionales repartidos a lo largo de 5 semanas consecutivas: Moscú, paralelo a la gira asiática, y después Lyon y Viena en una semana, Madrid (Masters 1000) en la siguiente, Basilea, San Petesburgo y Estocolmo en la penúltima y París-Berçy (otro Masters 1000) para cerrar, antes de que los ocho mejores se desplazaran al torneo de maestros.

En el circuito femenino, por otra parte, la gira europea se desarrollaba en 5 semanas consecutivas que tenían como contenido 7 torneos: Leipzig y Moscú (el torneo ruso era un Tier I, es decir, equivalente a un Masters 1000 femenino) en semanas distintas pero paralelos a torneos asiáticos, seguidos por Filderstadt, a la semana siguiente había dos: Zurich (también Tier I) y Bratislava, para cerrar con otro doblete: Linz y Luxemburgo.

Es fácil la conclusión, por tanto, de que hace 10 años la gira indoor europea de finales de año tenía lugar durante más de un mes, con interesantes torneos tanto en cantidad como en calidad, y por ello acudían los grandes nombres, que también se jugaban títulos clave sobre pistas cerradas muy rápidas, en la mayoría de casos 'carpet'. La comparación con la situación a día de hoy es para echarse las manos a la cabeza, especialmente en lo que se refiere a la WTA que por otros intereses se ha 'cargado' una de las 5/6/7 giras tradicionales que el tenis tenía cada temporada. En mi opinión, siendo probablemente muy pronto para ser declarada en este artículo, lo que ha hecho la WTA es prácticamente un sacrilegio.

A día de hoy en la ATP se tratan de 'salvar los muebles', apurando también otros 8 torneos (muchos se repiten) pero apretándolos hasta acabar con toda lógica en las fechas. De esta forma, en el 2012 la gira indoor europea constará de 8 eventos, en 4 semanas pero una de ellas colocada antes de la gira asiática por lo que las principales raquetas ni se plantean disputarla. La parte positiva de la ATP es que aún mantiene un gran título como es París-Berçy bajo techo, y que hay muchos lugares donde aún se vive este tenis fugaz tan tradicional: Metz y San Petesburgo (discriminados preAsia), Estocolmo, Moscú y Viena (ya la semana siguiente a Asia, haciendo triplete de ATP250), Basilea y Valencia (ATP500 con ya buenos cuadros) y el mencionado torneo ATP1000 parisino. Sin embargo, la WTA desde hace ya unos años decidió que había que cortar este calendario precipitadamente, por ello en el circuito femenino la gira indoor sólo consta de ¡2 semanas y 3 torneos!: Linz (coincide con Osaka, dura al aire libre en Japón, y se inicia nada más terminar la gira oriental) al que siguen una semana después, delante del WTA Championships, los torneos de Luxemburgo y Moscú (éste último considerado de categoría superior pero no en exceso, un simple WTA Premier).

Por tanto, tras comparar los calendarios de hace 10 años queda claro, sobre todo en la WTA, que la gira europea ha sido muy discriminada. ¿Por qué? La gira asiática, y especialmente los fuertes patrocinios e intereses de mercado, han llevado a que ésta adquiera más tiempo e importancia (tanto en premios como en puntos como en prestigio) lo que ha llevado a que muchas de las grandes estrellas centren sus ojos en ella y no en la gira europea. El problema es que en los torneos asiáticos se juegan en pistas duras al aire libre, quedando por ello a un lado los especialistas de los torneos bajo techo, que disponen de una gira no en la que brillen y puedan apretar a los grandes, sino simplemente en la que puedan coger puntos.

La WTA lleva potenciando su mercado asiático desde hace ya años mucho más que la ATP; de ahí la razón de su inexistencia prácticamente de gira bajo techo. Y de ahí la alarma de que si la ATP, como ha ocurrido en otras cosas, sigue el camino de la WTA, la gira europea indoor estaría en serio peligro; y desde luego, es de los tramos débiles del calendario cuando de negociaciones para reducir semanas en competición se trata. Y con su desaparición iría la de sus especiales aficionados, la de sus especialistas, la de sus superficies de pistas y la de una manera diferente de competir el tenis.

Para que se hagan una mejor idea Serena Williams, la que juega lo que tenga que jugar y poco más, en el año 2007 disputó tras el US Open los torneos indoor de Stuttgart, Moscú y Zurich. Claro, no participó de la gira asiática, cosa que por otra parte tampoco hace ahora. Es interesante ver cómo cuando los representantes de los jugadores ATP braman contra sus directores, se pone a la WTA como ejemplo o su CEO, Stacey Allaster, sale como lideresa de lo bien hecho cuando la WTA va en paralelo a la ATP toda la temporada excepto en este momento en que la ATP aguanta en Asia y organiza bien la gira europea bajo techo, y la WTA tras Pekín poco menos que hace un borrón hasta el WTA Championships. Jugadoras como Azarenka, Kvitova, Ivanovic o Stosur suelen dar juego a esta minigira que, no obstante, se ha quedado más en 'mini' que en 'gira'.

Los perjuicios a la gira indoor europea no cesan aquí, ojalá. Más allá del número de semanas, puntos y torneos, se ha 'quebrado' prácticamente la esencia misma de esta gira al prohibirse la disputa de competición sobre 'carpet'. Ahora se juega sobre pistas duras bajo techo, cuando antaño se jugaba en pistas de maqueta, mucho más rápidas, donde el saque era aún más clave y donde los especialistas en saque-volea encontraban su hábitat tras un largo período desde Wimbledon. Ahora ni la hierba de Wimbledon es la mitad de rápida que antes, ni la moqueta está permitida, ni los tenistas audaces, rápidos de reflejos y voleadores encuentran lugar entre tanta pista cada vez más homogénea y ralentizada, sea enero, agosto o noviembre. ¿Vamos hacia un circuito diverso, como siempre ha sido el tenis, o hacia donde vamos? Cada vez menos diferencias, cada vez la dura predomina más en el calendario, cada vez se diluyen los perfiles exitosos de tenistas guerreros que luchan todo en pistas lentas, y de tenistas 'águila' que pican en pistas veloces por aquí y por allá.

El tenis incardina parte de su éxito en su diversidad: desde los torneos mismos, pasando por las superficies, hasta claro alcanzar a los propios y distintos perfiles de los tenistas. Quizás haya muchos intereses económicos y de calendario, pero desde luego, homegeneizar el tenis es de los mayores errores que se podrían cometer, y que de facto ya se están cometiendo. Por el bien del tenis y de sus espectadores, señores de la ATP y de la WTA, permitan que vuelva la gira europea bajo techo en su esencia y como debe; que históricas plazas donde se han librado grandes batallas del tenis mundial como Essen, Brighton, Zürich, Leipzig, Bratislava o Fildestadt se pierdan, jamás es una solución y, sin duda, nos demuestran cuál es el rumbo trufado que se está tomando.

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