Cinco razones para ver el Masters 1000 de Shanghái

El Masters de Shanghái tiene varios motivos por los que ser seguidos: uno de ellos, su gran estadio Qi Zhong

Como punto de clausura de la gira asiática masculina llega el penúltimo Masters 1000 de la temporada. Antes de poner rumbo a Europa, el circuito masculino realiza una parada en la capital china para disputar la que será la cuarta edición del torneo de Shanghái. Un paraíso para unos competidores que lo han elegido como torneo favorito de categoría Masters 1000 del año en las últimas tres temporadas. Vestuario privado para los ocho primeros cabezas de serie en el cuadro individual y las dos principales parejas, menús elaborados por un reputado cocinero galardonado con la estrella Michelín, hospedaje en uno de los hoteles de cinco estrellas más lujosos del año,… Una serie de comodidades que convierten a la ciudad china en uno de los puntos de destino preferidos para los deportistas. Nosotros, desde perspectiva, te ofrecemos una serie de razones por las que no te puedes perder una de las últimas grandes citas del curso 2012.

La ciudad de Shanghái acoge el Masters 1000 asiático

1. Plantel de excepción: Se trata de un torneo que reviste ausencias de calado, cierto. Ni Nadal –finalista en 2009, ni Ferrer –finalista en 2011-, ni Del Potro –inédito en gira asiática- competirán en la capital china. Pero veámoslo de otro modo. A pesar de las ausencias mencionadas no hay que olvidar que se trata de una competición donde podemos disfrutar de hasta 7 tenistas de calibre top10. Un lujo que únicamente se produce en torno a una decena de veces a lo largo de la temporada. Por otra parte, hasta el inicio del curso 2013, seguramente hasta la disputa del próximo torneo de Grand Slam –Abierto de Australia- no se verá un plantel de tanta calidad al aire libre, con las condiciones naturales jugando un papel en la competición. Además, los grandes torneos de segunda mitad de temporada (Wimbledon, Juegos Olímpicos, Canadá, Cincinnati, US Open) llevan la firma de tres hombres: Roger Federer, Novak Djokovic y Andy Murray. Todos estarán en Shanghái. Todos tienen recientes cuentas pendientes. Hay motivos para esperar algo interesante.

2. Pelea por las Finales ATP. Junto al torneo de París, se trata del enclave más decisivo para aquellos tenistas que están buscando el billete para el evento de cierre de temporada. Más interesante si cabe que el evento francés donde, en la semana previa al torneo británico, las plazas pueden llegar decididas o necesitadas de imprevisibles carambolas para revertir posiciones. El O2 Arena de Londres aparece en el horizonte a un mes vista, y hasta entonces ningún torneo repartirá más puntos que el celebrado en la ciudad más poblada del planeta. Las ausencias destacadas (incluyendo a dos tipos aún no clasificados y metidos en la pelea) colocan a los aspirantes a maestros de 2012 en una posición privilegiada para evitar prematuros cruces, abriendo la posibilidad de avanzar más rondas de las previsibles y apretar la clasificación de cara a los últimos torneos del año. Se trata de una oportunidad que debe de estar marcada en rojo en el calendario de más de un jugador. Y en el tramo final de una temporada especialmente cargada de competición, un extra de voluntad puede marcar la diferencia entre conseguir o no el objetivo.

El Qi Zhong Stadium es la casa del Masters de Shanghái

3. Estadio Qi Zhong: Antigua sede de la Copa Masters durante cuatro temporadas (2005-2008), se trata de uno de los recintos deportivos más espectaculares del circuito. Con capacidad para 15.000 espectadores, nos encontramos ante una de las pistas de tenis más grandes del mundo. Capaz de acoger un aforo idéntico al presente en la Centre Court de Wimbledon, su dimensión es mayor al de la pista principal de dos Grand Slam (Philippe Chatrier en Roland Garros y Rod Laver Arena en el Abierto de Australia). Inferior en capacidad a la central del US Open, cuenta con el techo retráctil del que aquella carece. Una majestuosa estructura a imagen y semejanza de la magnolia –flor con especial presencia en el sudeste asiático- protege el cemento cerrando los ocho pétalos de acero en caso de lluvia. El aspecto más desangelado de tan distinguida construcción lo representa la baja asistencia de público en ediciones anteriores. Notablemente alejado del centro (se estima una hora de coche sin excesivo tráfico), precios de entradas (el salario medio en la ciudad de Shanghái ronda los 500€), la conexión con el aficionado es una de las brechas a suturar por el evento.

4. Negociaciones sobre ingresos: Días después de que el Abierto de Australia, tras presiones por parte de los jugadores, anunciase un incremento del prize money a repartir en su próxima edición, hay prevista en Shanghái una reunión entre la Junta de Directores, el Consejo de Jugadores y los representantes de los cuatro torneos del Grand Slam. Una de las cuestiones radica en cómo actuarán el resto de Grand Slam en materia de distribución económica. El major aussie ha incrementado los premios de jugadores en un 15% respecto a la anterior edición, un mínimo que desde el Consejo de Jugadores verían justo para el resto de grandes. La distribución de beneficios realizada por eventos de temporada regular se estima entre un 20-30%, un porcentaje que los jugadores desearían ver en el reparto de los grandes –mucho más lucrativos cuyo reparto se estima que oscila entre un 10-15%-. Desde la representación de Grand Slams se ha insistido en que escucharán los comentarios de jugadores respecto a lo decidido para Australia y se seguirá trabajando para tomar una decisión.

5. Tendencia de futuro: Como disciplina de alcance global, el tenis encuentra en Asia, y particularmente en China, un territorio de explotación preferencial. El mayor exponente de mercado del planeta, se estima que lejos de poseer una amplia tradición el país cuente con 10 millones de practicantes, doblando así a un mercado asentado como el francés. El gigante asiático se ha convertido en una prioridad absoluta en ambos circuitos. Si WTA ha abierto una sede corporativa en Pekín con el objetivo de organizar el gran torneo de la ciudad –evento de máxima categoría desde 2009- y promocionar el deporte en la región de Asia-Pacífico, ATP no se quedó atrás elevando ese mismo año el estatus de su torneo de Pekín y convirtiendo Shanghái en el culmen de su gira asiática. Los órganos rectores no dudan en subrayar la importancia estratégica de la región cada vez que se presenta la oportunidad. Por tanto, es un enclave a no perder de vista en fechas venideras.

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