El tenis en la NCAA: liga universitaria americana

Solución y tentación para compaginar estudios universitarios y tenis de alto nivel, que cuenta con Isner, los Bryan o Raymond en su historial

La liga universitaria de tenis de los Estados Unidos, clásica NCAA, se presenta como una gran oportunidad para compatibilizar tenis y estudios, pudiendo acabados éstos luchar por una carrera profesional; esta vía desconocida para muchos es la que les vamos a intentar descubrir hoy en Punto de Break.

Partimos de una evidente base: no todo el mundo es Rafael Nadal, Serena Williams, Roger Federer o Martina Hingis. No todos brillan ya desde los 12 años. No siempre se tiene dinero o capacidad suficiente como para ser referencia, pero sí para alcanzar el sueño de convertirse en profesional. Cuando uno de esos jóvenes con potencial desea convertirse en profesional y embarcarse en esta apasionante aventura, lo primero que necesita (esencial) es el apoyo de sus padres. Entonces las reservas son siempre las mismas, por lo general: dinero, distancia y futuro.

Evidentemente un padre y una madre, ejerciendo como tal, reflexionan sobre el futuro de su hijo. Si es bueno pero no brillante, pero está ilusionado mas no saben en qué acabará esto qué hacen. Es aquí donde los ojeadores de las universidad americanas 'cazan' talentos para sus ligas. Probablemente el perfil medio de promesa que 'fichan' es un buen tenista con potencial pero serias dudas sobre si llegará a profesional.

La NCAA, es la competición deportiva entre universidades de EEUU. Como no podía ser de otra manera tiene su sección de tenis, tanto femenina como masculina, disputándose la competición por equipos universitarios de cada sexo y la competición nacional individual y de dobles. De esta forma a final de curso habrá universidad campeona en cada sexo, campeón y campeona individual, y campeones y campeonas de dobles.

No se imaginan la gran cantidad de tenistas que esta liga mueve. La competición universitaria la disputan 64 equipos en la primera división, más otras dos más. Alcanzándose el centenar de equipos universitarios por todo Estados Unidos, por sexo y con varios miembros. La competición central es la de equipos universitarios que se juega con eliminaciones directas entre equipos disputándose cada eliminatoria al primero que gane 4 puntos (a cada dos partidos de individual le sigue uno de dobles). La única diferencia existente en lo que se refiere a los marcadores y las reglas de puntuación es que siempre se juega al mejor de tres sets disputándose el tiebreak con el 6-6 al primero que alcance 12 puntos (prácticamente tiebreaks el doble de largos, y en opinión de muchos el dobles de justos).

La gran ventaja con que cuenta esta liga es claro que permite a tenistas obtener el graduado universitario mientras siguen entrenando con buenos 'coaches' y con competencia, por lo general. Hay que decir que el nivel masculino es mucho mejor que el femenino en comparación con el nivel de los circuitos profesionales ATP y WTA. Estos tenistas son 'amateurs' si compiten en la universidad, por lo que en caso de disputar un torneo profesional (ATP, WTA o ITF) se verían obligados a ceder el dinero del premio a su universidad; que no obstante en casi el 100% de los casos les está costeando todos sus gastos a estos estudiantes, además de abriéndoles una puerta que ellos muchas veces ni ellos mismo se imaginan que dispondrían.

Al acabar su periplo universitario, en torno a los 21-22-23 años estos estudiantes-tenistas pueden dar un paso al frente y convertirse en tenistas-profesionales, que disputen en condiciones de igualdad los circuitos. Esta vía muchas veces criticada como muy útil pero exterminadora de talentos, pues al final esos estudiantes-tenistas no se acoplan al circuito profesional con el éxito exigible cuando vuelven a él años más tarde o directamente ni lo intentan. A pesar de ello, hay nombres que han mostrado que es posible seguir esta vía para formarse como tenistas y como personas, para después volver al circuito.

Así les ocurrió a los hermanos Bryan, John Isner, Ryan Harrison o Benjamin Becker; y recientemente fue conocido el caso de una de las tenistas referencia en el circuito femenino universitario, Mallory Burdette (cuyas dos hermanas y hermano también participan en la NCAA de tenis), que alcanzó tercera ronda en el US Open merced a una WC y que ha sido capaz de ganar varias tenistas profesionales dentro del top150, incluso haciéndose con el ITF 100.000 de Vancouver. También es conocido el nombre de una buena promesa norteamericana que desde luego tiene tenis para meterse en el top30 si sigue mejorando, aunque aún está disputando la NCAA, quédense con su nombre es: Nicole Gibbs (no obstante es la #228 de la WTA con sólo 7 torneos disputados en todo el año).

De esta forma, la NCAA es para unos una ventana de oportunidad increíble cuando no acababan de triunfar en los pequeños torneos y son cazados por un ojeados, y para otros un circuito que les bajará su nivel de exigencia y que les tendrá apartados (ganando menos, si en el circuito profesional va bien) del circuito durante sus primeros años de profesionales. Dicho sea de paso es otro de los focos de nacimiento de grandes tenistas norteamericanos, además del centro de alto rendimiento de Boca Ratón, y de tenistas de América del Sur y de España (que en el caso de estos países luego no suelen dar el paso al profesionalismo), sin ir más lejos hace sólo unos días se conocía que la promesa española, brillante en sus comienzos y ahora algo estancada, Silvia García Jiménez se desplazará a disputar la NCAA.

Un camino distinto, pero que también aporta mucho y que es muy desconocido en Europa por los amantes del tenis. Isner, Harrison, los Bryan, Jill Craybas (una de las grandes veteranas del circuito) o Lisa Raymond (una de las mejores doblistas de la actualidad, top5) no han aparecido en el circuito de la nada. Mientras la ATP, la WTA y la ITF viven cada año inmersos en sus distintas giras, otros juegan tenis a gran nivel de manera paralela mientras estudian una carrera universitaria. Punto de Break acercándose una vez más a un tenis distinto e igualmente apasionante, hoy tocaba el tenis universitario. ¿Habrían apostado ustedes por sacar un graduado en una universidad americana mientras seguían entrenando y compitiendo al tenis? o ¿habrían querido disfrutar desde el principio del circuito profesional escalando poco a poco?

Y por si tenían curiosidad dominan varias universidades: Southern California (con el ilusionante Steve Johnson), Georgia, Florida y Stanford (en chicas con las cuasiprofesionales ya mencionadas Burdette y Gibbs).

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