París-Bercy, el torneo de las ausencias

El BNP Paribas Masters es el último torneo previo a la ATP World Tour Finals y suele estar marcado por las numerosas bajas

 París-Bercy acoge el último Masters 1000. Foto: tenniswordlitalia.com
París-Bercy acoge el último Masters 1000. Foto: tenniswordlitalia.com

Uno de los grandes torneos de final de temporada es el BNP Paribas Masters, también conocido como París-Bercy, una de las citas clásicas de la temporada cubierta que cada año sirve para definir los últimos nombres que acudirán a la ATP World Tour Finals que reúne a los ocho mejores jugadores del circuito.

Creado en 1986, cuando vino a sustituir al viejo Abierto de París, no sería hasta 1990 cuando el evento tomaría especial relevancia con la consideración de ser uno de los nueve Super-9 del circuito (hoy conocidos como Masters 1000).

El torneo se disputa tradicionalmente en el Palacio Omnisports de París-Bercy, un complejo polideportivo capaz de albergar 14.000 espectadores en los eventos de tenis. Uno de los hechos que más caracterizan a la cita es la superficie en la que se disputa, que ha sido objeto de controversia en los últimos tiempos.

En un principio y hasta 2006, el torneo comenzó disputándose sobre moqueta. Una superficie rápida y dura como el Taraflex (catalogada como clase 5 por la ITF, la más rápida) que creó mucha polémica al ser caracterizada como una pista excesivamente veloz y que favorecía a los sacadores. Junto a ello, presentaba el gran handicap de ser un tipo de suelo propicio para las lesiones, lo que propinó que fuera cambiada en 2007.

El único Masters 1000 sobre pista cubierta

El propio Roger Federer apuntó al respecto que en el Taraflex el pie se le quedaba como pegado al suelo, al mismo que tiempo que españoles y argentinos señalaban que era una superficie que no permitía agarrar los efectos a la bola.

Ese citado 2007 marcaría un punto de inflexión en París-Bercy, que pasaría a disputarse sobre la superficie dura del Gerflor (categoría 4 según la ITF). Además, se cambiarían los colores de la pista, pasando del azul tradicional a una combinación del mismo color por dentro de la pista, y verde por fuera, para favorecer las retransmisiones de televisión (que un año después se intercambiarían).

Pero sobre todo donde más destacaría el cambio iba a ser en la velocidad de juego. De pasar de ser una de las canchas más rápidas del circuito bajo techo a ser una de las más lentas, sino la que más del “indoor”. Esa modificación marcaría precisamente la tendencia del torneo en los últimos años, provocando que en la actualidad una de las notas más características del torneo sea las variaciones constantes de velocidad en la pista que sufre temporada tras temporada París-Bercy y que convierte como ya han señalado más de algún tenista la superficie del Masters 1000 parisino en una adivinanza.

París-Bercy tiene una ubicación en el calendario muy mala

Junto a las vicisitudes de las pista, otra de las características del último torneo importante del año antes de la Copa Masters ha sido su ubicación en el calendario. A pesar de que puede parecer que está situado en una posición estratégica por ser la última cita antes del torneo de “maestros”, lo cierto es que esto ofrece doble versión.

Por una parte, existen años en las que hay varias plazas (especialmente las últimas) en juego para acudir a la ATP World Tour Finals y el torneo en ese caso despierta mucho interés convirtiendo cada partido en una eliminatoria a vida o muerte.

En cambio, en la mayoría de veces el pastel suele estar ya repartido (sobre todo los primeros puestos) y el torneo se convierte en un aluvión de bajas ( en la edición de 2006 no fueron cinco de los seis mejores del mundo). Para unos porque dan por finalizada la temporada y prefieren descansar de un largo año, y para los primeros espadas, porque deciden preparar el Masters de otra forma más adecuada.

De hecho, el torneo ha solicitado en innumerables ocasiones un adelanto en el calendario, cosa que finalmente parece que se producirá en la remodelación de fechas de 2014, cuando todo indica que pasará a disputarse en febrero a falta de confirmación oficial por la ATP. Incluso, algunos han llegado a señalar que debería quedar rebajado de categoría, pero su fuerte patrocinador PNB Paribas juega a su favor.

Precisamente, por estos motivos el palmarés de París-Bercy siempre ha resultado un tanto atípico. Hasta el año pasado, ni Roger Federer ni Rafa Nadal figuraban entre los vencedores del certamen, un hecho sin precedentes en el resto de Masters 1000 y Grand Slams del circuito.

Sin embargo, el triunfo del suizo ante el local Jo-Wilfried Tsonga le permitió anotarse el honor de ser el único jugador junto con Andre Agassi en tener el doblete Roland Garros-París-Bercy. En el caso del norteamericano con la peculiaridad de que lo hizo en el mismo año (1999).

No obstante, la presencia de sacadores en la nómina de ganadores es notable, encabezando la lista el alemán Boris Becker y el ruso Marat Safin con tres galardones por delante de los americanos Sampras y Agassi con dos.

La tradicional rapidez de las pistas y el hecho de disputarse sobre pista cubierta han hecho que sólo un tenista sudamericano o español hayan puesto su nombre entre los vencedores. Fue el caso de David Nalbandian, que en 2007 superó a Rafa Nadal aprovechando una de las ocasiones donde la pista era más lenta.

La edición de este año

La edición de este año se celebrará desde el 27 de octubre hasta el 4 de noviembre y está prevista que sea una de las más atractivas de los últimos años debido a la lucha abierta que aún existe por el número 1. Roger Federer y Novak Djokovic deben disputarse en la capital gala la cima del tenis debido a los 1000 puntos en juego que otorga el torneo.

Junto a ellos, varios serán los tenistas que luchen en forma desesperada por intentar estar en la cita de Londres, que se celebrará una semana después. De momento, están inscritos los 38 mejores tenistas del momento, aunque tratándose de París-Bercy es más que probable que muchos de ellos se bajen del carro a última hora.

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