Kristina Mladenovic: tenista ambiciosa desde la cuna

Hija y hermana de deportistas profesionales, plurilingüe, agresiva y versátil

"¿Realmente es la primera vez que esta niña juega al tenis? En ese caso me parece increíble", se preguntaba y respondía el experimentado primer entrenador de Kristina Mladenovic, tenista francesa entre promesa y realidad (nació el 14 de mayo de 1993 y ya está al borde del top100). Hija de padres deportistas, su madre Dzenita jugaba al voleibol y su padre Dragan era jugador profesional de balonmano, su hermano pequeño Luka va camino de futbolista profesional. De orígenes serbios, nació en Porrentruy (Suiza) y se crió en Francia (actualmente reside en Saint Pol sur Mer, aunque pasa largas estancias en París). No obstante, habla francés, inglés, serbio, italiano y español.

Niña multideportista, con un cuerpo atlético y privilegiado (mide 1,80 y pesa 60 kilos a día de hoy), de pequeña probó en el balonmano (por influencia paterna), en el voleibol (por influencia materna), en natación (por curiosidad), en tenis (por interés) y en voley-playa (por pasión). "Hacía tantos deportes que no me aclaré sobre a cual dedicarme hasta que a los 12 años gané el título de campeona de Europa sub14 y supe que en el tenis estaba mi futuro". Kristina compaginó sus estudios con la disputa del circuito junior, etapa en la que conquistó el Roland Garros Junior y alcanzó la final de Wimbledon Junior, tanto individual como de dobles. Algunos se refirieron a ella entonces como la "heredera de Pierce". Sólo el tiempo dirá si ese título se le quedó grande o corto. Después terminó sus estudios y comenzó una etapa con el entrenador de Lucie Safarova, aunque finalmente entrena en la actualidad y desde Wimbledon con Thierry Ascione, extenista francés.

Cuando le preguntan a Kristina por una palabra que le describa dice "ambiciosa" y cuando le cuestionan acerca de quién era su referencia de pequeña contesta "a mis padres les encantaba Seles y por eso me llevaron a tenis, pero en realidad nunca he tenido a nadie como una clara referencia o un modelo a seguir, quiero mi propia historia y ser yo misma, sin parecerme a alguien; desde luego si quiero ganar a todas no puedo ser como ella; admiro las carreras de Serena, Federer o Nadal que son leyendas, pero deseo construirme a mí misma tanto en mi tenis como en mi historia". No cabe duda hablamos de una super deportista criada como tal desde la cuna.

Además Kristina es un auténtico portento físico. Alta con buen saque y duros golpes, su juego consiste en puntos rápidos y efectivos apoyada sobre un potente y variado servicio. Quizás le falte aún un poco de temple y experiencia pero sus últimas semanas dan crédito del valor seguro que es ésta francesa. En el US Open, consiguió ganar su primer partido de un cuadro principal de Grand Slam ("en 2009 y 2010 tuve problemas con las lesiones y tras aquéllo llevaba tiempo preguntándome cuándo sería mi momento; cuándo explotaría de veras, y ya ha llegado") ante la top50 neozelandesa Marina Erakovic. Rotas las cadenas salió a matar en su primera segunda ronda de Grand Slam y arrasó a la top20 rusa Anastasia Pavlyuchenkova por 6/1 6/2. Interesante prueba de nivel. Más tarde, Bartoli fue una piedra demasiado grande en el camino de esta tenista joven y aún muy inexperta en grandes ocasiones. Pero ya estaba la maquinaria engrasada. Apenas una semana después, Mladenovic estaba ya en la previa del WTA de Quebec, para jugar de maravilla bajo techo y alcanzar sus primeras semifinales de un torneo de este nivel (6 victorias WTA consecutivas), donde sólo Lucie Hrdecka en un tiebreak puso fin al sueño.

"¿Cuál es tu superficie favorita?", "(ríe)... no me hagas esa pregunta por favor... es que no sé; realmente elegiría la hierba, adoro esa superficie, pero me encanta la tierra de París y he tenido buenos resultados en ella, y en dura qué decir, es la superficie donde he crecido y donde juego la mayor parte del tiempo; realmente creo que me puedo adaptar muy bien a cualquier superficie; disfruto el tenis, y cada superficie tiene sus distintivos que la hacen más interesante todavía, no entiendo a quién ve la superficie como un problema, a mí me parece de lo mejor que tiene el tenis". Desde luego completa es. Ya ha brillado en todo tipo de superficies, incluída el bajo techo. Grandes resultados en todas y es que el juego de Mladenovic se puede adaptar bien a cada una de ellas. "¿Si pudieras elegir un golpe de otro tenista con cuál te quedarías?" se le cuestiona, "no sé, me gustan mis propios golpes, no creo que tenga ninguno malo, aunque quizás si tuviera que elegir diría el slice de revés de Roger Federer". Segura de sí misma, con un punto incluso de soberbia, como muchos campeones, Kristina no duda ni en pista ni fuera de ella.

"Soy una chica de sol, fiesta, amigos y playa, por eso me encanta Croacia y España", responde cuando le cuestionan sobre sus vacaciones soñadas, aunque no duda en trabajar duro para progresar. Es la gran ilusión futura en el tenis femenino de la marca de ropa Lacoste. Su sueño: ganar Grand Slams. Sin duda alguna, Kristina dará que hablar y subirá como la espuma. Ahora tras sus recientes resultados es uno de los jóvenes perfiles más interesante para seguir la pista, su tenis al máximo es imparable, el problema es la cabeza y la regularidad que aún no controla. Todo a su paso, 'Kris' apuesta fuerte y la temporada próxima podría deparar muchas sorpresas. Super deportista desde la cuna y ambiciosa como pocas, así es Kristina Mladenovic, la gran esperanza gala.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes