Tenistas asiáticos destacados

El tenis asiático suele dar cada cierto tiempo grandes jugadores que se convierten en uno de los espejos de la sociedad de su país

Los tenistas asiáticos cada vez son más en el circuito. Foto: zimbio.com
Los tenistas asiáticos cada vez son más en el circuito. Foto: zimbio.com

El tenis asiático está de moda, el auge de su gira cada vez más poderosa en el circuito y la explosión de jóvenes talentos, en especial japoneses, está haciendo que cada vez más se hable de las excelencias de los jugadores nacidos en esta parte del mundo.

En ese sentido, la llegada de Kei Nishikori al primer plano tenístico ha supuesto una revolución en Asia. Japón lleva invirtiendo mucho dinero en el tenis desde hace tiempo, y parece que al fin está viendo recompensada su inversión. Y Kei, ahí juega un papel esencial. Es seguido por millones de personas en el televisor cada vez que pisa una pista de tenis.

Aunque en realidad es un producto más de la factoría de Nick Bollettieri en Florida, es una de las esperanzas del tenis nipón para alcanzar un top 10 en los próximos años. De hecho, ya se ha convertido en el primer tenista japonés en disputar una final ATP ( Delray Beach) desde que lo consiguiera Shuzo Matsuoka en 1992. Y lo hizo de forma exitosa, al imponerse en el encuentro decisivo al estadounidense James Blake.


Este mismo año, ha alcanzado los cuartos de final del Open de Australia, hecho sin precedentes en la Era Open de los torneos del Grand Slam para un tenista nipón.

Pero no sólo Nishikori representa al tenis japonés. Go Soeda, a pesar de tener 28 años ya, sigue en plena progresión y esta misma temporada ya ha sido capaz de meterse entre los 50 primeros del ranking ganando a gente tan buena como Stanislav Wawrinka o Andy Roddick. Similar situación, sólo que siendo cuatro años más joven, es la que vive Tatsuma Ito, que actualmente ocupa el puesto 67º en la clasificación.

La llegada de estos hombres a la élite no es sin embargo nueva para el tenis japonés. En los años 90, el citado anteriormente Shuzo Matsuoka consiguió el primer título de la historia del tenis de su país al hacerse con el torneo de Seúl. También se permitió el lujo de llegar a los cuartos de final de Wimbledon. Aunque quizás su recuerdo más grande venga propiciado por los enormes calambres que sufrió en un partido del US Open contra Petr Korda, situación que provocó un cambio de reglamentación en relación a la asistencia médica por rampas en los partidos.

Matsuoka cambió la reglamentación de los calambres.Foto: bokete.jp

Años atrás, en la lejana década de los 30, Jiro Sato se convirtió en un auténtico ícono del tenis oriental al alcanzar en varias ocasiones las semifinales del Open de Australia, Roland Garros y Wimbledon. Una fama que aumentó con su polémica muerte, cuando se precipitó al mar desde el barco que cubría el viaje que Japón hacía a Australia para disputar un partido de la Copa Davis.

En categoria femenina, Kimiko Date Krumm es un auténtico mito en el país. Ex número 4 del mundo en 1995, fue capaz de llegar a mediados de los años 90 a las semifinales de los tres primeros grandes del circuito. Pero lo más sorprendente, fue que tras un largo periodo de tiempo de 13 años de retirada, fue capaz de volver al circuito y ganar un torneo (Seúl) con 39 primaveras.

No sólo en Japón se vive el tenis con pasión. En Corea, Hyung-Taik Lee vivió a principios de milenio su época de esplendor al ser el primer tenista coreano en ganar un torneo ATP. Lo hizo en Sidney en 2003, y delante de todo un ex número 1 como Juan Carlos Ferrero, en aquel tiempo en su plenitud. Su buen hacer le valió para ascender al puesto 37º del ranking en 2007.

Otro ilustre asiático que causó mucha admiración fue Paradorn Srichapan. El tailandés llegó a ser el noveno jugador del mundo en 2003 y en sus vitrinas ostenta cinco títulos ATP. Incluso se permitió el lujo de jugar unas semifinales de Indian Wells y Basilea contra Roger Federer. No obstante, este jugador de potente saque y gran derecha, tuvo un paso relativamente fugaz por el circuito y no llegó a cumplir las enormes expectativas que en él habían creadas.

En la India también ha habido y hay buenos tenistas. Uno de ellos, sin ir más lejos, Leander Paes, que a su medalla de bronce olímpica en Atlanta 2006, suma todos los Grand Slam posibles en la disciplina de dobles. A sus 39 años, el indio es un referente de esta modalidad tenística.

Paes y Bhupathi son varios de los mejores doblistas del mundo

Su ex compañero Mahesh Buphathi no le va a la zaga y suma ya diez presencias en finales de “majors” en la citada disciplina (de ellas ganó cuatro).

Por último, China también ha tenido jugadores destacados en los últimos tiempos. Su crecimiento económico le ha propiciado la creación de una serie de torneos de máximo nivel. A ellos, le han acompañado figuras relevantes, sobre todo en categoría femenina como Na Li, que consiguió en 2011 inscribir el primer nombre asiático en el palmarés de un Grand Slam al vencer en la final de Roland Garros a la italiana Francesca Schiavone.

El panorama es peor en el cuadro masculino. El mejor jugador es Ze Zhang y su situación en el ranking no invita precisamente al optimismo (167º). El único consuelo radica en Taiwán, donde Lu Yen-hsun, que hace dos años fue capaz de subir al 33º puesto de la clasificación y que ya ha demostrado su poder con victorias sobre jugadores como Andy Murray o Lleyton Hewitt.

Claro que de Taiwán también son los padres de uno de los mejores tenistas de los años 90: el norteamericano Michael Chang, un jugador que siempre tuvo una relación muy especial con Asia, como muestran sus 12 títulos conquistados en el suelo de dicho continente.

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