Las potencias de siempre se tambalean en la Copa Davis

Algunos equipos históricos de la competición necesitan un revulsivo. En cambio, otras selecciones no paran de crecer.

Brasil celebró con Kuerten a la cabeza la eliminación de Rusia. Foto: libero.pe
Brasil celebró con Kuerten a la cabeza la eliminación de Rusia. Foto: libero.pe

La resaca de los playoffs de ascenso y descenso al Grupo Mundial de la Copa Davis trae nuevos aires al tenis. Algunas de las grandes potencias de siempre (Suecia, Australia o Rusia) parecen venirse abajo en detrimento de nuevos países que afrontan el futuro con nuevas esperanzas fruto de nuevas hornadas de tenistas.

Sin duda, los tiempos no son buenos para dos de los mejores equipos de Copa Davis de la historia. Australia, dominador durante muchos años de la competición, y segundo en el palmarés con 28 Ensaladeras, ve como sus relevos en el circuito no consiguen estar a la altura de los jugadores del pasado.

Australia no pudo con Alemania en la Davis

Bernard Tomic, es un jugador con mucho talento, pero parece que la Davis le viene todavía un poco grande a sus casi 20 años. Todo lo contrario que Lleyton Hewitt, al que los partidos largos y duros que presenta la competición comienzan a pasarle factura. El ex número 1 del mundo, ha dado muchas alegrías a su país ( ayudó a ganar la Davis de 1999 y 2003), pero parece no estar en condiciones de batallar durante mucho tiempo más en un torneo tan exigente como este.

Eso si, tienen pisando fuerte, además de a Tomic al ex número 1 junior Luke Saville, que debe reivindicar todo lo bueno que se habla de él. El problema es que el listón está muy alto. Durante años, los australianos han contado con equipos de ensueño como el que formaban Laver, Emerson en la década de los 60, o sin ir más lejos, Patrick Rafter y Mark Philippoussis más la ayuda de los inseparables Todd Woodbridge y Mark Woodforde a finales de los años 90.

Peor se presenta la situación para otro país emblemático en el mundo del tenis: Suecia. Los escandinavos descienden a Grupo 1 de la Davis después de años. Y lo que es peor parece que lo hacen sin intención de regresar. Sin un Robin Soderling, todavía convaleciente por la mononucleosis que le mantiene apartado desde el verano de 2011, el panorama es para echarse a temblar. En la pasada eliminatoria contra Bélgica, se presentaron con Andreas Vinciguerra como su mejor baza.

Suecia fue machacada en Bélgica por 5-0

El sueco, de origen italiano, no ha disputado un sólo partido oficial esta temporada en el circuito ATP y su presencia en Bruselas fue un síntoma de los problemas de Suecia.A Vinciguerra, le acompañó en los individuales Michael Ryderstedt, perdido en el lugar 457 del ranking.

Otra superpotencia que parece desmoronarse es Rusia. A pesar de no contar con un palmarés muy dilatado en la Davis (2 títulos), lo cierto es que los rusos siempre han tenido jugadores de gran nivel en su equipo. No en vano, fueron campeones en 2002 con un equipo donde estaban Marat Safin y Yevgeni Kafelnikov y repitieron en 2006 con el propio Safin, Davydenko y Tursunov entre otros. Esa cantidad y calidad donde elegir para conformar un equipo de garantías en cualquier tipo de superficie parece faltarles actualmente. De hecho sólo cuatro rusos se sitúan en el Top 100 de la clasificación mundial.

La irregularidad de Mihjail Youzhny (el mejor hombre de los rusos en el ranking) y la cuesta abajo irremediable de Nicolay Davydenko han propiciado que la selección rusa acabe descendiendo al Grupo 1. La presencia de un maltrecho Igor Andreev y Teymuraz Gabashvili en Brasil no bastaron para mantener al equipo ruso en la élite.

Tampoco andan muy sobrados los suizos. Roger Federer y Stanislav Wawrinka son una pareja de garantias, pero deben ir pensando en buscar un recambio al duo que ha manejado los destinos del tenis suizo en la última década. Federer con 31 años y Wawrinka con 29 parecen aún tener cuerda para rato pero detrás de ellos sólo Marco Chiudinelli aparece entre los 200 mejores.

Suiza ganó a Holanda con un gran Federer

Mejores perspectivas parecen venirles a Canadá y Japón. Los canadienses afrontan los próximos años con una generación muy prometedora. Desde la Federación canadiense han invertido mucho dinero en la base y comienza a dar sus frutos. El cañonero Milos Raonic ya está asentado en el Top 20, y muy pronto es posible que se vea entre los diez mejores. Vasek Pospisil también apunta maneras de jugador Top 50.

Y que decir de Filip Peliwo, que con tan sólo 18 años ya ha despuntado en el circuito junior logrando alcanzar la final de los cuatro Grand Slam e imponiéndose en dos (Wimbledon y US Open).

Por su parte, los nipones también aparecen con un hornada de jóvenes talentos. A pesar de haber caído del Grupo Mundial tras su eliminación contra Israel, tienen un grupo con mucho futuro. Kei Nishikori, ausente contra los israelitas, es su principal baluarte. Se trata de un jugador polivalente que se encuentra cómodo en pistas rápidas, pero que ha demostrado su capacidad para rendir en tierra batida y también en hierba.

A Nishikori le acompañan el veterano Go Soeda y el incómodo Tatsuma Ito, que con 24 años ya sabe lo que es estar entre los 70 mejores del mundo.

También buenas son las noticias para Bélgica. A los hermanos Rochus y Xavier Malisse, parece haberles salido un tenista con un futuro prometedor: David Goffin. Este chaval, con apenas 21 años, ya ha sido capaz de demostrar su valía llegando a octavos de final de Roland Garros ( donde le endosó un set a Roger Federer) y a la tercera ronda de Wimbledon.

Definitivamente, parecen que vienen nuevos aires en la Copa Davis.

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