Tommy Robredo y el ranking protegido para volver tras una lesión

Ganó dos challengers antes de incorporarse a jugar torneos ATP 250 y de nivel superior

Tommy Robredo jugó el US Open aprovechando el “ranking protegido”, como Paul Henri Mathieu o Somdev Devvarman, y se benefician una de las reglas más interesantes que rigen la ATP World Tour y que, a pesar de la modificación en la puntuación de 2009, sigue respetando a los jugadores que sufran una lesión. Lo explicamos.

El ranking protegido

Básicamente para medir la puntuación de un jugador en ATP se tienen en cuenta los resultados obtenidos en el último año natural, los últimos 12 meses. A lo largo de los mismos, a los jugadores se les computan 18 torneos. Dependiendo de su clasificación están obligados a jugar en unos u otros. Por ejemplo, los Top-30 están obligados a competir en los 4 Grand, en 8 Masters 1000, (Monte Carlo no es obligatorio), al menos en 4 ATP 500 y 2 ATP 250. Sin embargo, los jugadores que tengan una plaza obligatoria en un torneo y no lo disputen suman 0 puntos en su casillero y además, les cuenta como jugado. Para evitar sanciones, un jugador tiene que acreditar mediante un parte médico una lesión verificada de más de 30 días.

Para los jugadores, como Tommy Robredo, que tuvieran un ranking superior al 30, (el año pasado lo tuvo inferior sólo durante los meses de febrero y marzo), tienen que cubrir 18 torneos, con los Grands Slams o los Masters 1000 a los que puedan acudir, y si no, para sustituirlos tienen que cubrirlos con ATP 500 y ATP 250 y Challengers.

Sin embargo, el ranking protegido es una norma por la cual un jugador que se encuentra lesionado y no participa en ningún torneo dentro de un mínimo de 6 meses, podrá solicitar por escrito a la organización que se le proteja el ranking dentro de los 6 meses posteriores a su último torneo. El ranking, se le determina a través de la posición media del ranking ATP durante los primeros 3 meses de la lesión. Este ranking protegido sirve para los 8 primeros torneos que el jugador dispute, (excepto wild cards, entrada directa o en la Masters Cup) o durante los nueve primeros meses desde el primer torneo que juegue después de la lesión. El supuesto que ocurra primero.

Con esta medición, Tommy Robredo participó con un ranking inferior al 100 con plaza de la ATP.

La lucha contra la desidia y el abandono

Para un jugador como Tommy Robredo, que ha estado acostumbrado a pelear con la élite y que ha llegado, incluso, a ser un Top 5, volver a jugar Challengers parece una decisión realmente dura. Sin embargo, la humildad de Tommy le ha permitido poder subir en la clasificación mundial sin hacer uso de su ranking protegido hasta el US Open. Ahora, con los puntos acumulados volverá a competir al máximo nivel como si no hubiera estado 6 meses fuera de competición.

Otros jugadores, sin embargo, se plantean la retirada del circuito por su pérdida de ranking, bien sea a través de su bajada de nivel o bien por su desencanto con el tenis, o la pereza que les pueda dar tener que degradarse para jugar este tipo de torneos. Las lesiones, que son el principal lastre de Juan Carlos Ferrero o Juan Ignacio Chela, por ejemplo, pueden hacer que se planteen, al finalizar esta temporada, una retirada. Para otros como Nikolay Davydenko, ya no hablamos de una lesión, sino de una simple pérdida de nivel que le ha alejado de las posiciones en las que tiene derecho a competir en los Masters 1000 de forma directa. Esto le supone tener que jugar más torneos y tener más éxito en ATP 500 y ATP 250, cuando no tener que competir en Challengers. Muchos no están dispuestos a tanto desgaste.

Conclusión

En cualquier caso hay que felicitar a Robredo por su constante pelea, la lucha y su vuelta al tenis. Posiblemente como profesional no necesite competir y ganar muchos más partidos para tener un buen plan de pensiones. Hay jugadores que juegan al tenis, porque les gusta el tenis. Es su profesión y su pasión. Felicidades, pues.

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