Pistas lentas en el US Open 2012

La humedad, el calor y las capas de pintura, claves para unas pistas menos rápidas de lo habitual

Djokovic ataca una bola alta en la Arthur Ashe
Djokovic ataca una bola alta en la Arthur Ashe

El US Open se juega ininterrumpidamente en pistas rápidas desde 1978 y se conoce como tales a las pistas duras, (el compuesto original es cemento), porque el bote de la pelota se supone que es mucho más bajo que las de tierra batida. Sin embargo, en los últimos años se ha venido hablando de unas pistas bastante más lentas, (con un bote mucho más alto que en ediciones anteriores) y en esta temporada, no cabe duda de que la pelota es mucho más fácil de rescatar para los jugadores que van a la defensiva en cada punto y que el bote altísimo de la bola favorece más intercambios, el juego desde el fondo y los golpes liftados como armas a tener en cuenta.

Estamos viendo peloteos donde, incluso, los jugadores que juegan muy por detrás de la línea de fondo, tienen que pegar a la altura del hombro.

Los ejemplos son claros y para muestra cabe destaca la sorprendente marcha, de momento impecable de los jugadores españoles y también de los latinos en general. Aquellos especialistas en pistas de tierra batida que están o bien poniendo en problemas notables a los jugadores de pistas rápidas o bien derrotando a los hombres más acostumbrados a jugar en duras.

Los terrícolas adelante

Cuando hablamos de tenis debemos hacerlo de un modo amplio y general. No podemos quedarnos con situaciones particulares. Es decir, evidentemente, un hombre acostumbrado a jugar desde el fondo de la pista y con el efecto “top spin” como arma fundamental, puede ganarle a un hombre más especialista en superficies rápidas, que sea un buen sacador y que tenga como principal argumento los golpes planos. Sin embargo, lo que sí es extraño es que se revierta completamente la tendencia y los especialistas en pistas de tierra batida ganen más partidos a jugadores especialistas en dura en el US Open que al revés. Ahí radica uno de los primeros síntomas que debemos interpretar. Por ejemplo, en esta primera ronda, Albert Ramos, (un hombre con un juego con muy pocos tiros ganadores, muy defensivo, que emplea el golpe liftado de derecha y de revés y que tiene muchísimos problemas para mantener su saque porque es uno de los menos potentes del circuito), acabó imponiéndose a Robby Ginepri en cuatro sets. El norteamericano, que ha sido históricamente un jugador muy peligroso en este tipo de superficies, es verdad que lleva muchos años sin rendir a buen nivel y tenemos que comprender que su estado de forma está ya muy lejos de la élite e incluso del nivel medio de la ATP… podría ser una excepción, pero…

Hay que recordar que ya en la fase previa, algunos argentinos, (jugadores tradicionalmente mucho mejores en pistas de tierra batida habían dado la sorpresa al colarse en el cuadro principal: Hablamos de Pella o Andreozzi que superaron en las clasificatorias a jugadores mucho más experimentados que ellos en superficies duras.

Almagro, que no había jugado ningún partido en pista rápida tras la transición de la hierba de Wimbledon y de los Juegos Olímpicos, se encontró bastante cómodo y pudo impactar su derecha (que necesita muchísimo recorrido de su brazo para armarse) como lo hace en pistas de tierra. Ganó a Stepanek que en este tipo de superficies debería haber sido más rival para él, pero al checo le costaba mucho mantener su saque porque Nico le restaba con más facilidad de la que se supone que debería haber tenido en pistas rápidas.

También Cipolla le ganó a Kavcic en un duelo donde se enfrentaban un hombre más especialista en tierra y otro más habituado a pistas duras.

Un ejemplo mucho más claro lo podemos encontrar en el Rubén Ramírez Hidalgo contra un Somdev Devvarman. Los números del español en pistas rápidas hablan bien a las claras de las dificultades que tiene para superar rondas en este tipo de superficie por no hablar de partidos de Grand Slam y el indio es un jugador mucho más habituado a pistas duras.

Un caso similar es el de Pablo Andújar que derrotó al brasileño Bellucci. Ambos son jugadores más acostumbrados a jugar en tierra batida, pero Bellucci se defiende mucho mejor en rápidas que Pablo. Sin embargo, Andújar estuvo más certero y sus efectos encontraron la forma de tumbar al sudamericano.

El martirio de los sacadores

Uno de los primeros síntomas que se puede apreciar a la hora de saber si una pista es más o menos rápida es el números de “aces” o servicios directos que consiguen los cañoneros o sacadores. No es tan importante conocer el número sino los porcentajes de puntos ganados con primero servicios de este tipo de jugadores. Bien, tres ejemplos dejan bien a las claras de qué estamos hablando. Ivo Karlovic pudo sostener el partido, a grandes rasgos durante los dos primeros sets, donde llegó, como es costumbre en él al tiebreak. Sin embargo, bajó sus prestaciones en las dos siguientes mangas y acabó cediendo. Ivo consiguió su habitual número alto de servicios directos (32), pero sólo ganó el 77% de sus primeros servicios. Para Mahut la sangría, comparada con sus estadísticas habituales fue mucho mayor, sobre el 72% que suele ganar con primer servicio (cifra que mejora mucho en pistas duras, de hierba e indoor) se quedó en el 68%. Otro que lo pasó realmente mal fue Milos Raonic. El mejor sacador del circuito, (el hombre que gana un mayor porcentaje de sus primeros servicios con un porcentaje que ronda el 90%), llegó a estar por debajo del 60% durante los tres primeros sets y no contuvo ni el 50% de su segundo, cuando él roza el 60% de efectividad con su segundo saque.

En cualquier caso, y valorando el talento de Giraldo, el colombiano podría ser un rival temible en pistas de tierra batida, pero no debería haber sido tan peligroso y contar con tantas bolas de break, (11), en un partido contra Raonic.

La pintura de la pista

Hay dos características que definen los motivos por los cuales las pistas son más lentas en el US Open. Por una parte está la cantidad de pintura que hay sobre el cemento. La pista es lisa, pero parece más rugosa porque parece haber más capas de pintura de lo habitual. Esto decelera la pista porque amortigua más el bote de la bola que, de alguna manera, resbala menos y pica más alta. Las denuncias de algunos jugadores como Federer o Roddick en los últimos años, sobre todo desde 2003 han sido notables.

El calor y la humedad

Por otra parte, el calor imperante en Flushing Meadows hace de las pistas todavía más lentas. Se han medido hasta 30 grados de temperatura y una humedad brutal de hasta el 200%. Muchas veces nos han preguntado por qué se puede considerar más rápida una pista indoor que una pista outdoor si la superficie es la misma. Lo explicamos, pero lo repetimos. Con esta humedad, los elementos sintéticos de los que está hecha la bola la hacen más pesada y al impactar con el suelo rebota más. Las bolas se inflan y los pelos se apelmazan, así que tiene un bote más alto. En pistas indoor, cerradas y con aire acondicionado o climatización regulada, las condiciones son muy parecidas.

Conclusión

La deceleración de las pistas favorece a los jugadores de pistas lentas. (Una pena la ausencia de Nadal porque en estas condiciones hubiera tenido más posibilidades de repetir título en Nueva York o de ser un jugador todavía más peligroso. En cualquier caso, sus resultados los últimos años ya habían sido notablemente mejores en Flushing Meadows). En cuanto a la repercusión sobre los principales favoritos, sencillamente esta deceleración de la pista perjudica, en primer lugar a Murray, en segundo a Federer y beneficia a Djokovic, que sigue siendo el que mejor se desplaza sobre el cemento y que es el mejor de los tres en tierra. Con respecto a la segunda unidad de favoritos, Del Potro, muy buen jugador de pistas lentas, puede encontrar un punto intermedio muy bueno. Por el contrario, Tsonga pierde algo de valor. En cualquier caso, veremos… el US Open continúa.

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