Los dobles olvidados por los mejores jugadores de individuales

El tenis moderno no permite doblar el circuito individual y el de dobles

En los últimos años el tenis profesional se está especializando de tal manera que parece que jugar la disciplina de dobles sea un deporte completamente diferente, aunque se practique en las mismas pistas en las que se juegan los torneos individuales, pero es muy raro ver a los mejores jugadores de individuales del mundo dejándose ver en partidos de dobles y viceversa, sólo Michael Llodra, Radek Stepanek, Jurgen Melzer o ahora Marcel Granollers compaginan el circuito individual con el de dobles con frecuencia y ocupan un puesto relevante en los dos rankings.

La modalidad de dobles está completamente devaluada por los profesionales que se baten el cobre en el circuito masculino individual y cada vez parece que el doble sea una especialidad independiente . De hecho lo es en muchos sentidos. Las innovaciones que la ATP y la ITF no se han atrevido a adoptar para los cuadros de los torneos individuales y que sí funcionan en esta modalidad han hecho de los torneos de dobles un atractivo de cara al público, pero parece que el juego de estrategias, de “ganar la red” de superar allí a los dos jugadores o del juego cruzado con un hombre en la red y otro en el fondo no atraiga al público.

Hay muchas formas por las cuales se podría potenciar esta modalidad. No sólo a través de la innovación en las reglas que hacen los partidos más cortos y atractivos donde es más fácil romper las desigualdades porque todo se puede decidir en uno o dos puntos clave.

Las atractivas reglas que no trascienden a individuales

En vista de la decadencia del circuito de dobles, se optó desde los organismos que dirigen el tenis mundial a hacer del doble una modalidad más igualada y de conseguir que los partidos sean más cortos e intensos. Dos medidas relativamente sencillas han acercado el doble al gusto del público. Para empezar, el punto decisivo en el momento del “deuce”. Se acaba así con los juegos interminables con alternativas arriba y debajo de bolas de break y ventajas que en muchos partidos individuales, (masculinos y femeninos). Un solo punto para dirimir quién gana el juego y una sola ventaja más para el sacador, puede elegir a qué cuadro de saque quiere servir. (En el caso del doble, puedes elegir al peor restador de la pareja para hacer tu servicio).

La otra regla que acorta los partidos y que también está merodeando las cabezas de algunos altos ejecutivos del tenis mundial es que no hay tercer set concebido al uso como el ganador de 6 juegos con una diferencia mínima de dos, o siete si tu rival ha llegado a 5 o a través de un tiebreak. El tercer set que es decisivo, se juega con un apasionante tiebreak largo que se disputa al que gana antes 10 puntos con una diferencia mínima de dos puntos. Así, cada servicio, cada punto se convierte en una jugada trascendental.

La NCAA propone nuevas reglas en Estados Unidos

La NCAA es una asociación que está compuesta por unas 1200 instituciones en Estados Unidos y que organiza la programación deportiva universitaria de esta nación. La NCAA es una institución en Estados Unidos y el deporte universitario es, en muchos casos tanto o más seguido que el profesional en algunas disciplinas, (sobre todo el baloncesto). La NCAA tiene un organismo que se encarga de gestionar las distintas actividades deportivas universitarias y quiere imponer como nueva normativa el súper desempate en el tercer set y del desempate en un juego, una vez llegado al 40-40 a través de un solo punto. (Más posibilidades de break y, desde luego, partidos más cortos).

La propuesta, que toma una iniciativa de un organismo, como avanzamos, de mucho peso en un país como Estados Unidos puede tener su repercusión a corto plazo en el circuito individual masculino. La cuestión es sencilla, a partidos más cortos, el tenis será un producto televisivamente más asequible. (Es complicado para un canal de televisión justificar partidos de tiempo indeterminado y que pueden alargarse hasta 6 horas, como la final de Australia).

Al final el tenis es un negocio y el dinero se acabará imponiendo, (al tiempo), aunque es una innovación realmente comprometida y que cuenta con muchísimos opositores, principalmente, el núcleo duro de los jugadores.

No obstante, esta nueva propuesta puede beneficiar a medio plazo a la presencia de algunos de los mejores jugadores del mundo en la disciplina individual en la modalidad de dobles.

Individualistas vs doblistas

En la primera época dorada del tenis en la Era Open, hablamos de finales de los 80 y principios de los 90, los mejores jugadores del mundo, además de batirse el cobre en los torneos a nivel individual, coincidían mucho en la modalidad de dobles. Hoy en día, esta modalidad se utiliza, sobre todo, para tratar de mejorar las carencias de los jugadores que habitualmente se desenvuelven mejor en el fondo de la pista para habituarse al juego en la red, las voleas y la forma de tapar huecos para eventuales subidas.

Es verdad que poco tiene que ver la estrategia y la táctica de un partido de individuales con la de un partido de dobles. Es verdad que se puede ganar un partido de individuales sin acercarse a la red más que para cambiar de campo y para saludar al rival al final. En los dobles es materialmente imposible.

Números 1 y grandes doblistas

Desde hace algunos años los mejores jugadores del circuito individual, ni siquiera se plantea jugar algún torneo en el circuito de dobles. Sin embargo, la mayoría de grandes estrellas del inicio de la Era Open solapaban su actividad como jugadores de “singles” con la su actividad de doblista. Algunos de los números 1 del mundo del ranking ATP individual lo fueron también del ranking de dobles. Lo fueron en su momento McEnroe, que es considerado por muchos el mejor doblista de la historia, también Edberg.

Sin embargo, el número de partidos que jugaban los mejores jugadores del mundo de dobles es sencillamente impensable hoy en día para los jugadores de ATP que quieren optar a las primeras plazas.

De la lista de números 1 que sí han sido grandes doblistas y que participaban habitualmente en el circuito, suele coincidir con aquellos que hicieron del servicio y de la volea su principal arma: Jimmy Connors fue un jugador brutal con una capacidad competitiva límite. Compitió tanto en individuales como en dobles al máximo nivel. Llegó a conseguir 16 títulos como doblista y se hizo incluso con 2 Grand Slams Wimbledon 1973 y Estados Unidos en 1975. Borg no fue un hombre que tuviera especial éxito en el doble. Sin embargo, McEnroe dominó el circuito de dobles y saldó su presencia en esta disciplina con una increíble marca de 530 – 103, con 71 títulos.

También Ivan Lendl participó activamente del circuito de dobles aunque era claramente inferior a sus contemporáneos líderes del circuito. Aún así consiguió 6 títulos y llegó a ser número 20 del ranking de dobles.

Wilander fue otro maestro del doble. 7 títulos, entre ellos un Wimbledon y un verdadero especialista que también compaginó su actividad en el circuito individual y el de dobles y, además, un jugador legendario de Copa Davis con muchos récords en esta competición.

Edberg, junto a Wilander, encarnó la etapa dorada del tenis sueco. Dominaron la Copa Davis con holgura y conformaron uno de los mejores equipos de la historia, sino el mejor. Lo eran por su calidad individual y también por el doble.

Becker fue el último gran jugador y número 1 del mundo que compitió frecuentemente en el circuito de dobles. 254-136 fue su balance. 15 títulos en esta modalidad y llegó a ser el número 6 del ranking de dobles.

Kafelnikov, que también llegó a ser número 1 del mundo, es un jugador muy atípico. Primero porque su juego no estaba basado en el saque y la volea y segundo porque sí fue un tenista muy implicado con el circuito de dobles. Ganó 4 Grand Slams, 27 títulos y llegó a ser el número 4 en dobles. Un hombre que compaginó muy bien sus aptitudes y su calendario.

También Hewitt participó activamente en el circuito de dobles, pero de una manera mucho más residual que algunos de sus predecesores. Así como Rafter, porque la cultura australiana del juego tiene muy presente esta modalidad.

Federer, sobre todo al principio de su carrera, también participó de manera más o menos constante en la modalidad de dobles e incluso ha ganado 8 títulos, (además de la medalla de oro de los Juegos Olímpicos) de esta modalidad. Aunque reúne todos los requisitos para ser un gran doblista no ha vuelto a ponerle mucho empeño para poder centrarse en su faceta individual.

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