La intimidación en el tenis

Nadal y Serena son los reyes de la intimidación, factor desconocido y muy desequilibrante en el tenis. que hoy les explicamos

Mirada de Rafael Nadal. Fuente: lainformacion.com
Mirada de Rafael Nadal. Fuente: lainformacion.com

En el tenis, como en muchos otros deportes, los rivales se enfrentan uno a otro no siempre ganando el que tenga mejor técnica o golpes; es la magia del deporte, el poder perder contra cualquiera y a su vez ganar ante cualquiera, por eso entran en juego muchos distintos factores como los climatológicos o los psicológicos entre otros; hoy en Punto de Break nos centraremos en uno de esos factores, poco comentados y muy desequilibrantes de partidos de tenis: la intimidación al oponente.

¿Qué es ‘intimidar’? ¿Cómo podemos valorarlo? De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, intimidar es: “causar o infundir miedo”. ¿Y ‘miedo’ qué es? “recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea”. Es decir, intimidar a un rival en una pista de tenis consiste en aprovechar una posición de superioridad para asustar al oponente y sumergirle en un mar de dudas a cada mínimo fallo que tenga. La intimidación en el tenis es clave en los comienzos y en los finales de partido, cuando los factores externos aún están más presentes. Es francamente difícil intimidar a alguien en un 4/6 3/2*, sin embargo, es muy común ver a los grandes veteranos del circuito marcharse en los marcadores 3/0* para empezar el partido. El rival aún pensando en qué pista está y ante qué rival está compitiendo, mientras la ‘estrella’ de turno saca partido. Y en el final, qué decir, cerrar una bola de partido ante Nadal o ante Federer es una experiencia completamente nueva incluso para tenistas en el top10 que llevan 200 partido ganados a lo largo de su carrera. La pista ruge, los nervios aparecen y el rival casi nunca falla.

La mejor manera de intimidar es sin que el rival se dé cuenta, de manera tranquila y pausada conseguir desestabilizar al rival, que cometa fallos. Hay auténticos expertos y expertas en el circuito que si bien su tenis les dejaría fuera del top100, tiene una cabeza privilegiada y saben jugar con rivales que en la realidad les podrían ganar fácilmente. La intimidación antes de un encuentro es aquélla que se produce en los vestuarios, en el primer saludo antes de entrar a pista (que no todos se dan, lo cual es ya una clara estrategia de intimidación), en la manera de caminar, de beber, de coger tus enseres, en cada gesto puede uno intimidar.

Hay tenistas que intimidan por ser tan laureados, es el caso de Serena Williams, Roger Federer o Rafael Nadal, evidentemente nadie juega contra ellos sin sentirse algo más pequeñito que contra Robin Haase, Carla Suarez o Simona Halep, por ejemplo. Ese es un tipo de intimidación, la más habitual en el circuito. Esa intimidación que consiste en ‘serás un niño bueno del circuito sin caes ante mí, además que no pasa nada todos esperan que pierdas este partido’, mientras que si pones el partido realmente difícil tendras la sensación de ser un ‘niño irreverente que no respeta los escalones’, pero en el deporte cuando se sale a pista desaparecen esos escalones. Los no top10 están acostumbrados a ver a estos compañeros en publicidad, promociones, carteles, entrevistas, grandes finales… todo eso crea una burbuja casi imposible de combatir. Pero es labor del entrenador hacer frente a esto, y que el tenista salga consciente de que puede ganar, que tiene sus armas y que puede conseguirlo; sino será prácticamente imposible. Es mucho más cómodo salir a pista a disfrutar de jugar contra Federer en la central de Wimbledon, y que Roger te dedique un par de lindezas en rueda de prensa porque perdiste; esa es la opción fácil, lo difícil es pensar qué hacer y cómo hacerlo para batirle durante 3 horas de duro combate.

Otra de las formas de intimidación son las rachas. El tenis es un deporte en el que las sensaciones afectan mucho, y las rachas de victorias y de derrotas lastran poderosamente. Tanto para bien como para mal, afecta mucho en el desarrollo de un partido el hecho de que el rival te intimide por llevar 15 victorias seguidas o que sientas que tu rival te presiona en lo que podría ser tu octava derrota consecutiva. Es el ejemplo de Tita Torró o de Donald Young, la primera ha sumado más de 30 victorias consecutivas en el circuito ITF, la inercia, el buen juego y la intimidación a las rivales le han dado muchos puntos que quizás en otras circunstancias no habría logrado; y lo mismo le ocurre al joven norteamericano Young que ya ha acumula 17 derrotas consecutivas, muchas de ellas ajustadas en el marcador y que se deben únicamente a la intimidación que ya le produce cada rival en una primera ronda.

También existe la intimidación veterana, aquélla que poseen los ya muy experimentados del circuito, que se ponen nerviosos por menos cosas, que se lo toman todo de manera diferente y que muchas veces intimidan y sacan partido de la juventud del rival al que aún le falta tablas. Es el caso por ejemplo de Lourdes Domínguez Lino o de Radek Stepanek; ver sus partidos es descubrir jugadas, dejadas extrañas, globos cuando no toca, voleas incomprensibles, pero al final intimidan no sabes qué hacer y tienes la sensación de que no puedes ganar puntos a estos 'maduritos' del circuito, que te ganan fácil el partido pero no sabes ni cómo.

Otro tipo de intimidación podríamos decir que es la ‘intimidación de campo’, aquélla que se desarrolla con gestos y con maneras de actuar a lo largo de un partido. Ejemplo de ello es tirar la raqueta, la manera de colocarse al resto, los segundos que pasan entre punto y punto, el control de los tiempos de partido, las manías, el hecho de terminar mucho antes o mucho después los descansos entre juegos, gritar exageradamente en bolas que no van tan rápido como parece, etcétera. Todo esto puede agobiar al rival y ponerle nervioso cuando quizás su tenis estuviera funcionando. Se entra en una espiral de desorden de la que muchas veces es difícil salir, y donde te parece que el rival lo mete todo y tú no eres capaz de seguir una jugada más de dos intercambios sin un error no forzado.

La intimidación es, como ven, algo clave en el tenis, mucho más de lo que muchos se pudieran imaginar; con ella se ganan muchos puntos y muchos partidos. Frente a ella lo mejor que pueden hacer los tenistas es combatirla, tanto abstrayéndose del rival y centrándose en el partido como luchando contra esa estrategia del oponente, adoptando otra. Quejarse al árbitro si hablamos de los límites del reglamento o empezar a intimidar uno mismo de manera contraria a como lo estaba haciendo el rival (si el quiere que los puntos vayan rápido, yo pediré la toalla e iré muy despacio; si él se queja de cada bola, también quejarme yo de esas bolas), pero sin duda alguna la mejor opción es abstraerse porque entrar en el juego que el oponente te propone ya es de por sí darle la razón y generarte peligro, él no haría todas esas cosas si no lo necesitara, si uno sigue jugando tal y como jugaba cuando ha provocado que el otro busque esas estrategias, éstas últimas quedarán en valde.

Para cerrar este artículo vamos a crear un pequeño ranking, con el top5 de ATP y el top5 de la WTA de tenistas que intimidan. ¿Quiénes son los más intimidan? Algo completamente subjetivo y sobre lo que ustedes pueden debatir, desde luego. Es simplemente una aproximación. Cuando un tenista se enfrenta a estos rivales, sale a pista con un poco más de terreno perdido que ante el resto y a poco que las cosas no empiecen como él o ella quiere, se le irá en el marcador y cuando se quiera dar cuenta habrá perdido él solito el primer set pues el rival prácticamente no habrá hecho más que poner pelotas en pista. La intimidación es fundamental, y en el tenis es el pan de cada día.

Ranking intimidación ATP

1. Rafael NADAL

2. Novak DJOKOVIC

3. Roger FEDERER

4. Juan Martín del POTRO

5. Radek STEPANEK

Ranking intimidación WTA

1. Serena WILLIAMS

2. Maria SHARAPOVA

3. Victoria AZARENKA

4. Kim CLIJSTERS

5. Marion BARTOLI

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