Hermanas tenistas en la WTA

Serena y Venus Williams, Alona y Kateryna Bondarenko, Agnieszka y Urszula ,Radwanska o las  gemelas Pliskova entre otras

Las gemelas Pliskova. Fuente: puntodebreak.com
Las gemelas Pliskova. Fuente: puntodebreak.com

Un fenómeno que se ha repetido numerosas veces a lo largo de la historia del tenis femenino y que se repite aún hoy es la práctica de que dos hermanas se dediquen al tenis y alcancen juntas el profesionalismo en la WTA, muchas veces con grandes éxitos en la modalidad de dobles; en Punto de Break hablamos hoy de las hermanas tenistas, el caso de las Williams o las Radwanskas entre otras.

Es común que las familias donde surjan hijas que llegan a profesionales, sea costumbre practicar tenis y de hecho lo más común es que muchas de ellas hayan jugado en sus comienzos con sus hermanos y hermanas. Después hay casos especialmente llamativos en los que las ‘niñas’ tienen un don especial y acaban llegando a profesional, algo tampoco excesivamente excepcional como podríamos pensar pues hemos localizado ya 8 casos en los que ambas hermanas (uno de esos casos es entre hermanos de distinto sexo: los Safin) practican tenis de manera profesional.

E incluso en parte el hecho de que ambas, o ambos, jueguen al tenis les ayuda a ahorrarse determinados costes extra, pues entre ellas comparten gastos de transporte si es en coche, gastos de alojamiento compartiendo habitación, también comparten entrenador y gastos de alquiler de pistas, y en cierto sentido también es un ahorro en material. Y no sólo ayuda en el sentido de ser un ahorro sino que además se ayudan mutuamente a progresar a nivel deportivo pues al entrenar todos los días con alguien de tu nivel aprendes a mejorar más fácilmente, sin contar con el fuerte apoyo psicológico que se dan entre ellas (por norma general) lo que les fortalece, especialmente en sus comienzos.

Todo esto ayuda a que sean bastantes los casos de hermanas en el mundo del tenis. El caso más conocido e internacional es, no cabe duda, el de las hermanas Williams: Venus y Serena. Siempre se han sentido cada una un apoyo para la otra, aunque es cierto que su relación (dicen) no gozó de buena salud en según qué momentos. Además forman juntas un tándem de dobles que no es comparable a ningún otro. Cuando en 1999 ganaron Roland Garros el título de dobles femeninos, se convirtieron en las primeras hermanas en conquistar un título juntas. Actualmente en su historial brillan 13 títulos de Grand Slam juntas (4 Abiertos de Australia, 2 Roland Garros, 5 Wimbledon y 2 US Open), el último el Wimbledon 2012 que conquistaron hace sólo unos días; sin haber perdido ni una sola de las finales (y sólo cediendo 4 sets entre las 13 finales). En el caso de las Williams, desde pequeñas entraron las 5 hermanas juntas comandadas por su padre Richard, cuyo sueño siempre fue ver a alguna de ellas alcanzar la gloria. Finalmente fueron dos las que triunfaron. Y la mayor de sus hermanas murió de un tiroteo lo que trastocó a toda la familia, especialmente a Venus; las hermanas no volvieron a ganar un título desde entonces (septiembre de 2003) hasta ganar el Wimbledon del 2008 que dedicaron precisamente a su hermana fallecida.

Pero hay más casos de hermanas en el tenis lejos de las famosas Williams. Los hermanos Safin, Marat y Dinara, también se criaron juntos y él, el hermano mayor, siempre cuido de su pequeña hermana. En su familia tienen el honor de ser los únicos en la historia que han alcanzado el número 1 tanto en el circuito masculino como en el femenino. No sorprende del todo sabiendo que su padre es director de la Academia Spartak y su madre una de las entrenadoras estrella de la misma (de esas pistas han salido otras tenistas de renombre como: Anna Kournikova, Elena Dementieva, Svetlana Kuznetsova, Anastasiya Myskina y Anna Chakvetazde. Ambos hermanos se encuentran actualmente retirado del tenis, él de 32 años tiene ahora en la política rusa su ocupación mientras que ella, con 26, ha tenido múltiples problemas físicos (sobre todo de espalda) y aunque se rumorea su posible retorno a la competición prefiere seguir alejada de las pistas de momento.

Otras famosas hermanas son las Radwanska: Agnieszka y Urszula. La primera con un año más de edad ha encontrado mejor suerte en el circuito profesional (‘Aga’ ha protagonizado ya 12 finales WTA por 1 sóla de ‘Ula’). Famosas en su país, tienen una relación entre ellas muy especial, aunque al dobles no acostumbran a jugarlo juntas tanto como otras duplas de hermanos (muy probablemente por los diferentes calendarios entre ellas), aunque sí tienen en su haber un título de dobles juntas en Estambul 2007. A caballo durante su infancia entre Alemania y Polonia, se sienten polacas y acudirán a los juegos defendiendo la bandera del roja y blanca. Llevan toda la vida sin apenas separarse, hacen prácticamente toda la vida juntas, y con Wozniacki y Kerber forman uno de los grupos más célebres de mejores amigas del circuito.

Junto a estas parejas de hermanos y hermanas más conocidos también encontramos otros casos como los de las ucranianas Alona y Kateryna Bondarenko, las gemelas Pliskova (Karolina y Krystina) o las Rodionova (Alina bajo bandera rusa y Anastasia defendiendo el pabellón australiano). Las Bondarenko, rubia y morena, tuvieron un gran comienzo de su carrera profesional jugando juntas el dobles, incluso conquistaron el Open de Australia de 2008 que lucen en sus vitrinas. No obstante, Alona perdida entre lesiones no ha vuelto a recuperar su gran estado de forma, aquél que le llevó al puesto 19 de la WTA y a conquistar dos títulos individuales; por su parte Kateryna, ha dejado destellos de gran tenista (ganando el WTA de hierba de Birmingham, o alcanzado los cuartos de final en el US Open de 2009) pero nunca ha encontrado la estabilidad con la que plasmar su gran tenis, aquél que se esperaba de ella tras conquistar el Wimbledon Junior de 2004. En casa de las Bondarenko son además tres hermanas, todas ellas juegan al tenis y compitieron, pero Valeria Bondarenko nunca destacó tanto como Alona y Kateryna.

Las gemelas Pliskova tienen enamorada a buena parte de la WTA: dos gotas de agua, rubias (ahora no porque Karolina ha decidido teñirse de castaño), de ojos claros, delgadas, que darán muchísimo que hablar en el futuro y que se compenetran de manera brutal. Aquél 21 de marzo de 1992 llegaron al mundo en la República Checa dos tenistas muy guapas, que siguen carreras paralelas y que están destinadas a triunfar. En 2010 cuando ganó el título junior del Open de Australia Karolina, todos pensaron que al fin una destacaba sobre la otra, pero llegó Wimbledon Junior unos meses después y la que triunfó fue Kristyna. Con un estilo de juego muy parecido, Karo mide 1,86 sacando dos centímetros a su hermana Kristy, así se llaman entre ellas, y muchos ya las han apodado ‘K&K’. Ambas adoran la pasta, el melón y las fresas. En el 2006 ambas debutaron en una previa de un WTA merced a sendas WC y la historia se repitió cuando un año después de nuevo gozaron de nuevas e iguales WC para el cuadro principal, siendo el mismo día su debut en un torneo WTA.

Las hermanas Rodionova, sin embargo, guardan una relación algo más distante. Anastasia, 7 años mayor que Arina, no goza de una muy buena fama en el circuito donde es apodada la ‘gruñona’. A ambas les encanta Moscú, y comenzaron de la misma manera: enamorándose del juego de Martina Hingis y entrenando en los comienzos con su padre, Ivan Rodionov, entrenador de tenis. Anastasia más atrevida cambió en el 2009 de nacionalidad dejando de ‘ser’ rusa para ser australiana, sin el apoyo de su familia en esa decisión. Ahora vive en Melbourne, mientras que Arina sigue residiendo en su Tambov natal. Su relación ahora es perfecta y de hecho, como dato curioso, comparten web.

En España además del famoso caso de los Sánchez-Vicario, los últimos años han sonado hermanas que finalmente no han terminado de cuajar. Es el caso de las gemelas Paula y Carla Mocete-Talamantes, que arrasaron en su generación por los Campeonatos de España, especialmente Paula, pero que ahora está resultándoles muy difícil dar un paso más. Así mismo Olga Arruabarrena, la hermana pequeña de Lara, también pega a la bola con calidad aunque de momento no ha arriesgado tanto o no ha tenido la oportunidad como su hermana de buscar el profesionalismo.

Como habrán visto es algo muy común, que se ha dado en el pasado y que parece seguirá dándose en el futuro. Las hermanas se ayudan y muchas veces eso les hace más fuertes permitiéndoles alcanzar cotas que por separado nunca habrían logrado.

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