Laura Robson: ilusionante promesa británica

La jugadora más joven del top100 asegura nuevos días de gloria para el tenis femenino británico

Laura Robson en Eastbourne 2012. Fuente: twitter.com
Laura Robson en Eastbourne 2012. Fuente: twitter.com

Laura Robson encarna la ilusión de todo un país por el tenis femenino; Gran Bretaña es una nación con mucho hambre de éxito en el tenis y han pasado ya 35 dolorosos años desde que Virginia Wade levantó el plato Venus Rosewater en el segundo sábado de Wimbledon como campeona femenina. Desde entonces la hinchada británica ha tenido muy poco que celebrar en tenis en general, pero más si cabe aún en tenis femenino, donde su equipo de Copa Federación para hacernos una idea ha disputado la tercera división, y donde su número 1 había nacido en Ucrania.

Sin embargo tras muchos esfuerzos, decepciones y apuestas sin éxito, parece que al fin el tenis femenino británico está de enhorabuena con dos grandes diamantes en bruto como son Heather Watson, 20 años y 71 en el ranking WTA, y sobre todo Laura Robson, 18 años número 91 de la WTA y subiendo. De ésta última es de la que hoy hablaremos.

Lleva la prensa británica escritas ya miles de noticias y gastados muchos litros de tinta en la historia de Laura. Una jugadora de talento, agresiva, que se adapta a todas las superficies y con mucho carácter, que gusta y enamora. Su progresión era espectacular y aunque se frenó durante un tiempo, en las últimas semanas parece que se ha vuelto a relanzar y de hecho es la top100 más joven a día de hoy.

El comienzo de Laura con el tenis es interesante. En su casa son cinco, dos hijas y un hijo además de los padres; y les gustaba jugar al tenis, especialmente a su madre. Por ello acudían todas las semanas en familia a intercambiar unos cuantos golpes. Laura era la pequeña de la familia así que se veía obligada a ver a sus padres y hermanos jugar un dobles mientras ella se limitaba a recoger las bolas y, si tenía suerte y se había portado bien, podía tener el ‘enorme honor’ de jugar los últimos 10 minutos también sustituyendo a uno de sus hermanos. Por ello se volvía más competitiva, tenía que mejorar para poder desbancar a sus hermanos y así jugar más que apenas 10 minutos a ese deporte llamado tenis que le apasionaba. Por ello se escapaba aún pequeña de casa, raqueta y pelotas en mano, en busca de esas pistas de tenis donde debía entrenarse a escondidas para progresar más rápido y sorprender a su familia cada día mejorando más. Evidentemente sólo unos meses después, de manera autodidacta, Laura empezaba a pegar a la bola fuerte y con precisión, sus padres conscientes de su enorme evolución le apuntaron a clases, y poco tiempo después ya era una de las niñas mimadas del centro técnico de tenis nacional de Gran Bretaña.

“Ahora mi familia apenas juega al tenis”, relata una joven y exitosa Robson a la WTA. “Mi hermana, que vive en Melbourne, me ganó el último partido que echamos hace bastante, ahora dice tener un ‘head to head’ favorable contra mí y se niega a echarme nunca más un partido”, confiesa entre risas.

Entrenada por Claire Curran, y asesorada cada vez más por el conocido Sven Groeneveld, coge en su espalda las ilusiones de una grada exigente e ilusionada como la británica, lo que le supone una pesada carga que poco a poco se va acostumbrando a llevar (algunos periodistas locales lo llaman la ‘angustia anticipatoria británica’, son tan exigentes que sólo los mejores son capaces de soportarlo, por ello no hay apenas tenistas británicos, ‘o eres una estrella o no llevarás el nombre de Gran Bretaña’ parecen querer decir). Laura no tiene un punto flojo y sí muchos puntos fuertes, cada día que pasa mejora en algo más y su potencial es muy alto. Admira a Steffi Graff y a Elena Dementieva, siendo uno de sus referentes en la actualidad la siberiana Maria Sharapova, aunque no obstante sus juegos son diferentes, pero se queda con el afán de superación de aquélla y su garra.

No le gusta que le hablen de que ha ganado Wimbledon Junior (en el 2008) y si se ve ganando el absoluto, ni si se ve como una gran jugadora top5 en el futuro, simplemente quiere ir de pequeño objetivo en pequeño objetivo, torneo a torneo y de momento sólo quiere acabar el año en el top100 (algo fácil teniendo en cuenta que es ya la 91 de la WTA).

Sus grandes pasiones además del tenis son la lectura y la música. Le gusta leer y escuchar de todo, pero se queda como artista preferido con Ben Howard. Le encanta la cada día más famosa serie Juego de Tronos, si no fuera tenista le habría gustado ser cheff y se define a sí misma como ‘rara’.

Es uno de los grandes nombres de futuro de la WTA como Timea Babos (Hungría), Garbiñe Muguruza (España), Annika Beck (Alemania), Yulia Puntintseva (Rusia), Lauren Davis (Estados Unidos), Michelle Larcher de Brito (Portugal), Jana Cepelova (Eslovaquia), Sasai Zheng (China), Grace Min (Estados Unidos), Caroline Garcia (Francia), Monica Puig (Puerto Rico), Elena Svitolina (Ucrania), Madison Keys (Estados Unidos) o Irina Khromacheva (Rusia), entre otras. De todas ellas se hablará en el futuro próximo con total seguridad y en Punto de Break, como hoy hemos hecho con Laura Robson, líder de esta generación.

Laura, con un futuro brillante y tenis de muchos quilates en sus muñecas se prepara, paso a paso, para asaltar la WTA en un futuro a medio plazo. Esperanza británica, todoterreno y con mucho carácter el fenómeno Robson ya se ha expandido por Gran Bretaña y en muy poco tiempo lo hará por todo el mundo, igual que hizo su familia (ella nació en Australia, y vivió en Singapur hasta los 6 años de edad). Si les interesa, tiene cuenta en twitter y es: @laurarobson5

Laura Robson, uno de los nombres del tenis femenino futuro que cada día se hace más realidad y cuya historia hoy se la acercamos un poco más. Tengan por seguro que volveremos a hablar de ella. Y mucho.

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