El mejor tenista de la historia a debate

Hay estadísticas que avalan a Jimmy Connors, Rod Laver o Bjorn Borg como los mejores, pero Roger...

Federer y la historia del tenis: ¿El mejor? Foto:twitter.com
Federer y la historia del tenis: ¿El mejor? Foto:twitter.com

No hay una manera real y fiel de asegurar quién ha sido el mejor tenista de la historia porque no hay manera métrica de demostrarlo empíricamente, así que además de los datos que se conocen, evidentemente, la valoración mantiene una parte de subjetividad que nos puede dar pie a un debate que queremos lanzar desde Punto deBreak: ¿Quién es el mejor tenista de la historia?


Evidentemente nos vamos a mojar, (al menos quien escribe), pero antes de hacer cualquier valoración, sí que es necesario saber que comparar épocas, estilos, juegos, calendarioses prácticamente imposible. Los grandes jugadores de otras décadas tenían otras virtudes y otras dificultades, así que las comparaciones siempre van a estar sujetas a ciertas apreciaciones subjetivas. En este sentido, el tenis también es pasión. Es normal que en el mismo blog, (o web, como quieran), los comentarios hacia ciertas notas de un mismo autor lleven al lector a pensar que es el más fanático seguidor de Federer y el más crítico de Nadal y en otro que sea el más Nadalista del planeta y el más contrario al suizo). Las opiniones son libres.
PuntodeBreak pretende ser una página plural y lo más objetiva posible. Evidentemente esto siempre deja un margen al posicionamiento personal, (sea éste más o menos de su agrado). Lo único que pedimos en el debate es la tolerancia y, por favor, que la descalificación, si se tiene que dar, no sea el insulto.
Escucharán y leerán opiniones que no les gustarán. Otras les apasionarán. Todas son válidas. Las nuestras y las de nuestros estimadísimos lectores. Así que vamos allá con el debate a través, en primer lugar del análisis.


El mejor tenista de la historia


La victoria de Roger Federer en Wimbledon le han proyectado al número 1 del mundo por 286º semana, lo que le iguala en esta estadística con Pete Sampras, considerado por muchos y hasta la llegada del genio helvético, el mejor jugador de todas las épocas. Como punto de partida parece quedar más o menos consensuado que los Grand Slams son los que marcan la grandeza o no de un tenista. Evidentemente los Grand Slams son muy importantes y el título más difícil de conseguir, pero en el modo en que se han conseguido o las formas también puede haber grandeza. Después están temas como la calidad, el sacrificio o la misma impronta que, en un momento determinado pueda dejar un tenista.
En cualquier caso y por este orden lo podemos explicar de forma pura y meramente numérica.

Clasificación de tenistas por el (número de Grand Slams conseguidos):

1º Roger Federer (17)
2º Pete Sampras (14)
3º Roy Emerson (12)
4º-5º-6º Rod Laver, Bjorn Borg y Rafael Nadal (11)
7º Bill Tilden (10)
8º al 13º Décugis, Rosewall, Jimmy Connors, Ivan Lendl, Andre Agassi y Fred Perry (8)
14º -21º Sears, Renshaw, Lacoste, Cochet, Larned, Newcombe, McEnroe y Wilander (7)
22º - 27º Doherty, Wilding, Crawford, Budge, Edberg y Boris Becker (6)
28º - 30º Sedgman, Trabert y Novak Djokovic (5)


Sin embargo, la lectura de que el mejor jugador de la historia es el que ha conseguido más Grand Slams, quedaría muy corta e incompleta. Podría ser válida, pero dejaría muchos cabos sueltos. El mejor análisis de los Grand Slams, más que el número, está, bajo mi perspectiva, en la regularidad. La opinión de que Federer es el mejor de todos los tiempos no reside, al menos, no sólo, en el número de Grand Slams que ha conseguido sino en que la gran variedad y repertorio de sus golpes le han hecho competir siempre, al máximo nivel, en todas las superficies. Ha sido capaz de medirse cuerpo a cuerpo con los mejores especialistas de su época y derrotarles en su superficie favorita, fuera cual fuera.

Uno de los momentos más importantes para Federer en su carrera fue ganar Roland Garros.

En este sentido, Federer no sólo ha ganado muchos Grand Slams, sino que además, lo ha hecho en todo tipo de superficies a lo largo de su carrera. Ha sido el mejor en superficies duras, en las pistas rápidas americanas y australianas, en la hierba, donde ha sido especialmente destacado, pero también un gran tenista en tierra batida. Al valor de los Grand Slams, hay que darle el añadido de las finales y semifinales que ha jugado en Roland Garros. Por el contrario de Sampras, a quien parece medirse en esta clasificación de “mejor de la historia”, Federer sí ha sido competitivo en tierra batida. El problema para Roger y que este debate no quedar zanjado de una manera más clara y rotunda se ha llamado Rafael Nadal. La sumisión a la que le ha castigado en tierra no tiene un claro precedente en otros jugadores a los que se les reconoce, claramente, como los mejores de otras épocas. Ninguno ha tenido, por decirlo de una forma lo más correcta posible, “una bestia negra” que le ganara tan reiteradamente y se mostrara superior a él, aunque en este caso haya sido, sobre todo, en tierra batida. Pero es que el balance del H2H de Federer contra Nadal es de 20-10. (66% vs 33% de victorias-derrotas).

Federer ha estado tras la estela de Nadal muchas veces. Foto:elmundo.es

El balance de Federer todavía no se puede completar porque, además, hablamos de un jugador en activo. Lo que está claro es que ha sido un jugador dominante en todas las superficies y ha sido capaz de ganar torneos de Grand Slam, Masters 1000, Copas de Maestro o Masters y muchísimos títulos. De momento, 75.
Como decimos, el estudio debe de ser más amplio porque hay muchos jugadores con muchos títulos, pero que, en realidad, “sólo” son especialistas que han dominado un tipo de superficie y han conseguido el grueso de sus títulos ahí, pero han sido dominados por otros jugadores en otras superficies. El ejemplo más claro es Pete Sampras, (o Guillermo Vilas). Vamos a hablar de algunos grandes jugadores de la historia del tenis, pero Sampras, no fue un buen jugador de tierra batida. Así que, lamentablemente, bajo mi perspectiva, no puede entrar en esta discusión. Ni siquiera jugó finales de Roland Garros. Era un jugador muy dominante en pistas rápidas y, sobre todo, en hierba. Pero sus números en tierra, valga la redundancia, entierran sus opciones.

En el debate, los nombres que salen más rápidos a la palestra, para tratar de compararse con Federer, son lo de Sampras, Borg, Laver, Connors… quizá Perry, Lendl… Bajo mi perspectiva, además del legado estadísitico, cabe valorar más ampliamente otras cosas.


Bjorn Borg


El sueco fue la primera gran estrella mediática. Borg fue trascendente no sólo por sus títulos sino por todo aquellos intangibles que le dio al tenis. Repercusión mediática, televisiones, radios, diarios, incluso prensa rosa. Borg fue un fenómeno. Su retirada prematura nos deja unos números incomparables en cuanto a triunfos, Grand Slams, o regularidad que otros con los que se le pueda comparar. Pero… nadie valora que Borg lo consiguió en mucho menos tiempo que los demás. El porcentaje de victorias de Borg es el mejor de todos. 79’2% de victorias sobre todos los partidos que jugó como profesional. Ahora podríamos entrar en el plano de si era menos competitivo en pistas rápidas o de por qué no ganó ni en Australia ni en Estados Unidos. No emplearé la palabra boicot, pero él muchas veces la dejó entrever.

Borg sigue siendo una estrella mediática. Foto:twitter.com

Había “terror” en Estados Unidos en una época tan colonialistas donde el boom americano arrasaba con todo a que llegara un europeo del norte, (entiéndanme: "Un vikingo"), y sometiera a las primeras espadas norteamericanas en el corazón de Nueva York. Eso era inaceptable. Borg tuvo que luchar contra muchas tensiones en la nueva era de la ATP y compitió contra mucho más que una gran generación de tenistas. Los McEnroe, Connors o Gerulaitis eran jugadores fabulosos. Borg los redujo a poca cosa en Roland Garros y Wimbledon durante muchos años.
El sueco podría estar en la terna de los mejores jugadores de la historia, sin duda, pero si alguien saca la calculadora y las estadísticas, es difícil defender su liderato. 11 Grand Slams contra 17 de Federer es una carga muy drástica. Pero ahí radica la grandeza de Borg. El escandinavo ganaba en la superficie más lenta y en la más rápida. Consecutivamente. Fue dominador en muchas facetas del juego y su personalidad trascendió más allá de los meros números.


Jimmy Connors


Cuando se trata de hacer este tipo de estudios, casi todos los algoritmos metidos en un procesador de cifras proyectan a Connors como el mejor de la historia. Connors es el jugador que más victorias ha conseguido en la Era Open (1242), el que más títulos (109) y tiene un porcentaje espectacular (78'7%, mejor que el de Federer), de partidos jugados –ganados – perdidos (Ganados perdidos 1242-277). Sin embargo, para Connors, el lastre le queda en la medición de los Grand Slams. Jugó muchas finales, pero sólo ganó 8. De sus 109 títulos, sólo 8 cuentan como los más grandes. Y de todos, 5 son como local en Estados Unidos.

Jimmy Connors, un depradador de títulos. Foto:ball71.com

Connors dejó, sin embargo, credenciales como para que se le tenga en cuenta como el mejor de la historia. No fue el tenista más dulce con la raqueta ni su técnica es comparable a la de otros jugadores de los que estamos hablando y continuaremos haciéndolo. Pero Connors fue el primer depredador del circuito. Un animal competitivo. Si entendemos el tenis como competición: Connors fue el mejor. Alargó su carrera para medirse y ganarles a las nuevas generaciones que venían empujando desde atrás. Sus duelos con McEnroe trascendieron la leyenda. También con Borg, incluso llegó a coincidir con Lendl, 8 años más joven que él.
Connors es el jugador que ha ganado más partidos y más títulos. Así que, en este caso, la calculadora le da la razón a él. Sin embargo, pierde en la comparativa de los Grand Slams y tampoco llegó a reinar en tierra batida.
En cualquier caso, Connors debe de entrar en el debate. 78’7% de victorias, 1242 en toda su carrera frente a 277 derrotas. 109 títulos. 8 Grand Slams. Un animal.
En este sentido, el valor de Connors también revaloriza a Federer. Uno de los pocos puntos que tiene Roger como el definitivo mejor jugador de la historia es que ha sido sometido durante muchos años por sus rivales. (En este sentido Borg, que estuvo muchas menos semanas como número 1, no reinó más tiempo porque no jugaba ni en Australia ni en Estados Unidos, pero no tuvo un rival que le dominara).
Connors sí tuvo rivales contemporáneos que dieron la sensación de ser mejor que él. En este sentido, Federer ha estado sometido durante dos años a dos rivales de gran nivel.
Aquí también debemos incidir. En muchos casos, el dominio aplastante que ejerció el número 1 del mundo también tuvo que ver con la falta de un rival a su altura más que con su propio talento o calidad.
Hay que recordar, en este sentido que Sampras tuvo que competir con una fiera como Andre Agassi que podría haber sido ejemplo y referencia. De hecho lo es, pero siempre queda el estigma de que Sampras fue superior. Su rivalidad le restó muchas opciones de haber conseguido mayores registros.
Para Federer, la llegada de Nadal en primera instancia y de Djokovic también ha sido letal. Los pudo ir conteniendo en su llegada, pero poco a poco empezaron a contestar su hegemonía, a ganarle partidos e incluso a hacerlo en “su territorio”.
Ha hecho falta una gran labor psicológica para quitarse los fantasmas. Mientras todo el mundo le decía que era el mejor, se llevaba una detrás de otra de Djokovic y de Nadal. En pistas rápidas y en tierra batida. También en hierba. Llevaba muchos años sin ganar en Wimbledon.


Rod Laver y Roy Emerson


Los australianos vivían en otra época y con otro tipo de características. Sencillamente y para ponerse en situación, imagínense lo que le costaba a un tenista australiano viajar a Europa durante un periodo de tiempo o cuánto le costaba irse a Estados Unidos. Sólo calculen cómo era la época de las comunicaciones en los 60.
Laver dominó junto a Emerson la época donde el tenis comenzaba a debatirse entre el profesionalismo y los aficionados. Laver tiene más prestigio a nivel internacional porque fue el primer hombre en dominar el circuito profesional. Ganó dos veces el Grand Slam en el mismo año.
Tanto Laver como Emerson tienen la virtud de haber sido los mejores también en todos los terrenos. Laver ganó 2 veces Roland Garros, (la primera, en 1962, todavía conocido como Campeonato Francés), 2 veces Wimbledon, 3 Australia y 2 US Open, (el primero en 1962 Campeonato de Estados Unidos).
Emerson destacó más en Australia, donde reinó 6 veces, (todavía hoy récord histórico), pero también ganó en Estados Unidos (1961 y 1964), 2 veces en Wimbledon (1964 y 1965) y dos veces en Roland Garros (1963 y 1967).
En cualquier discusión de quién es el mejor tenista de la historia, los que hicieron de este deporte algo más allá de un entretenimiento, los que le dieron importancia y consiguieron hacerlo profesional, sin duda, deben de entrar en la terna.


Nadal y Djokovic


A la hora de valorar quién es el mejor tenista de la historia, hay una tendencia peligrosa que es hablar en 2012 de dos tenistas de 25 y 26 años. Quien quiere humillar a Nadal comparando sus estadísticas con Federer, sencillamente comete un error muy típico del fanático, pero muy peligroso para el estadista. Si Nadal se pudiera comparar con Federer, en una época en la que son coetáneos y después de que Roger haya alcanzado los 17 Grand Slams, sería realmente inaudito.

Djokovic triunfa en pistas rápidas

La duda o la pregunta es cómo se medirá a estos genios cuando todos ellos se hayan retirado. Mucha gente ya no duda de la calidad, el talento, la espectacularidad y los valores humanos de Federer. De Roger gusta su elegancia, su forma de jugar y hasta su forma de vestir. De Nadal no tanto. Comprarlos en números globales no cabe duda. Claro que si lo hacemos en números concretos… la cosa peligra bastante.
Que Roger Federer a nivel global, hoy, es mejor que Rafael Nadal… no tiene ningún tipo de debate. El problema es que hablamos de tenis. Podrían pasar muchísimas cosas en un futuro que podría revertir, no tanto la opinión general como las estadísticas. Lo cierto es que Federer, al que llamamos el mejor jugador de hierba de la historia, y del que se presume de sus 7 títulos ha necesitado más de 5 años de carrera más que Nadal para conseguir los mismos Grand Slams, cada uno en su superficie dominante. Sin embargo, Federer nunca le ha ganado a Nadal en París, y Rafa le ha levantado dos finales de Wimbledon. Datos.

Nadal heptacampeón de Roland Garros. Foto:lainformacion.com/EFE

Cuidado, porque Nadal, de quien muchas voces hablan de “pasabolas”, jugador defensivo y tenista sin talento, tiene números (con 26 años), que son perfectamente comparables a los de Borg, Laver o Emerson y tiene una serie de valores que hay que respetar.
Vuelvo a pedir un respeto, so pena de caer en las iras de los “anti-Nadalistas”. Casi el 70% de los Grand Slams los ha conseguido en Roland Garros y se habla más de un superdotado de la tierra batida que de un gran jugador. Ojo. Nadal ha mejorado muchísimo como tenista y creo que se ha ganado ya el reconocimiento de su tenis. Y de sus evoluciones y sus mejoras. Ha sido competitivo en pistas duras y hasta ha competido a un nivel altísimo en hierba. Claro que tiene que ver su mejora con la estandarización de las pistas. Claro que la hierba ha decelerado. Y claro que se celebran sus derrotas con devoción.
Pero creo que hacerse un jugador así de competitivo en pistas rápidas con las condiciones de juego que tiene es sencillamente increíble. Es el jugador que ha ganado más Masters 1000 (21), (que no son Grand Slams, pero que apuntan la calidad que atesora). En la única superficie donde sus cifras no son sobresalientes es en indoor. Así que a Nadal, como jugador profesional de tenis sólo le falta ganar un Masters, (o Copa de Maestros) y ver dónde llega superándose a sí mismo.
No creo que haya dudas de que Rafa superará los 14 títulos de Grand Slam de Sampras. Y si esto era el referente, estaremos hablando del segundo o mejor jugador (en registros) de la historia. Otra cosa es el modo en que los consigue. Si es más o menos académico o si el “estilo Nadal” gusta más o menos. No debatimos esto hoy.
Nadal ha competido en Australia, ha competido en Estados Unidos y ha sido, en cifras, el mejor jugador de hierba en los últimos 3 años, justo antes de que Roger recuperara su trono ahora en 2012. En los últimos 5 años llevaba más finales que nadie y tantos títulos como el que más en Wimbledon, además de ser, de largo, el mejor en tierra batida, donde cualquier discusión pone en evidencia al interlocutor contrario.
Nadal es otro tipo de tenista. Un hombre que ha destacado por su competitividad por su increíble efecto top-spin y por su capacidad física. Tiene pegas y defectos, (obviamente). Y su carácter y su personalidad le traen tantos detractores como admiradores. Pero en números hay pocas discusiones. En cifras hay pocas formas de aceptar que hoy, si ya no ganara nada más. Si hoy tomara la decisión de retirarse, estaríamos hablando de uno de los más grandes. Y no tiene intención de jubilarse.
Salvado el escollo psicológico que le supuso las constantes derrotas contra Djokovic y recuperado el balance gracias a la tierra batida, de nuevo ha vuelto a la élite. No ha podido adaptarse a las pistas rápidas desde su llegada a la tierra en 2012. Estuvo mal en Madrid, (tierra batida que tenía características de pista rápida), y mal en la hierba de Halle y Wimbledon. Ya está. Si recupera su nivel, (y lo hará, no lo duden), podría ser tan peligroso como el que más en Flushing Meadows. También en los Juegos Olímpicos.
Hay un dato devastador. Sostiene mejor cara a cara contra todos sus rivales coetáneos. Contra Federer, contra Djokovic y contra Murray. Y no hablamos de un par de partidos. (En este sentido lo tiene perdido contra algunos tenistas de perfil bajo). Hablamos de ser muy superior en el cara a cara a 30 partidos contra Federer, (20-10). Lo tiene contra Djokovic a 33: (19-14). Y lo tiene contra Murray en 20: (13-7).
¿Por qué se considera que Nadal es peor que Federer? Porque se coge la estadística que habla de Grand Slams conseguidos, títulos totales y triunfos en Copa de Maestros. ¿Por qué se consideraba que es peor que Djokovic? Porque el serbio le ganó más partidos y de forma consecutiva durante un periodo. (Cosa la cual él ha hecho constante y repetidamente sobre Roger). Pero las estadísticas siempre se cogen parcialmente dependiendo de por dónde se quieran ver. Y esto es legítimo. Es la sal y la pimienta del tenis.


Roger Federer


En cualquier caso, y en definitiva, parece lógico pensar que el mejor jugador de todos los tiempos ha sido Federer. El suizo ha sido competitivo en todas las superficies, ha dominado durante muchos años el circuito. Va a ser el hombre que establezca un nuevo récord de permanencia de semanas en el número 1 mundial. Y además, es el mejor embajador posible del tenis. Lo es por calidad, pero también lo es por elegancia y carisma. Un jugador que reúne, además de todos los valores de un gran ganador, los valores de un gran deportista. Esto es lo que gusta y lo que le encumbra. No sólo ha tenido la calidad para ganar cuando era muy superior a los demás, sino que ha tenido la humildad de trabajar más cuando dos hombres le han superado y todo esto ya con más de 30 años. Cuando un hombre llega al cénit de su carrera y básicamente ya ha conseguido todo, tiende a relajarse. Roger, como Jimmy Connors en su momento, ha ido superándose. Muchos factores le han ayudado a reconquistar este número 1 en una etapa tan espectacular como esta. Con 4 auténticos número 1 en el mismo “corral”. Demasiado gallo.
Pero no se podría asegurar de forma rotunda y contundente. Hay muchos parámetros que cabría contemplar, pero… el debate queda abierto.

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