Match-tiebreak y punto de oro: reglas de futuro

Cambios éxitosos en dobles que se cuestionan para el individual

La situación a la que se enfrentaban la ATP y la WTA era que sus circuitos de dobles apenas tenían recorrido. Sin la participación de los grandes jugadores, es más sin tan siquiera la de jugadores dentro del top50, se plantearon la necesidad de hacer partidos más cortos y de mayor emoción.

Tras barajar distintas opciones se acabaron adoptando dos decisiones que no extienden sus efectos a los Grand Slam que de conformidad con la ITF establecen sus propias reglas. Las dos normas a aplicar en el futuro que se adoptaron fueron: el punto de oro o decisivo y el match tiebreak como forma de solucionar los casos de empate a un set.

El punto de oro consiste en que llegados al deuce no se ha de esperar que una de las parejas gane dos puntos seguidos, es decir, consiga ventaja y la cierre después, sino que sencillamente alcanzado el ‘iguales’ la pareja al resto decide en qué lado va a restar, es decir, deciden entre ellas cuál de las dos será la encargada de responder al servicio de la rival. Quién gane ese punto se lleva el juego. Así de simple, así de rápido y así de intenso. Esto evita juegos sin límite de tiempo en los que un partido se puede prolongar mucho tiempo con ventajas que nunca se transforman.

En lo que se refiere al match tiebreak su implementación fue más complicada pues viene a sustituir un posible tercer set lo cual es un cambio mucho más relevante que la eliminación de las ventajas. Si ambas parejas se reparten los dos primeros sets, en lugar de acudir a una tercera manga, se prefiere acudir a un match tiebreak o ‘big tiebreak’, que viene a ser como los históricos tiebreak de final de set, pero que dada su mayor importancia en este momento del partido se prolongan hasta que una de las duplas consiga 10 puntos (no 7), con diferencia de dos, respetándose sí esta exigencia.

Estos cambios que se han venido implementando los últimos años, en general han gustado. Aunque el efecto de conseguir que las principales tenistas participen también en dobles se ha logrado de manera limitada, especialmente en tenis masculino. Lo que sí han permitido estos cambios es que los partidos de dobles sean más atractivos de seguir. Esos mini tercer sets causan mucha expectación y el hecho de jugar en menos de veinte puntos todo un partido, que ha sido igualado pues ambas parejas llegan con un set en cada nómina, es muy emocionante. Igualmente el punto de oro ha hecho que juegos clave en el devenir del partido se resuelvan por un único punto, lo cual mantiene en vilo al público. Todo esto, es evidente, ha hecho crecer al dobles, aunque esta modalidad sigue discriminada pero por otros muchos factores que van más allá de cambios en las reglas de puntuación.

Los jugadores en general y los especialistas de dobles en particular se han posicionado de manera favorable a estas nuevas normas. Al principio de su aplicación, como ocurre con todos los cambios, hubo problemas, discusiones y confusiones; pero el tiempo ha curado todas esas heridas y ahora estas dos normas son parte del ‘picante’ del dobles.

Se han oído voces pidiendo que en los Grand Slam se apliquen las mismas reglas, no olvidemos que el dobles en los Grand Slam se juega a 5 sets también. Lo cual denota que han sido un éxito. A pesar de ello la defensa férrea de las tradiciones en los Grand Slam antoja difícil que estos cambios se apliquen en ellos, no al menos en el corto plazo y es que ya se sabe que “las cosas de palacio van despacio”.

Lo que ha llamado poderosamente la atención es que incluso se haya planteado desde distintos lugares, con especial interés en partidos más breves, el traslado de estas nuevas normas a la competición individual. Se van dejando caer este tipo de noticias y hoy en Punto de Break lo comentamos. De momento parecen lejanos estos cambios, más aún cuando en el circuito masculino aún se siguen jugando partidos maratonianos a 5 sets en los cuatro Grand Slam. ¿Son partidarios de que el tenis se concentre en partidos más cortos donde todo sea más intenso? Sin duda los partidos a 5 sets tienen su encanto, pero son un gran problema para el estado físico de los jugadores, tanto durante cada torneo como a lo largo de su carrera; también lo son para las televisiones que en ocasiones desean retransmitir un partido mas no por ello no poder programar nada más en toda la tarde; asimismo, el descuadre de horarios cuando un partido se alarga dificulta a los siguientes en entrar a la pista su preparación, e incluso a veces tienen que cambiarse de pista si no quieren que se les cancele el partido. Por todo ello se oyen muchas voces que piden partidos masculinos a tres sets también en Grand Slam; algo que éstos se niegan a aceptar.

Entonces aparecen estas normas como posible solución. La norma del match tiebreak es casi imposible que se aplique pues altera en exceso la competición como se conoce hasta ahora y una cosa es hacer probaturas con el dobles y otra bien distinta con el individual. Sin embargo, la opción de que el tenis reduzca sus horarios y sea más previsible gracias al punto de oro sí se está contemplando. Más aún en los partidos de Grand Slam a cinco sets.

Las críticas que se hace a esto es que se dificultaría la regularidad de las estrellas de la ATP y de la WTA pues serían más fácil para sus rivales dar sorpresas; no obstante también las estrellas lo son por adaptarse mejor. E igualmente se critica que esto elimina las ventajas de aquéllos jugadores más físicos y que tengan en la resistencia uno de sus puntos fuertes.

En el US Open para solucionar este tipo de problemas se decidió que en el quinto set de los hombres y en el tercero de las mujeres, como ocurre en el circuito, habría tiebreak final a 7 puntos. A todo esto se suma que cada Grand Slam pone sus normas, que el circuito pone las suyas, que la David y la Fed Cup funcionan distinto; todo ello confunden a los jugadores y ha llevado a algunos de sus representantes a pedir que se decida lo que se quiera pero que se aplique de manera homogénea. A veces la confusión llega a tal punto que los jugadores han de preguntar ‘¿y ahora qué pasa?’, como hizo antes de ayer Maria Kirilenko en su partido de dobles junto a Petrova ante las hermanas Williams en que se preguntó si había tiebreak final en el tercer set o se jugaba hasta que hubiera diferencia de dos.

Reglas que en un mundo de horarios complejos como es el tenis son muy potenciadas por las televisiones que, no olvidemos, tanto pagan y, con ello, potencian este deporte. Parecen ser el futuro del tenis y el dobles simplemente la cobaya con la que ir practicando lo que se aplicará. A nivel personal creo que han sido un gran acierto para el dobles, pero que no lo serían en el individual. Sí creo que las normas deben ser las mismas se juegue donde se juegue y cuando se juegue; y en cuanto a los cinco sets, sin duda alguna, tiene su encanto y es parte de la tradición pero realmente suponen un problema para todos que si bien lo hace especial lo dificulta mucho y bien merece una valoración profunda.

Y bien, ¿cuál es su opinión? ¿le gustaría que se aplicarán también a la competición individual? ¿rompen la tradición o se ajustan al futuro?

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