Roddick confirma la amenaza estadounidense en Wimbledon

Suma su quinto título en hierba y 600 victorias en el circuito ATP: Vuelve a competir al máximo nivel

Andy Roddick ha vuelto al máximo nivel justo a tiempo, en el momento clave de la temporada y con Wimbledon a punto de comenzar y los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina el norteamericano que lleva una temporada muy irregular, en la que ha mezclado una victoria contra Roger Federer en Miami con derrotas inesperadas en primeras rondas, cerró ayer una racha que arrastraba el peor lastre de su carrera, 6 derrotas consecutivas, para batir varios récords positivos: 12 años consecutivos levantando al menos un título o más de 600 victorias en el circuito.

Quizá el canto del cisne. Sin duda, una amenaza que se cierne sobre cualquiera que llegue por su camino. Roddick, encabeza la lista de amenazas que llegan a Wimbledon a tratar de evitar que alguno de los tres mejores del mundo ganen un torneo de Grand Slam. Desde que Del Potro venciera en el US Open en 2009, sólo Federer, Djokovic y Nadal saben lo que es ganar un evento de esta categoría. Conocemos a los aspirantes.


Roddick, llega a tiempo


Andy Roddick lleva una temporada muy irregular donde no encuentra su nivel. Para alguien que ha sido número 1 del mundo y que ha competido al máximo nivel caer continuamente en partidos de primera ronda es un lastre moral importantísimo. Roddick, incluso, ha llegado a plantearse de una forma seria su retirada del tenis e incluso su mujer, llegó a anunciar en un programa de radio que, probablemente la temporada que viene podría ser la última de su marido en el circuito.
A Roddick cada vez le cuesta más llegar a un nivel óptimo de preparación física y esto le limita muchísimo a un tenista que emplea muchísima energía en cada golpe. Su saque es su principal virtud, pero, desde luego, su palmarés no se completa sólo con uno de los mejores saques de la historia del tenis.
Andy, que esta temporada lo mejor que había hecho fue ganarle un partido a Roger Federer, su bestia negra históricamente en el circuito que le llevaba un balance de 21-2 en los “cara a cara”, no había vuelto a ganar ningún partido desde entonces. Estamos hablando de marzo, en el Masters 1000 de Miami.
Su participación en los distintos torneos había sido prácticamente nula y en tierra batida no había ganado ningún partido en 2012. La tierra ha sido siempre su peor superficie, pero tampoco había cerrado una temporada tan nefasta sobre polvo de ladrillo.
Las dudas continuaron recayendo sobre él cuando en su debut en hierba, por el contrario, una de las superficies favoritas del de Nebraska, también le supuso una derrota y en este caso, contra un jugador de nivel medio como Roger-Vasseline en Queen’s.
Sin embargo, en Eastbourne, donde se considera que están algunas de las pistas de hierba más rápidas del circuito, Roddick ha vuelto a dar la verdadera versión de su potencial de juego. Superó a todos sus rivales y, en concreto, rayó a un gran nivel en la final contra Andreas Seppi, que, sin ser un especialista de la hierba, era, entre otras cosas, el defensor del título.


El mejor momento de la temporada


Andy Roddick ya no está para competir durante 10 meses al máximo nivel, pero probablemente sí pueda rendir como un Top 10 durante un par de meses. Y su pico de forma puede haber llegado justo en el momento exacto. Primero para jugar en Londres el torneo más prestigioso del mundo Wimbledon; donde ya ha jugado tres finales en su carrera deportiva, (2004, 2005 y 2009), aunque no ha podido ganar nunca, y después para los Juegos Olímpicos, que se disputarán en las mismas pistas.

Roddick es un especialista. Sus golpes planos viajan a una velocidad muy difícil de controlar. Nunca se ha manifestado como un gran defensor, pero es un jugador que cuando coge la iniciativa es realmente durísimo. Por no contar su capacidad de volear en la red como un maestro. Para poder hacer muchas subidas, evidentemente, necesitas una condición física óptima. El desgaste, si no, es muy grande.
Roddick ha completado una gran semana en Eastbourne. Además de volver a ganar un título, lo que no ocurría desde que lo hiciera el año pasado en Memphis, (febrero de 2011), consiguió varios récords interesantes: 31 títulos en su carrera, (5 de ellos en hierba: Queen’s 2007,2005, 2004 y 2003 y ahora Eastbourne), ha conseguido llegar a 600 victorias en el circuito ATP y, como Roddick, sumar al menos un título en 12 temporadas consecutivas. Una barbaridad.


Los americanos en Wimbledon


Además de Roddick, Estados Unidos llega con muchos hombres a Wimbledon con muchas esperanzas de hacer algo notable. Durante todo el año, el hombre más competitivo ha sido John Isner. Sus números están siendo muy destacables y ha sido el líder del equipo americano para meterse en las semifinales de la Copa Davis. Uno de los momentos más morbosos puede ser si se cruza en segunda ronda con Nicolas Mahut, el hombre con quien completó el partido más largo de la historia también en este torneo. Sus características de juego, más allá del propio morbo de verlo contra Mahut de nuevo, le hacen un claro favorito en la competición.
Pero Wimbledon va a darle la alternativa a Mardy Fish, que vuelve después del peor arranque de temporada de su carrera deportiva, pero que, después de casi seis meses con muy poca capacidad competitiva, llega fresco y sin desgaste. Y estamos hablando de un jugador con un gran talento que podría ser una de las grandes alternativas para este Grand Slam.
Junto a Fish, también Ryan Harrison llega muy motivado y con la ilusión de demostrar que puede ser una gran alternativa. Tiene un cuadro muy complicado, pero su talento le puede llevar a hacer algo grande y hay que recordar que la renuncia de Fish a los Juegos le va a brindar la oportunidad de ser olímpico.
Sin embargo, no son los únicos jugadores con opciones. Sam Querrey, que tampoco ha estado compitiendo a lo largo del año, también llega fresco y con opciones. James Blake, otra vieja gloria del tenis americano, vuelve a Wimbledon después de no ganar ningún partido en 2012. Michael Russell también vuelve. Donald Young quiere resarcirse también de un 2012 donde no está dando la medida de sus posibilidades y de las expectativas que se habían generado en su entorno. Ryan Sweeting llega con una buena racha de victorias. El joven tenista ha estado jugando torneos de una categoría inferior, como los Futures y Challengers de su país, donde se ha mostrado a un gran nivel, y además llega con dos previas superadas, tanto en Queen’s como ahora en Wimbledon.
Wayne Odesnik o Jesse Levine completan el cuadro de estadounidenses que se cierra con Brian Baker. El norteamericano, que venía de arrasar en torneos menores de Estados Unidos, dio su salto a Europa para demostrar que era uno de los jugadores que estaba en mejor momento de forma, justo antes de llegar Roland Garros. Baker, que tiene detrás de sí una bonita historia de superación, ya ha demostrado que puede competir a un gran nivel en tierra batida, (no sería descartable que Courier contara con él para viajar a España a jugar las semifinales de la Copa Davis), pero ahora tiene que demostrar de qué es capaz en hierba.
Estados Unidos presenta muchos jugadores que pueden ser alternativas para hacer algo grande en Wimbledon. Sin duda, la presencia de Isner, Roddick y Fish, es lo más llamativo, pero podrían haber varios norteamericanos en rondas muy avanzadas. Lo contaremos.

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