Análisis profundo del cuadro ATP de Roland Garros

Djokovic y Federer vuelven a quedar encuadrados en la parte alta y se proyectan como semifinalistas

Nadal fue el encargado del sorteo de Roland Garros. Foto:facebook.com
Nadal fue el encargado del sorteo de Roland Garros. Foto:facebook.com

Roland Garrós ha sorteado esta mañana su cuadro principal y de nuevo, lo más llamativo, es la mala suerte que están teniendo Novak Djokovic y Roger Federer, que apuntan a una nueva semifinal metidos, otra vez, en la misma parte del cuadro. La parte alta vuelve a ser la más dura y parece que tiene las cuestas más peliagudas. Por su parte, el gran favorito en todas las encuestas previas, Rafael Nadal, llevará un camino más despejado, pero con dos hombres en su trayectoria que pueden ser los dos grandes animadores del cuadro, por su estilo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver como jugador clásico de tierra, pero con aptitudes para dar un susto de los importantes, John Isner, que en cualquier caso, no llegaría hasta Rafa hasta bien entrados los cuartos de final y Milos Raonic, que podría ser su cruce de octavos de final en un fin de semana crucial para el torneo. Como siempre, les desglosamos el cuadro con un análisis pormenorizado. La tierra batida llega a su fin. Roland Garros arranca.


Parte alta: Djokovic sin peligro aparente… hasta semis


Novak Djokovic comanda la parte alta del cuadro y sus rivales más temibles, a primera vista, son jugadores perfectamente asumibles para el serbio en su camino hacia las semifinales. Su parte alta, e incluso, la media alta del cuadro, no presenta obstáculos destacables para un hombre de su caminar. Su singladura arrancará con Potito Starace, un italiano especialista, casi específico jugador de arcilla, pero de un nivel muy inferior al del serbio. En adelante, el camino presenta facilidades. El ganador del Hewitt vs Kavcic será su rival de segunda ronda, y no parece que uno por joven y el otro por maduro, estén en condiciones de presentar una gran batalla.

Djokovic ataca Roland Garros. Foto:lainformacion.com/EFE

Lleyton, que cruzó con él en octavos de Australia, no ha vuelto a jugar un partido de ATP desde entonces. Su nivel se desconoce, aunque es un ganador y un chico muy peleón. Hablamos de un ex número 1 del mundo, pero un hombre que apunta más hacia la retirada que hacia cualquier sorpresa. Puede resultar un poco incordio, en determinados momentos y hasta tuvo los arrestos de arrancarle un set a Nole en Melbourne, pero no hay color.


Para tercera ronda, el único nombre que se sabe hoy mismo es el de Jurgen Melzer. El austriaco sería el primer cabeza de serie que se podría cruzar en su camino. Desde luego, de aquellos que tenían que ser su cruce entre el puesto 17 al 32 no es la opción que más le gusta al serbio, eso seguro, pero no parece que este año, Jurgen esté para grandes juergas y mucho menos en Roland Garros. Hay que recordar que Melzer tumbó a Nole en estas mismas pistas en 2010. Un año en el que hizo su mejor temporada, de largo y donde conquistó sus mayores éxitos. Melzer, ha abandonado de alguna manera su dedicación al circuito ATP y ahora está muy centrado en los dobles. Su nivel ha bajado muchísimo y poco o nada tiene que ver con aquel semifinalista de Roland Garros y verdugo de Nole en 2010 o el ejecutor de Federer en Monte Carlo el año siguiente. Un hombre peligroso en todas las superficies, pero hoy, demasiado lejos de Nole. Todo lo que queda en su camino, entre el austriaco y el serbio, son “qualifiers”, gente procedente de la fase previa, que, dependiendo de quién sea ubicado allí finalmente, pueden tener un plus de picante, porque estos jugadores que vienen rodados y con partidos en las piernas y la dinámica de la competición pueden ser más peligrosos, incluso, que el propio Jurgen.

Para los octavos de final, lo normal, sería que llegara por aquellos lares Verdasco. El madrileño es un jugador con un talento enorme y una cabeza para grabar anuncios de champú. Pelo sano, estabilidad psicológica… regular. Como jugador de tierra batida y como hombre con golpes definitivos, no encontramos otro mejor en este sector del cuadro. El inmediatamente posterior al más alto. Por aquí también transitan Seppi y Davydenko, que cruzarán en uno de los partidos más duros y apasionantes de Primera Ronda.


El italiano viene de darse un festín en Roma donde jugó al límite, llegó a salvar 6 bolas de partido ante Wawrinka y derrotar en otro encuentro agónico y precioso, al más puro estilo gladiador en Roma. Es un semifinalista al que sólo Federer pudo tirar en el Foro Itálico. A priori, Seppi debería ir haciendo camino, al menos hasta tercera ronda, pero Davydenko no parece querer regalar nada y mucho menos en un Grand Slam. El ruso, se está mostrando nuevamente muy competitivo y peligroso en Niza. Es verdad que el torneo de la Costa Azul no es referente para los hombres que llegan a últimas rondas en la glamurosa Costa mediterránea, ya que el recuerdo del año pasado dejó a Almagro y Hanescu, finalistas en 2011 de aquel torneo, fuera a las primeras de cambio. Sin embargo, para el ruso puede ser un acicate verse competitivo de nuevo. Golpes peligrosos y un hombre que se mantuvo en el Top 5 con un tenis espectacular y peligroso en esta superficie. Al segundo cruce, a estos desafortunados jugadores, les ha tocado la lotería del cruce entre Kukushkin y Gulbis. Un ruso nacionalizado kazajo y un letón con mil y una historias detrás de él. Lo de Gulbis es una incógnita. Si tiene el día, puede ser peligroso para cualquiera, (absolutamente cualquiera). Si no, es un chollo. Verdasco, en cualquier caso, este año ha jugado bien en Barcelona, (semifinales), muy bien en Madrid, (cuartos de final y primera victoria de su carrera sobre tierra batida ante Nadal), y regular mal en Monte Carlo, (eliminado por Tsonga con un tachón muy fue en su expediente del segundo set), y Roma, donde cayó ante Ferrer.

Verdasco amenaza latente. Foto:lainformacion.com
En principio y para cualquier análisis serio, cabe destacar que ha jugado la final de Acapulco, también ante Ferrer y que sus verdugos son rivales cualificados. No ha perdido contra ningún despistado. Si Verdasco se mete en una buena dinámica y llega al cuarto partido, no va a ser ninguna broma eliminarlo. Palabras mayores y jugador de verdadero talento. Irregular, pero muy bueno.
La parte inmediatamente inferior del cuadro, la que comanda el cabeza de serie número 5, Jo-Wilfried Tsonga, y de la que tiene que salir el rival en cuartos de final para Djokovic, va a tener partido muy movidos desde las primeras rondas y parece muy aventurado y complicado saber quién saldrá de estos 16 jugadores. El ranking más alto lo tiene Tsonga, pero el mejor de todos, es Gilles Simon.

Tsonga y su imponente físico. Foto:lainformacion.com

Simon sólo ha perdido en su carrera deportiva contra franceses en Roland Garros, concretamente contra Mathieu, pero su balance contra sus compatriotas le convertiría en favorito, (bajo mi humilde opinión), en un cruce de octavos contra Tsonga. Sin embargo, esto es vender la piel de demasiadas presas que no tienen pinta de dejarse cazar tan fácil. Vayamos por partes, porque hay ingredientes en esta salsa. Simon debuta contra Harrison. Son viejos conocidos. En la Copa Davis, Gilles destruyó sin demasiados problemas la oposición del joven norteamericano. En tierra batida, en casa y a 5 sets, no puede haber otro favorito que el de Niza. Problemas: Viene de jugar precisamente en su casa semifinales. Quizá empiece con poco tiempo de transición entre una competición como un ATP 250, (aunque jugara en casa), y Roland Garros, pero debería seguir adelante. Por su camino vienen Malisse y Baker. El belga es un jugador bastante completo y correoso y Baker… ojo con Baker. La historia del estadounidense se la contamos el otro día. Un gran jugador, con una gran ilusión y que juega sin presión. La presión y las lesiones las dejó atrás y lleva un balance impresionante. También semifinalista en Niza y con una pinta peligrosísima. Y más adelante, a Simon le vendría el ganador de los cruces entre Pablo Andújar y Hanescu y Wawrinka con Cipolla.

Gilles Simon llega en forma. Foto:Twitter.com
Esta parte del cuadro está preciosa y para no perderse un partido. El suizo parte como favorito por este carril. Jugador peligrosísimo y muy completo. Podría producirse la curiosa circunstancia de volver 9 años la vista atrás y verse un cruce, en tercera ronda que rememorara la final júnior de por entonces. 2003. A priori y por aquí la tercera ronda va a ser un partidazo. Algo más abajo, Tsonga debuta con un ‘qualy’ y su camino tira hacia arriba. Así se ve el cuadro del primer cabeza de serie francés. Para segunda ronda, más relajado con Stebe o Souza, pero muy peliagudo para salvar al superviviente del Troicki-Bellucci y Fognini vs Mannarino. Troicki está haciendo un año tan malo que se merece nombrarlo en latín: Annus horribilis. Lo normal es que cayera con el brasileño, pero este tipo de jugadores son muy peligrosos. Por su parte, Fognini llega con más presión que nunca. El italiano, otro talento de difícil predicción en su talante, defiende puntos de cuartofinalista. Ni más ni menos. Así que su camino hacia tercera ronda se complica desde el primer momento. Y todo esto para discutirle un puesto en octavos a Tsonga. El cuadro marca duelo galo en los octavos para que los dos mejores jugadores franceses debatan quién es el aspirante a tumbar a Djokovic en cuartos. Pero no sería nada raro pensar que alguno de los dos podría quedarse por el camino. O los dos. Y Wawrinka, por ejemplo, es el típico jugador que en un buen torneo monta un lío gordo.


La parte media alta: Federer, sin problemas hasta cuartos


El siguiente cuadrante presenta a Roger Federer como líder indiscutible y monarca del mismo. Su cabeza de serie le otorga el rango de semifinalista a priori. Para Roger, realmente, ganar Roland Garros, al no ser cabeza de serie 1 ó 2, casi le exigía ganar a sus dos predecesores. Muy difícil que Djokovic no llegue a la penúltima ronda y casi es impensable obviar a Rafa por la final. Así que, en el resto, o por lo menos, en el arranque, tiene un paseo donde irá equipado raqueta en mano, como podría ir con un cazamariposas por el Bosque de Bolonia. Debut contra Kamke que no tendría ni que acercarse a 5 juegos en tres mangas consecutivas. Lo normal es que en segunda ronda se las tuviera que ver con Nalbandian. El argentino es un hombre peligroso por su talento y por la necesidad de hacer las cosas bien para jugar en los Juegos Olímpicos, pero a 5 sets y en Roland Garros, no veo ninguna opción para David. En adelante, lo más llamativo en el camino hacia cuartos de Roger sería un cruce con Roddick o con Feliciano López, pero a estos dos jugadores y en un Grand Slam… sinceramente no le dan ni para sacar las raquetas de la funda. No tendrá que poner a lavar los calcetines hasta cuartos. Ni una mota de polvo. Lo veo.

Federer necesita hacer un gran papel en un Grand Slam. Foto:twitter.com

Más abajo, tocando la parte media del cuadro, las cosas están bastante más caras. Del Potro llega como una seria amenaza a Roland Garros y será el primer gran reto del argentino en lo que queda de temporada. Para el argentino el cuadro ha sido cruel. Horrible. Su debut, contra un jugador como Montañés, correoso, peligrosísimo y muy específico de tierra. No tiene un gran saque, pero es una amenaza constante de derecha y de revés. Monty no tira una bola fuera ni por estadística y te obliga a ganarle todos los puntos. Un debut indeseable. Más adelante, se le viene encima Cilic. Con el croata ya se las tuvo que ver en la Copa Davis y no es nada fácil. Cilic está haciendo una temporada notable y es un peligro en tierra batida. Partidos duros desde el primer día. Algo más abajo Anderson se mide a sus miedos en tierra. Un jugador al que no se le ha perdido nada en la arcilla parisina y que podría caer en primera ronda, tranquilamente, contra un especialista como Machado. Pero el hombre que realmente llama la atención por estos lares es Tomas Berdych.

El checo tiene la costumbre, muy sana, de jugar cuartos de final en todos los torneos por donde se mete desde hace 25 de ellos. Más de medio año. No es casualidad. Berdych está de dulce. Le está pegando a la bola de manera impresionante. Domina su servicio, casi no deja opciones de break y hostiga constantemente el servicio de sus rivales. Un jugador durísimo. De los tres Masters 1000 que se han jugado en tierra batida, Berdych presenta las siguientes credenciales: Semifinales en Monte Carlo, donde cayó con Djokovic tras ganarle el primer set. Final en Madrid, (donde, por cierto, derrotó a Del Potro en semis y parece que es su potencial rival en octavos), allí no pudo con Federer, al que se llevó al tercer set y donde lo tuvo para ganar… y cuartos en Roma, donde cruzó con un tal Rafael Nadal. Todo en regla. Evidentemente, discute con Ferrer quién es el cuarto mejor jugador en tierra batida este año.


Conclusión de la parte alta


Djokovic no tiene que tener problemas para llegar a cuartos y es favorito claro para jugar semifinales sin demasiados agobios. Su camino más probable sería: Starace>Hewitt>Melzer>Simon, pero no descarten a Wawrinka, Fognini o Tsonga como último obstáculo hacia las semis… allí, Federer, Del Potro o Berdcyh pondrían el listón bien alto.
Por su parte, Roger debería llegar sin problemas a cuartos, pero por allí estarán, sin falta, Berdych o Del Potro: Su presumible camino sería: Kamke>Nalbandian>Feliciano y después… el checo o el argentino.


Parte media baja; La incógnita de Murray


La parte media baja queda comandada por arriba por David Ferrer y por debajo por Andy Murray. El británico es, de hecho, el cuarto mejor hombre del circuito (lista de entradas) y el español lo es según la Carrera de Campeones. Murray está haciendo un año en esta superficie que no invita al optimismo, pero la principal diferencia entre Andy y David radica, precisamente, en su diametral marcha en los Grand Slams. En este sentido, el escocés ha sido semifinalista en los últimos torneos, siempre. Muy regular. Ferrer no toca una semifinal de Grand Slam desde Australia 2011, donde cruzó y perdió con… Murray.
Sin embargo, esto es su territorio y así lo tendría que marcar. Su verdugo los dos últimos años, Monfils, es una de las principales bajas del torneo y su camino invita a pensar, al menos, en octavos de final. Mínimo exigible. Lo normal es que allí se cruzara con Isner. El norteamericano es uno de los grandes atractivos. Sus dos imponentes victorias en una superficie como ésta y a domicilio en Copa Davis, unida a su última actuación en Roland Garros, su derrota en primera ronda ante Nadal, en un agónico partido para el balear, (el más difícil que tuvo el año pasado), le dan muchas esperanzas de hacer algo importante. No parece haber rivales de entidad para evitar tal choque.

Murray, con un papel secundario. Foto:twitter.com

Mucho más difícil lo va a tener Murray para llegar a esas alturas. Comienza con el japonés Ito, pero se le va a ir poniendo la cosa en chino. En adelante, Nieminen o Andreev le esperan en segunda ronda y para tercera… más dificultades. Giraldo y Falla protagonizarán un choque entre compatriotas que no habrá gustado nada en Colombia. En su superficie favorita y en un Grand Slam donde se esperaba mucho de ellos… empiezan cruzando. Al cruce irán, probablemente con Tomic. Nada fácil en cualquier caso. Además, y en el sector que le dará rival para octavos, llega Richard Gasquet, que puede ser un jugador reamente peligroso en una parte de cuadro donde llega como tapado y sin grandes rivales, o Dolgopolov, un jugador realmente impredecible y con talento para complicar a cualquiera.
No será sencillo el camino de Murray y no podrá permitirse descuidos como los que ha tenido en tierra. Gasquet ya sabe lo que es derrotarle en Roma y el camino es muy peligroso.


La parte baja; Nadal y el resto


Cualquier cosa que no sea ver a Nadal en la final sería una sorpresa imposible de explicar. Su parte del cuadro sólo presenta, como dificultad llamativa, la presencia del joven Raonic. Recuerdo su última frase pública tras perder con Federer en Madrid: “Entré en la pista pensando que tenía opciones de ganar y me voy sabiendo que las tengo”. Pues este señor, (o chaval, como quieran), apunta y dispara a ser su cruce de octavos de final. Mónaco, su amigo del alma, probablemente su mejor amigo dentro del circuito, es quien lleva la voz protagonista a nivel de ranking. El argentino, además llegaba en un gran momento a la temporada de tierra batida tras ganar a Isner en Houston y venir de semifinales en Miami.

Mónaco es un fenómeno y en esta superficie podría hacerle el favor a Nadal de sacarle “el problema” de Raonic del medio. Pero ni uno ni otro parecen en condiciones de descabalgar a un Nadal que llega al galope con los títulos de Monte Carlo, Barcelona y Roma en el zurrón 2012. Del cuadrante que arranca la parte baja, pero por la parte de arriba, la cabeza de serie más alta la tiene Tipsarevic. Janko está en muy buena forma, pero la tierra batida no es su mejor superficie. Podría acudir al cruce de cuartos, que previsiblemente es el que el sorteo le ha marcado a Rafa. Pero en polvo de ladrillo, no le concedo ninguna opción ante Nadal.

Nadal llega laureado en tierra y con el objetivo del séptimo Roland Garros

Además, y por si fuera poco, Almagro, que lleva mucho tiempo esperando una gran oportunidad en un Grand Slam, la va a tener en París. El murciano tiene un cuadro bastante abierto y contra jugadores a los que debería dominar con su tenis y en su superficie favorita. Lorenzi para empezar y Baghdatis o Chela en segunda ronda. Nico Almagro debería limpiar su parte del cuadro, con Kohlschreiber, campeón en Múnich como principal amenaza antes de octavos. Y Janko no debería tener oposición hasta estas alturas… pero en el horizonte llega Rafa y por allí no hay salida.
Nadal puede estar contento con su cuadro y con la fortuna que ha deparado su destino. Nuevamente evita a Federer en semifinales. Otra vez con Murray como principal amenaza. No parece haber obstáculos suficientes para hacer descarrilar a un hombre que apunta a heptacampeón. Y eso… eso sería histórico.

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