Na Li: la reconquista

Difícil reto reconquistar Roland Garros para la china, que atraerá miradas de millones de espectadores chinos, aunque cuenta con serias opciones

A día de hoy la pregunta que recorre las calles y tertulias previa al comienzo del cuadro principal femenino de Roland Garros es: ¿podrá Na Li revalidar su título de campeona? Lo cierto es que la temporada 2011 de Na Li fue extraña porque tuvo muchos altibajos con enormes y malísimos resultados a partes iguales, terminó la temporada catastróficamente, a lo que le dijo que sólo le separaba de ser una grande la regularidad y la constancia.

Na Li, pareciera que este año se hubiera puesto manos a la obra, siendo muy constante y haciendo buenos resultados allá por donde vaya, pero el problema ha llegado porque ahora Na Li no consigue resultados espectaculares. El año pasado antes de dar la sorpresa en Roland Garros llegó a semifinales en Madrid y Roma; este año sobre arcilla azul cayó en tres sets en cuartos de final ante la nº1 y dominando a la bielorrusa durante la primera mitad del partido, y sobre la tierra roja de Roma ha vuelto a encontrar grandes sensaciones y se ha plantado en la final, eso sí, con suerte pues Azarenka posible rival en cuartos de final se retiró en segunda ronda y Serena, su rival de semis, no se presentó por motivos físicos. Sea como fuere en la final de Roma, vimos a una Na Li de nuevo agresiva y con mucha efectividad, a la que se le escapó el triunfo final por los pelos tras tener todo de cara para cerrar el partido con 6/4 4/1.

El tenis de Na Li está preparado para ser tenis de número 1, pero a la china le falta un punto de más. Le falta carácter en los puntos importantes y solventar esas lagunas que le crecen en los momentos importantes del partido. Como ella misma ha comentado, esta temporada sale muy bien a pista pero cuando está cerca de ganar los partidos es como si perdiera las sensaciones y todo fuera peor, entonces empieza a fallar bolas, se le escapan los juegos de ventaja y se acaba metiendo en problemas que si la rival es de nivel, puede acabar contigo como así le ha ocurrido varias veces. Lo importante es que en muy pocas ocasiones Na Li se despide de un torneo vapuleada, habiendo sido claramente por la rival sin haber dispuesto de ocasiones para llevarse el partido. Ha podido ganar y ha perdido: la final de Brisbane ante Azarenka (6/1 1/6 6/3), la cuarta ronda del Open de Australia donde desperdició 5 bolas de partido ante Kim Clijsters, Stuttgart donde estuvo cerca de derrotar a Radwanska en cuartos, los cuartos de final de Madrid ante Azarenka y la final de Roma ante Sharapova. Una sangría de puntos perdidos por no haber seguido dominando sin fallar y cerrar.

El resultado de todo esto es que la china, que protagoniza las paradas de bus de todo Pekín y que ha conseguido romper la consigna de Nike de que en sus camisetas no hay más publicidad que su símbolo (cosa que no han logrado ni Nadal ni Federer ni Sharapova), está en el escalón séptimo de la WTA cuando podría estar en el 3 o en el 4. Llegan los Grand Slam y de todos es sabido que Na Li les tiene un cariño especial por el que sobre estas pistas no falla tanto y sí acierta mucho. Especialmente en el Open de Australia y en Roland Garros, aunque también Wimbledon y US Open donde su tope está en los cuartos de final.

Gracias a su buen torneo de Roma, Na Li será la 7ª cabeza de serie, por lo que hasta cuartos de final no se toparía con ninguna de las grandes. La WTA es inestable sobre hierba, y sobre pista azul o con un torneo de Roma que ha sido prácticamente un despropósito se sabe poco de quién es la máxima favorita. Maria Sharapova, campeona en Stuttgart (que es bajo techo) y Roma (en una final apretada y con lluvia), Serena Williams (no se presentó a semis de Roma por lo que llega invicta sobre tierra, pero sus victorias han sido sobre tierra verde y azul, en Charleston y Madrid) y Victoria Azarenka (final en Stuttgart y Madrid, clara número 1 que está por ver qué da de sí aquí), parecen los grandes nombres. De hecho entre ellas se han jugado las tres finales europeas previas a Roland Garros, con la intromisión de Na Li en Roma. Será una casualidad pero parece muy claro que una de estas cuatro tenistas se llevará Roland Garros, sea la WTA lo inestable que quiera sobre tierra.

Mientras Na Li se conjura sobre arcilla. Fue la primera tenista asiática en ganar un título individual de Grand Slam y es el momento de defenderlo. Sirva decir que cuando en el Open de Australia tuvo que defender el hecho de haber hecho semifinales, no sólo lo consiguió sino que en la edición siguiente llegó a la final, por lo que la experiencia nos dice que defiende muy bien sus graneros de puntos. A Na Li, la presión no le va aunque yo creo que es más peligroso para ella las primeras rondas que las siguientes.

Si tuviera que apostar, aunque es difícil pues todo está en la cabeza de Na Li y no en su raqueta, me da a mí que la china tiene muchísimas opciones de repetir al menos final, luego las finales de Grand Slam son una aventura aparte; sabe que un año después tendrá a cientos de millones de espectadores chinos pendientes de ella y atención que su capacidad para derrotar a las primeras del ranking permanece intacta tras haber podido someter esta temporada a todas ellas.

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