El tenis femenino en Latinoamérica

Paola Suárez, pasado, Gisela Dulko, presente, y Ormaechea y Puig, futuro, son los nombres propios del tenis femenino latinoamericano

Gisela Dulko. Fuente: lainformacion.com
Gisela Dulko. Fuente: lainformacion.com

 

El tenis femenino en Latino-América no vive sus mejores días. Actualmente no hay ninguna tenista dentro del top100 por lo que en el próximo Roland Garros ninguna de tenista de ese continente se habrá clasificado de manera directa al cuadro principal. Hasta hace poco tiempo la situación no era mucho más halagüeña, pero la presencia de la argentina Gisela Dulko entre las 50 mejores del mundo mejoraba las estadísticas.

Sin contar los torneos disputados en México, que podríamos considerarlo más bien como Centro-América, descubrimos que se celebran en América del Sur un total de 3 torneos masculinos ATP, por un único torneo WTA que además goza de la menor categoría posible. Ese torneo es el WTA Copa Colsanitas de Bogotá, Colombia, donde este año se impuso la joven española Lara Arruabarrena. Más allá de eso no hay ningún gran torneo WTA, aunque parece que eso empieza a cambiar pues todo hace indicar que el próximo año Sao Paolo gozará también de torneo femenino propio.

Sea lo que fuere el hecho de que ni en Argentina, ni en Chile, ni hasta ahora en Brasil, ni en tantos otros países de aquella zona se celebre torneos femeninos profesionales dificulta y mucho que surjan tenistas de alto nivel. En las estadísticas y cálculos que vamos a mencionar de ahora en adelante incluiremos la zona de Centro-América en nuestro estudio por sus similares características al resto del continente. 

El panorama actual del tenis femenino en Latino-América es desolador, las argentinas tienen un panorama algo más positivo, sobre todo de cara al futuro, pero en cualquier caso la situación general es crítica. En el top100 como ya hemos dicho no hay ninguna tenista, y en el top300 que es lo máximo hasta donde podemos considerar tenistas profesionales hay un total de 8 tenistas: Paula Ormaechea (Argentina, 111), Gisela Dulko (Argentina, 125), Mariana Duque Marino (Colombia, 136), Florencia Molinero (Argentina, 180), Monica Puig (Puerto Rico, 184), Verónica Cepede Roig (Paraguay), Catalina Castaño (Colombia, 288) y Bianca Botto (Perú, 290). Apenas un 2,66% de las tenistas profesionales son de Latino-América y un 5,26% de los torneos se celebran allí, incluyendo los dos torneos mexicanos de Monterrey y Acapulco (3 de 57).

Ahora estudiaremos las principales naciones y las principales jugadoras de América Central y del Sur, poniendo especial atención en sus jóvenes promesas que son numerosas y aventuran que estas penosas estadísticas que hemos dado antes mejoraran llamativamente en un par de años.

 

Argentina

No hay dudas de que Argentina es la nación más tenística que hay prácticamente en toda América junto con Estados Unidos. Allí hay importantes torneos masculinos y el tenis se vive profundamente, pero básica y fundamentalmente a nivel de hombres. En lo que se refiere a mujeres han tenido recientemente una número 1 del mundo de dobles como Gisela Dulko, que tuvo dos años (2010 y 2011) junto a Flavia Pennetta dignos de elogio, pero poco más allá de esta tenista de 27 años nacida en Buenos Aires, residente en Roma (donde vive junto a su marido el futbolista Fernando Gago). Ahora preparándose para los Juegos Olímpicos Gisela ha empezado a jugar con Paola Suárez, la mítica doblista que ha vuelto en busca de una medalla; y estos últimos meses en Argentina se ha visto llegar una figura que hace soñar a todos. 

Esa figura es Pauli Ormaechea, nacida en Sunchales tiene aún 19 años y se encuentra ya al borde del top100. Es la tenista latinoamericana con mejor ranking actualmente y su potencial es bastante alto. Tampoco es una fuera de serie pero garantiza buenas temporadas durante los próximos años para su país. Pasó la previa del Open de Australia llegando a segunda ronda ganando a jugadoras mucho mayores que ella, y repitió gesta alcanzando los cuartos de final en Bogotá. Ha subido más de 80 puestos en el ranking desde que empezó la temporada y terminará casi con total seguridad entre las 60 primeras.

Junto a Paula hay otras tenistas argentinas que si bien no tienen el potencial de la primera, sí le podrán acompañar como tenista profesionales, es el caso de Florencia Molinero y María Irigoyen. En lo que se refiere a Copa Federación Argentina ha vuelto hace sólo unos días al Grupo Mundial II, tras aplastar en su grupo de América de principios de año y confirmar el ascenso derrotando a una débil China en los play-offs, donde ni Na Li, ni Shuai Peng, ni Jie Zheng acudieron.

 

Colombia

Por méritos propios el tenis colombiano ocupa el segundo lugar en este escalón. El tenis femenino es mucho más mimado en ese país que casi en el resto del continente. Con el torneo WTA de Bogotá y el ITF 100.000+H de Cali, demuestran un auténtico interés por lograr la excelencia en el tenis femenino. 

Entre sus principales jugadoras destacar cuatro, que son jugadoras de bastante competitividad sobre arcilla, fuera de ahí tiene poco que hacer: Mariana Duque Marino (22 años y ya campeona de un título WTA, no está en su mejor momento pero tiene buenas cualidad sobre tierra batida), Catalina Castaño (veterana tenista que supera la treintena, que alcanzó el puesto 35 de la WTA en el 2006 y cerró dos temporadas dentro del top100, estadísticas suficientes como para catalogarla como la mejor tenista colombiana de la historia), Yuliana Lizarazo (gran promesa local, con aún 18 años, busca poco a poco hacerse un hueco y es la que soporta todas las esperanzas de futuro junto a Mariana Duque) y Karen Castiblanco (ya 24 años y poco futuro lejos de los torneos cercanos a su país sobre tierra batida).

En Copa Federación su mayor hito ha sido alcanzar en varias ocasiones (6 más concretamente) el Grupo Mundial, la última en el año 2003 (donde fue vapuleada 5-0 por Francia). 

 

Promesas con proyección de otros países

Al margen de argentinas y colombianas hay tres tenistas latinoamericanas de bastante proyección, en especial, una de ellas. Se espera encontrar una estrella del tenis femenino de Puerto Rico en Monica Puig, que ha sido top10 en el ranking junior los últimos años (llegó al número). Ahora está en el difícil momento de dar el paso adelante en el circuito profesional. Como junior alcanzó la final en dos Grand Slam: Open de Australia 2011 y Roland Garros 2011. Tenis tiene mucho y sólo queda esperar que su cabeza le acompañe en la ardua misión de batirse ante jugadoras mejores y mayores. Le gusta leer, escribe ella misma cuentos, adora ir a la playa y tiene un fuerte carácter en la pista que conecta con el público. Con 18 años está destinada al top20 de la WTA, pero las cosas están yendo más despacio de lo previsto y habrá que esperar.

Otra tenista joven del Caribe que promete es Verónica Cepede, con 20 años ha sido una de las primeras galardonadas con una invitación para participar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (a razón de la invocada necesidad de que haya representantes de zonas de todo el mundo). Un juego sólido pero sin nada que destaque especialmente está aún por descubrir su capacidad.

Por último, cierra la lista de promesas (aunque cabría añadir a otras como Ximena Hermoso de México o Andrea Gámiz de Venezuela) la peruana Bianca Botto, de 20 años, con capacidad para luchar por entrar en el top100, que es el ojito derecho de Laura Arraya (única tenista peruana con resultados destacados en toda la historia de ese país, que ganó cuatro títulos profesionales como Tokyo, Miami, Schenectady y San Juan).

 

Conclusión

Esta es la situación actual del tenis femenino de latinoamericana, que como habrán visto deja bastante que desear. Tenistas de la talla de Dulko, Ormaechea o Puig tiene aún mucho que decir en el circuito femenino, y el futuro se ve con mejores perspectivas que el presente, pero eso no quita para que tras un detallado estudio de la situación del tenis femenino en estos países, más aún tras compararlo con sus compatriotas masculinos, deje a una la sensación de que queda una enorme cantidad de trabajo que hacer para que el tenis femenino latinoamericano ocupe su parte, importante, en el circuito WTA mundial.  

 

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