Monte Carlo; las pistas más lentas del circuito con muchas bajas

El nivel del mar, la cantidad de tierra batida y la humedad, rivales de la velocidad

Monte Carlo Country Club; Pista central. Foto:twitter.com
Monte Carlo Country Club; Pista central. Foto:twitter.com

Monte Carlo ha sufrido una plaga de bajas que ha dejado al torneo, nuevamente, con la ausencia de muchos protagonistas del circuito.Federer, Del Potro e Isner no estarán en la Costa Azul. Dos son los motivos principales por los cuales, las pistas monegascas no verán algunos de los jugadores más importantes. La primera porque Monte Carlo es el único Masters 1000 de la temporada que no es de obligatorio cumplimiento para los mejores jugadores del mundo. El año pasado fue Novak Djokovic quien se ausentó de manera física, aunque Roger Federer compareció para decir adiós a las primeras de cambio y estuvo más testimonialmente que otra cosa. Este año, Roger, fue el primer gran tenista en anunciar su ausencia. En segundo lugar, porque la temporada de tierra batida se hace muy larga, especialmente, para todos aquellos que no tienen esta superficie muy adaptada a su forma de juego. El circuito, que ha empezado esta semana con torneos menos importantes en Casablanca o Houston, se puede alargar en tierra batida hasta la primera semana de Junio. Esto hace casi tres meses ininterrumpidos de tierra batida, lo que para la inmensa mayoría de jugadores, fogueados en pistas duras, sea un incordio. Y lo tercero, porque Monte Carlo, tiene algunas de las pistas más lentas del circuito.

La adaptación a nivel del mar

Las pistas de tierra batida no sólo son incómodas para los jugadores de pistas rápidas por su constante devenir de ida y vuelta de la pelota y porque muchos se sienten realmente frustrados al emplear sus armas habituales, la derecha plana, por ejemplo, es la más usual dentro del circuito y ver que su bola no corre, que pica para arriba en el bote y le da tiempo a sus rivales a “rescatarla”. Al final, los especialistas de duras e indoors, se desesperan y los partidos se les alargan más de lo deseado. Por no hablar de la incómoda tierra por los calcetines, etc, que son “gajes” del oficio, engorrosos, pero con los que hay que tragar.

Sin embargo, para un jugador de pista dura, el desgaste que supone jugar en tierra batida es mucho a nivel psicológico y emocional que otra cosa y en Monte Carlo, esto se puede multiplicar por 2 o por 3.

En el Principado, las pistas de tierra batida son unas de las más lentas del mundo. La lentitud de la pista de una complejo con tierra batida depende, básicamente de dos cosas. Una, la altura, y dos, la cantidad de tierra que hay en la pista. En ambas, influyen negativamente en la velocidad de la bola. Hay un tercer factor, que es la humedad. Cuanto más humedad hay, más se apelmaza la tierra y mayor es el bote. En esta época, también hay mucha humedad en Monte Carlo.

Características técnicas del terrícola

Hay dos características básicas para el juego sobre tierra batida y que difieren de las que se encuentran los jugadores en pistas duras. Una, y principal, es el desplazamiento. A muchos jugadores les cuesta desplazarse sobre la tierra batida, (muy resbaladiza). Los jugadores más potentes necesitan una gran adherencia a la pista. Sus golpes, la potencia de los mismos, se basan sobre todo a su capacidad de fijarse bien en el suelo, y desde una posición estática armar su golpe. Los golpes planos suelen venir acompañados de un movimiento de todo el cuerpo. Con los dos pies en el suelo, anclados, mueven la cadera para imprimir más fuerza y descargan su peso a través del brazo. Sin embargo, en la tierra batida su adherencia es mucho menor. Resbalan. Y sobre todo, cuando se desplazan de un sitio al otro de la pista, el suelo no les frena, derrapan. De ahí que veamos a mucho jugadores que parecen más torpe de lo habitual y que sus golpes sean mucho menos efectivos que en otra superficies.

En Monte Carlo, donde además hay más tierra que en otras pistas, el efecto “derrape” es mucho mayor. Sin embargo, hay otros como Rafael Nadal o Novak Djokovic, o el mismísimo Gael Monfils que son auténticos especialistas en utilizar esta fuerza de rozamiento menor para llegar a golas a los que otros ni siquiera sueñan en alcanzar y son capaces de encontrar zonas de impacto realmente muy buenas.

El revés defensivo de Nadal deslizando por la tierra batida es un golpe que podría acuñarse con su nombre. Impresionante.

Sin embargo, la técnica para este golpeo es completamente antinatural, sobre todo para jugadores altos, y en general, el poco control en la técnica del “derrape” te puede llevar al suelo y esto es una herida garantizada.

La lentitud de las pistas favorece al juego de contra-ataque y defensa de los más esforzados jugadores del circuito y sobre todo a los golpes con top-spin. Los golpes liftados cobran más sentido porque la bola pica mucho más alta y llega a puntos de impacto del rival mucho más complicados que los que llegan a la altura de la cadera, (aproximadamente).

Madrid, una buena opción

Entre que el calendario de tierra se alarga demasiado para algunos jugadores y que su fase de adaptación es más larga que el mero hecho de pasar de una pista dura en California a “una playa” en la Costa Azul, hace que muchos jugadores aprovechen este primer torneo, para coger mejor forma física y para ir adaptándose a las condiciones que se van a encontrar en adelante.

Sin embargo, Madrid, que es el primer Masters 1000 que se disputa sobre esta superficie, ofrece algunas características distintas que hacen de la tierra batida un lugar algo más acogedor para los jugadores de pista rápida. Concretamente la altura de Madrid y las pista de “La Caja Mágica” hacen de este torneo mucho más atractivo para incorporarse a la temporada de tierra batida. (También ayuda, claro está, que éste sí sea obligatorio para todos).

En Madrid se ha querido cambiar hasta el “look” de la pista y será azul. Lo que hará más fácil la visibilidad, promocionará al patrocinador principal, cuyos colores son azules, (Mutua Madrileña), y dejará una pista con menos tierra que la que se deposita en Monte Carlo y más rápida por el bote de la pelota con la altura de la capital de España.

Es un torneo donde se juega más rápido, el saque se frena menos y los jugadores de ataque juegan más cómodos. Es una buena forma para ellos de adaptarse a la nueva situación.

Después, Roma, aunque también es una pista lenta, es mucho más rápida que Monte Carlo por dos motivos principales. Uno, que hay mucha menos tierra en el Foro Itálico que en la Central del Monte Carlo Country Club y además, el viento es mucho mayor en la capital italiana, lo que hace, muchas veces, que se pierda aún más tierra y la pista sea más rápida.

En definitiva, Monte Carlo, que es uno de los torneos de Nadal y de los terrícolas, es un incordio para los más especializados en otras superficies.

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