Entrevista a Carlos Moyá: "No extraño nada de jugar en la élite"

Carlos Moyá nos cuenta su nueva vida, ahora compitiendo en la Champions Tour

Carlos Moyá con Sampras. Foto:twitter.com
Carlos Moyá con Sampras. Foto:twitter.com

 

Un ex número uno del mundo está revolucionando el circuito sénior. Carlos Moyà (1976, Palma de Mallorca) ha ganado seis títulos desde que se retiró profesionalmente del deporte de la raqueta. Su peor resultado en un torneo de Champions Tour es la final alcanzada en Bogotá en su estreno entre los veteranos. Luego, ha encadenado seis victorias que le han llevado a ser número uno del mundo batiendo a jugadores legendarios con los que compartió momentos especiales en otra etapa de su carrera. Tan sincero y afable como siempre, el mallorquín cuenta en esta entrevista cómo es su vida tras abandonar la élite del tenis. 

Carlos Moyá tras ganar en Chengdu. Foto.Twitter.com

P. ¿Por qué sigues tan activo?

R. Me gusta. Todavía me divierto jugando a tenis y sigo estando en forma. Una cosa lleva a la otra. El tener que jugar torneos me obliga a cuidarme, a hacer ejercicio y a entrenar de vez en cuando. Obviamente, no lo hago con la misma regularidad que antes, pero me gusta verme bien. Me sigue apeteciendo. No podía soportar competir cada semana, entrenar cada día mañana y tarde. Era insostenible. 

P. ¿Qué te ofrece el circuito sénior?

R. Me ofrece la oportunidad de vivir las sensaciones que sentí en mi época de jugador, a otro nivel, pero son las mismas sensaciones. Enfrentarme a jugadores que ya había visto de pequeño por televisión, o incluso a otros jugadores de mi edad con los que jugué cuando estaba empezando mi carrera y con los que disputaba partidos importantes en las rondas finales  de los torneos. Hablo de Kafelnikov, Philippoussis, Sampras o Safin. Todos son jugadores con los que compartí momentos únicos en la pista. Por otro lado, enfrentarme a ídolos como Edberg, con el que jugué hace unas semanas, o Lendl, con el que lo hice hace un mes, es una sensación especial. 

P. ¿Te apetece seguir viajando?

R. Es una manera de viajar diferente a la que yo había vivido hasta ahora. Voy con mi mujer y mi hija. Son viajes de cinco días. Luego vuelvo a casa para quedarme dos semanas o un mes. Y vuelvo a salir descansado. Con esta regularidad no me importa viajar.

P. Las lesiones son compañero habitual en el circuito profesional. ¿Sigues jugando con dolores?

R. No. Mucho menos. Bastantes menos por lo que comentaba antes. Por ejemplo, terminé en Zúrich y ahora estaré unas semanas recuperándome de ese torneo. No tiene nada que ver con la élite. Ahora hay mucho más descanso entre torneos. Los dolores te aparecen por ir al límite en el día a día, de no tener descanso. Después de cada torneo hay dos o tres semanas que me permiten recuperar los posibles dolores que aparezcan. 

P. ¿Cómo trabajas el físico ahora?

R. Voy haciendo cosas. Intento hacer cada día un poco de aeróbico y algo de pesas para reforzar las zonas que suelen molestar más, el hombro en mi caso. Voy jugando a tenis según la semana, de una a tres veces habitualmente. Pero sobre todo intento mantenerme con gimnasio. Con unos 20 minutos de aeróbico y 45 minutos de pesas voy bien. 

P. ¿Importa algo la mentalidad?

R. Menos que antes. Pero tiene su rol, obviamente. Lo que hacías antes lo haces ahora multiplicado por dos. Sobre todo las cosas malas. Lo que fallabas antes lo fallas ahora por dos. Obviamente, la movilidad y la velocidad se pierden, y las lagunas mentales también son mayores. Menos lo bueno, lo malo se multiplica por dos. 

P. Decía Corretja que lo que más le cuesta hacer ahora es sacar y acelerar. ¿A ti? 

R. Me imagino que a él lo que le cuesta ahora es lo mismo que le costaba antes. A mí me sucede lo mismo. El revés en los momentos de tensión falla más. Hay lagunas mentales como las que tenía antes, pero ahora son mayores. Aunque tengas una segunda oportunidad los fallos son los mismos que en el circuito profesional.

P. ¿Te sigues cubriendo el revés?

R. En parte sí, pero no tanto como antes. Antes no veía opciones de hacer un buen golpe cuando me lo cubría porque dejaba la pista abierta, y ahora ese buen golpe tampoco importa tanto. Incluso tiro más de revés cortado y me da más tiempo a recuperar. Antes, con el cortado perdía bastante la iniciativa. Ahora me permite mantenerme en el punto y no pego tantas derechas como antes. 

P. ¿Se nota la movilidad?

R. Sí. Más que la diferencia de edad, se nota la diferencia de años desde la retirada. Enqvist es solo dos años mayor que yo. Es solo un ejemplo, pero considero que tengo mejor movilidad que él. Con Safin, que tiene mi edad y se retiró un año antes, también se nota. No es tanto la edad. Es más como te mantienes luego desde que dejas de jugar. 

P. ¿Cuál es la clave para triunfar en Champions Tour?

R. El físico. Es realmente importante.

P. ¿Imaginabas ganar todos estos títulos?

R. No. Al principio veía que era más favorito que los demás. Pero después de estar acostumbrado a jugar a ese nivel te adaptas. No te exigen tanto y te apalancas un poco. Hay jugadores que al no estar tan bien físicamente te hacen jugar diferente, y te contagias un poco. También hay grandísimos jugadores que se mantienen muy bien de físico. Muster, El Aynaoui, Philippoussis… estos te obligan a dar el 100%. Pero no me esperaba ganar. Es muy fácil perder un partido, sobre todo jugándose un súper-tie break en el último set en el que cualquier cosa puede pasar.

P. ¿Ganas con facilidad?

R. He tenido partidos que me han exigido el 100%. El de la final de Zúrich, por ejemplo. O el de Safin. Obviamente, hay muchos encuentros en los  que si no estoy al 100% no los gano. Hay mucho nivel en Champions Tour. Stefan Edberg me dijo que juega seis días a la semana. Eso, unido a que su juego no es nada físico, hace que se convierta en un jugador que te complica muchísimo la vida, sobre todo en las circunstancias en las que jugamos.

P. ¿Qué sentiste al jugar con Edberg en Zúrich?

R. Es una sensación bonita. En Delray Beach y en Zúrich he jugado con tenistas que había visto mucho por televisión. Lendl, sin llegar a ser un ídolo, sí que era un referente para el chaval que yo era en aquella época. En Zúrich jugué con Michael Stich, que era un jugador  al que me encantaba ver. Stefan Edberg, mi rival en la final, era mi ídolo. Es una bonita sensación mezclar todas estas diferentes generaciones y tener la oportunidad de jugar con otros tenistas con los que nunca había tenido ocasión de hacerlo.

P. ¿Tienes planificado los torneos que vas a jugar?

R. De momento, juego en mayo en Colombia. Tengo que ver los demás torneos. Al ser por invitación no hay nada seguro todavía.

P. Eres el número uno de los veteranos. ¿Cómo es el ránking?

R. Se empieza de cero. Es como la race del circuito ATP o la clasificación de Fórmula Uno. Al no existir cabezas de serie no te hace falta ningún otro ránking interno para entrar. Empieza todo el mundo de cero.

P. ¿Hasta cuando en esta aventura?

R. Al ser por invitación estás limitado a no jugar cuando tú quieras sino cuando te llaman. Hay muchos jugadores y muchos nombres que reúnen las condiciones para jugar y que son realmente potentes. También está el factor físico. Yo en ese aspecto tengo bastante fiabilidad. Los organizadores saben que cuando me llaman voy a ir, voy a jugar y voy a estar bien. Los dos torneos que he jugado en 2012 han sido en sustitución de jugadores que se habían lesionado. El físico es muy importante. Mientras eso aguante, me sigan llamando, y me siga apeteciendo, seguiré. 

P. Hablemos de tu academia. 

R. Tenemos 170 chavales. Estos últimos meses se han apuntado más. Y desde verano, que tendremos campus, residencia y un colegio concertado, estaremos abiertos totalmente a jugadores de cualquier nivel que quieran venir. 

Moyá con uno de los alumnos de su Academia; Miguel Semmler. Foto:twitter.com

P. ¿Transmites vivencias personales o conceptos tácticos?

R. No soy mucho de contar vivencias. Si me preguntan lo hago, pero no soy de los que van contando historias y anécdotas. Saben que me tienen ahí para todo lo que quieran. Intento transmitirles los conocimientos que me ha dado la experiencia de estar donde ellos quieren llegar en un futuro. Intento, junto con mis compañeros, poner todas las herramientas, para que los jugadores puedan sacar el 100% de su potencial. Nosotros no les aseguramos que van a ser profesionales. Les aseguramos que si se lo toman en serio van a mejorar pudiendo sacar ese 100%.

P. ¿Aprendes de ellos?

R. Me veo reflejado en ellos cuando tenía su edad. Visto desde fuera tengo las cosas más claras. Pero hay que ponerse en su situación. Yo he estado antes ahí, y eso es una ventaja porque les entiendo. Hasta cierto punto hay cosas que debes decir y regañar, pero sabiendo que yo en su situación habría hecho lo mismo. Hay que jugar un poco con eso, tener mano izquierda y ser permisivo. Pero siempre exigiendo la disciplina y seriedad necesarias para que puedan llegar a ser jugadores profesionales.

P. Es un tema que ahora vives en primera persona. ¿Hay futuro en el tenis español?

R. Hay que ver de qué hablamos cuando decimos futuro del tenis español. Estamos en un país en el que el tenis es un deporte casi líder. El nivel de exigencia que tenemos es muy alto. Ahora mismo no nos conformaríamos con tener un tenista que está el quince del mundo como primer jugador nacional. 

P. Hablo de Almagro, Feliciano o Verdasco. 

R. Eso es factible que suceda. Lo que no sé es si para el público esto va a ser suficiente. Debemos disfrutar lo que tenemos ahora porque nadie sabe lo que va a suceder en el futuro. 

P. ¿Qué extrañas del circuito ATP?

R. Nada. 

P. ¿Nada?

R. (risas) La verdad es que no. Lo único que extraño es la adrenalina de la competición, pero me la da el circuito sénior. Ahora mismo vivo en otra fase de mi vida, lo veo como un pasado que fue. Me lo pasé bien, conseguí mucho más de lo que nunca pude soñar. Pero vivo enfocado hacia el futuro. Pienso en las cosas que puedan surgir o que pueda hacer. Para nada pienso en lo que un día fui. 

P. ¿Te planteas hacer una biografía?

R. En algún momento se planteó. Ahora mismo lo veo como algo que podría ser, pero más adelante. No lo he pensado. Hubo algo en su momento, alguien incluso empezó a escribir, pero actualmente está un poco parado el tema. 

P. Siete finales en siete nombres: 

P: Lendl

R. Una máquina.

P: Cash

R. Un tío carismático.

P. Philippoussis

R. Un mísil.

P. Muster

R. Una bestia.

P. Edberg

R. La elegancia. Mi ídolo.

P. Safin 

R. El talento.

P. Zabaleta

R. Mi hermano. 

 

Publicidad

Apuesta del día

Apuesta del día: Villarreal - Zurich / Europa League

Villarreal - Zurich / Europa League

El Villarreal recibe al Zurich suizo en El Madigral, en partido correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos de la Europa League

Ver todas las apuestas del dia

Comentarios recientes