Serena se conjura con la tierra

Planea tener París como cuartel general hasta que terminen los Juegos Olímpicos; y aspira a ganar todo en tierra batida

Tiene un solo Roland Garros (2002) frente a: 5 Open de Australia, 6 Wimbledon y 5 US Open. Eso ya nos da muestras del ‘romántico idilio’ que la menor de las Williams tiene con la arcilla. Sólo un 12.5% de sus títulos han sido sobre tierra batida.

Este año Serena lo afronta con ganas. Su primer título de 2012 ha sido sobre tierra batida, verde grisácea de Charleston, pero tierra en definitiva. Lleva una semana de muchas declaraciones y de auténticas palizas (ha perdido 15 juegos en 5 partidos, aunque beneficiada por la retirada de Sabine Lisicki cuando ganaba 4-1 esto sigue siendo una media espectacular, pues ha perdido 3 juegos por partido). Ayer tras arroyar a Lucie Safarova (que venía de marcarse una bicicleta ante Hercog) en la final por 6/0 6/1, con una central de Charleston sorprendentemente sin llenar, nada más terminar se puso a bailar y reir.

No lleva un gran año: cuartos de final en Sydney, octavos de final en el Open de Australia y cuartos de final en Miami. Ahora gana en Charleston, primer torneo de tierra de la temporada, y Serena se centra en un futuro donde llega la parte más importante de la temporada. La tierra cerrará el ranking olímpico y dejará paso a una hierba que en este 2012 repartirá más gloria que nunca.

Sus próximos torneos son Madrid, Roma y Roland Garros. Un WTA Premier Mandatory (1.000 puntos para la campeona), un WTA Premier5 (900 puntos para la ganadora) y un Grand Slam. Aquí Serena ya irá a por todas. Su margen de mejora es total pues el año pasado debido a las lesiones no disputó ningún torneo de tierra. Pudiendo sumar 3.900 puntos a su ranking y con ello colocarse a día de hoy a la estela de Azarenka, Serena se conjura con la tierra y busca acoplarse desde el primer minuto a la misma.

Empezó en Charleston: en su país, con su público y muy animada. Necesita deslizar sobre la pista. Encontrar esas sensaciones y ese punto de forma que le permita rendir al máximo nivel sobre tierra batida, y de momento va por buen camino. Sus golpes son potentes y su servicio le permite, también sobre arcilla, dominar los puntos de principio a fin; pero Serena necesita encontrar su mejor versión y saber aguantar, sin desesperarse cuando las cosas no funcionan y consciente de que sobre esta superficie toda remontada es posible y los juegos y partidos son más largos y hay que saber esperar.

Esta semana Serena ha confesado estar pensando seriamente si debería trasladarse unos cuantos meses a vivir a París. Es su ciudad favorita, siempre lo ha reconocido, y quiere empezar a vivir allí para diseñar su nueva colección de moda “qué mejor ciudad que París para hacer moda”. Serena, sincera hasta el extremo, reconoció no obstante que aún no se lo había dicho a su padre, pues le preocupaba un poco su reacción (por si hay algún despistado, efectivamente Serena ya ha superado la treintena). Dice necesitar un cambio y que ahora vienen unos meses en que tener un cuartel general en Europa le ayudaría a ahorrarse varios viajes hasta Estados Unidos.

“Creo que al nivel que he jugado este fin de semana podría ganar a cualquiera”, mencionó Serena, que prosiguió “he competido sin apenas errores, y eso es lo que hay que hacer en tierra, no fallar, sin siempre buscar un ganador; simplemente has de ser la que menos falla”. Parece que tiene las ideas claras. Si Serena sigue al nivel que ha mostrado estos días se convierte en una de las grandes favoritas a dominar la tierra, sino la que más. Todo arrancará para ella en Madrid, donde tiene una auténtica prueba de nivel. Seremos testigos en España del nivel de Serena sobre arcilla, aunque en mi opinión un test no del todo válido. Es fácil para Serena ganar en Charleston, e incluso hacerlo en Madrid donde debido a la altura las condiciones no son como las de Roland Garros.

Llama la atención que en su preparación Serena sólo jugará un torneo de tierra roja, la tradicional, antes de Roland Garros. Ha competido en Charleston sobre tierra verde, seguirá en Madrid sobre tierra azul, y únicamente después se desplazará a Roma (siempre ha reconocido que Italia es su país favorito), donde auténticamente veremos a las mejores competir entre ellas, con unas características similares en pista al Abierto francés.

Mucho por demostrar aún Serena sobre esta superficie, pero parece que busca cambios y soluciones. Quiere volver a subir en el ranking y quiere también demostrar que sobre arcilla sigue siendo una gran campeona. Madrid, Roma y Roland Garros en su hoja de ruta, si se lo propone puede con todo, e incluso puede llegar a los Juegos Olímpicos como primera cabeza de serie si gana lo que se pretende. Con las Williams motivadas todo es posible. Veremos.

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