Simone Alipieva quiere ser la nueva Caroline Wozniacki

Con 14 años ha debutado en el circuito profesional. Ahora solo queda saber cómo soporta las miradas que desde ya tiene encima

Simone Alipieva acaba de hacer su debut en el primer torneo WTA profesional de su carrera. Una jugadora nacida en Dinamarca, que ha visto cumplido uno de sus sueños tras recibir una Wild Card para el torneo de Copenhagen 2012 que se celebra esta semana.

Una noticia que en principio no sería tal de no ser porque Simone Alipieva apenas tiene los 14 años recién cumplidos. Sí, la fecha de nacimiento de la danesa es el 10 de enero de 1998. Una tenista que debido a su corta edad no cuenta con ranking en la clasificación de tenistas profesional, y que ocupa además el puesto número 748 en el ranking junior. Una completa desconocida, hasta hoy, fuera de sus fronteras.

Sin embargo el debut de Simone Alipieva, hace escasos minutos, ha sido un acontecimiento para los organizadores del WTA Copenhagen 2012. A través de la página web oficial del torneo sabemos que en Dinamarca se la considera como "uno de los mayores talentos tenísticos del país", y que es señalada como la que a día de hoy está llamada a suceder a Caroline Wozniacki en el futuro.

Por "desgracia" el primer partido de Simone Alipieva en un torneo WTA ha durado una hora escasa, y es que su rival, la rusa Anna Chakvetadze, ha sido demasiado para la joven tenista local. El doble 6-1 que indica el marcador refleja que Alipieva no está todavía preparada para dar un salto tan importante en su carrera. Porque pese a que se ha tratado del primer partido de la fase de clasificación del torneo, Anna Chakvetadze es una jugadora que iba para top10 (llegó a ser top5) y a la que un desafortunado asalto en su casa de verano cambió su vida para siempre.

Un partido del que Simone Alipieva debe sacar como positivo la experiencia. "Estoy muy emocionada y ansiosa por jugar frente a Anna Chakvetadze" destacaba la danesa pocas horas antes de saltar a la cancha. Un encuentro que además se ha disputado en la "llena" pista central de las instalaciones del eBooks Open 2012, con todo lo que eso conlleva.

Lógicamente pocos esperaban una victoria de la jugadora local. La diferencia entre una tenista apenas adolescente que está empezando su carrera y una jugadora con experiencia en el circuito suele ser bastante grande. Sin embargo siempre queda la esperanza de descubrir a la nueva joven promesa, la nueva número uno, a la sucesora de Azarenka a día de hoy y de quien corresponda en un determinado momento.

Pero hoy no ha sido el día, y la joven Simone Alipieva no ha sido capaz de seguir luchando por quedarse cerca de la marca de Michelle Larcher de Brito de 2007, cuando la portuguesa batió a Meghann Shaughnessy en la primera ronda de Miami tras recibir una Wild Card para el cuadro final del torneo. Con 14 años 1 mes y 3 días Michelle se convirtió en la jugadora más joven en ganar un partido de un cuadro final WTA desde que en 1994/95 se actualizó la "age eligibility rule".

Pero la pregunta que aquí nos hacemos, que es el lugar al que pretendemos llegar con este artículo es: ¿Hasta que punto son positivas experiencias de este tipo para las tenistas? ¿Qué edad mínima debería tener una joven promesa para ser "presentada" en el circuito profesional? ¿Es suficiente el límite que establece el la WTA Tour o se deberían tomar otras medidas?

En la jornada de hoy también hemos disfrutado del debut de Sara Sorribes en el circuito WTA en el Barcelona Ladies Open. Una joven promesa española sobre la que también hay puestas muchas esperanzas. De forma "similar" a Alipieva, con una Wild Card que merecía por su trabajo y por ganar un ITF en Madrid hace escasas semanas, la jugadora valenciana ha experimentado un momento único en la tarde de hoy. Sin embargo, Sorribes tiene ya 15 años y medio, y sobre todo, dudamos que su debut haya trascendido fuera de nuestras fronteras. ¿Está Sara Sorribes sometida a una presión que no pueda soportar? En principio ni mucho menos lo parece.

Un caso por lo tanto diferente al de Simone Alipieva, y al que en los últimos meses han podido protagonizar jugadoras como Ashleigh Barty y sus aventuras en el Open de Australia 2012. O niñas como Maria Shishkina que nunca se sabe en qué quedarán.

Porque a todo el mundo nos suenan nombres como el ya citado de Michelle Larcher de Brito (29 de enero de 1993) o el de Laura Robson (21 de enero de 1994), por poner solo dos ejemplos. Jugadoras que desde sus primeros partidos están llamadas a ser la esperanza tenística de su país. Tenistas, de las que con total convicción se han emitido opiniones que las situaban en el top 5 mundial en un plazo máximo de 2 o 3 años.

¿Dónde están ahora? Ya han pasado 5 años desde el debut de Michelle (ésta es su sexta temporada) y la portuguesa es la número 149 del mundo. Por su parte Laura Robson, con 4 años (disputando su quinta temporada) está clasificada en la posición 122. Son muy jóvenes, sí, y todavía están a tiempo de seguir trabajando, seguir creciendo, seguir mejorando y seguir aumentando su ranking. Sin embargo es también una certeza, tal y como ambas han reconocido en más de una ocasión, que sobre ellas se ha ejercido una presión que no han sido capaces de canalizar.

Y es por ello que probablemente será, cuando no todos estemos pendientes de que lleguen sus éxitos, cuando se deje de presionar a este tipo de jugadoras, cuando no queramos que alcancen sus metas aquí y ahora, sin querer quemar etapas, cuanto éstos empiecen a llegar.

Comentarios recientes