Experimento ranking WTA a dos años

Hacemos cuentas y les explicamos cómo quedaría configurado el ranking con los resultados de los dos últimos años, como algunos reclaman

Wozniacki reclamando una bola con el dedo arriba. Fuente: lainformacion.com
Wozniacki reclamando una bola con el dedo arriba. Fuente: lainformacion.com

Después de muchas vueltas y cuentas con la calculadora, he finalizado mi experimento. Hemos oído ya muchas veces la cantinela de por qué no un ranking a dos años como ocurre en el golf. Tras probar diversas cuentas, los cambios son importantes y el caso de las lesiones varía notablemente pero más allá de eso, las diferencias entre uno y otro ranking no son tantas en la mayoría de casos. Ambos sistemas tienen sus puntos fuertes y sus puntos flacos, pero no hay uno mejor que otro. Sencillamente el de dos años es más liviano tanto en el triunfo como en la derrota, con menos cambios y perdiéndose algo el sentido de defender un título; mientras que en el actual las noticias son más y con mayor nivel de presión en según qué torneos, reflejándose las rachas de las jugadoras mucho más fácilmente.

En aquello en lo que el ranking de dos años es más positivo es que es más real con la posición de algunas jugadoras como ocurre con Kim Clijsters o Venus Williams, hundidas en los rankings actuales, que tendrían una mejor posición en el de dos años, por lo que sí serían cabezas de serie en los Grand Slam y tendrían que cuadrar sus calendarios como tal y no con total libertad como el resto de tenistas top100.

El experimento lo he realizado únicamente con la WTA, pero prometo intentarlo también con la ATP en el futuro. Ahora les expongo cómo quedaría el top30 de la WTA si el ranking en lugar de contar los resultados exclusivamente del último año tuviera en cuenta también los de el anterior a éste. Advierto que podría haber más cambios en los últimos puestos del top30, pero si pretendiéramos tener los rankings completamente exactos el cálculo no terminaría nunca, de ahí que esto sólo sea una aproximación, menos precisa en los últimos puestos.

Estadísticas y resultados

El método es el siguiente, colocaré cómo quedarían las tenistas conforme al ranking de dos años con sus puntos globales (suma de ambos años) y entre paréntesis los de este año (de Miami 2012 a Miami 2011, sin incluir éste último torneo) junto a los del año anterior (Miami 2011, incluído, hasta Miami 2010, sin incluir).

1. Caroline Wozniacki – 16.033 (5.720 + 10.313)

2. Victoria Azarenka – 13.653 (8.980 + 4.673)

3. Vera Zvonareva – 11.773 (3.895 + 7.878)

4. Maria Sharapova – 11.656 (7.930 + 3.726)

5. Samantha Stosur – 10.711 (5.825 + 4.886)

6. Petra Kvitova – 9.846 (7095 + 3726)

7. Agnieszka Radwanska – 9.572 (6.710 + 2.862)

8. Kim Clijsters – 9.436 (1.311 + 8.125)

9. Na Li – 9.184 (4.880 + 4.304)

10. Francesca Schiavone – 8.557 (3.380 + 5.177)

11. Marion Bartoli – 8.359 (5.020 + 3.339)

12. Jelena Jankovic – 6.879 (2.570 + 4.309)

13. Serena Williams – 6.865 (3.830 + 3.035)

14. Andrea Petkovic – 6.310 (3.410 + 2.900)

15. Ana Ivanovic – 5.569 (2.785 + 2.784)

16. Flavia Penneta - 5.018 (2.135 + 2.863)

17. Dominika Cibulkova – 4.847 (2.545 + 2.302)

18. Svetlana Kuznetsova – 4.834 (2.031 + 2.803)

19. Anastasia Pavlyuchenkova – 4.801 (2.246 + 2.555)

20. Maria Kirilenko – 4.703 (2.410 + 2.293)

21. Julia Goerges – 4.640 (2.785 + 1.855)

22. Daniela Hantuchova – 4.351 (2.450 + 1.901)

23. Yanina Wickmayer – 4.331 (1.825 + 2.506)

24. Shuai Peng – 4.127 (2.180 +1.947)

25. Roberta Vinci – 4.024 (2.470 + 1.554)

26. Lucie Safarova – 3.982 (2.005 + 1.977)

27. Angelique Kerber – 3.859 (2.775 + 1.084)

28. Sabine Lisicki – 3.529 (3.201 + 328)

29. Venus Williams – 3.515 (750 + 2.765)

30. María José Martínez – 3.097 (1.229 + 1.868)

31. Anabel Medina – 2.987 (1.940 + 1.047)

32. Monica Niculescu – 2.933 (1.840 + 1.093)

33. Petra Cetkovska – 2.341 (1.860 + 481)

En lo que sigue lo que se refiere a las españolas, para hacernos una idea el ranking a dos años daría esto como resultado:

1. María José Martínez Sánchez – 3.097 (1.229 + 1.868)

2. Anabel Medina Garrigues – 2.987 (1.940 + 1.047)

3. Lourdes Domínguez Lino – 1.853 (615 + 1.238)

4. Carla Suárez Navarro – 1.775 (935 + 840)

5. Laura Pous Tió – 1.486 (614 + 872)

6. Arantxa Parra Santonja – 1.405 (386 + 1.019)

7. Silvia Soler Espinosa – 1.337 (939 + 398)

8. Nuria Llagostera Vives – 955 (384 + 571)

9. Lara Arruabarrena Vecino – 839 (622 + 217)

10. Estrella Cabeza Candela – 669 (466 + 203)

11. Garbiñe Muguruza Blanco – 525 (467 + 58)

Comentarios

No cabe duda que el primer comentario a realizar es el importante cambio de número 1. A pesar de que el origen de estas ideas de un ranking a dos años provienen sobre todo de sectores que buscan fortalecer a tenistas como las Williams o Clijsters de caídas en el ranking, en perjuicio de Wozniacki o Azarenka, vemos que la gran beneficiada es la danesa ex número 1 del mundo. Caroline, por bastante diferencia, pese al impresionante arranque de 2012 de Azarenka, conservaría el número 1 fundamentalmente debido a la gran continuidad en sus resultados y a su final de 2010 sencillamente sensacional.



La siguiente en la clasificación sería Azarenka, que prácticamente duplica en su puntuación de los últimos 12 meses la de los 12 anteriores (8.930 por 4.673). Y la segunda gran sorpresa nos la llevamos en el tercer escalón del ranking, a más de 4.000 punto del número 1 de Wozniacki, con Vera Zvonareva como protagonista. La rusa, hoy casi fuera del top10 y en clara decadencia de resultados, seguiría siendo número 3 de la WTA gracias a sus enormes resultados en las ediciones del 2010 de Wimbledon y US Open. Pese a que una de las grandes ventajas que se atribuye a este sistema es que es mucho más realista en su clasificación, no cabe duda de que en el caso de Zvonareva se equivocan. La rusa hoy no está por encima, ni de lejos, del nivel de Sharapova, Kvitova, Radwanska, Stosur o Li entre otras.

En los casos de Sharapova, Radwanska y Kvitova se verían claramente perjudicadas por este sistema, en esta ocasión, dada que su vamos a denominarlo “1ª temporada” (de Miami 2010, excluido, a Miami 2011, incluido) es muchísimo peor que la 2ª (Miami 2011, excluido, a Miami 2012, incluido). Este sistema tarda más en recoger los buenos resultados en torneos cercanos en el tiempo, por lo que a pesar de todos saber a la perfección que Radwanska esta temporada lleva un 30-0 de victorias/derrotas sin contar sus enfrentamientos con Azarenka, vemos a la actual nº 4 aún relegada al nº 7.

Wozniacki y Zvonareva se verían, a día de hoy, beneficiadas por este resultado. No obstante, dentro de un año aunque mejoraran sus resultados actuales mucho, lo que les haría este ranking es pesarles como una losa arrastrando sus malos resultados del 2012 y encontrándose más abajo en el ranking de lo que el real les diría. Al margen de eso, la siguiente tenista más beneficiada, y de manera espectacular, es Kim Clijsters que volvería al top10 a pesar de sus últimos bajones físicos, lo que le garantizaría un buen ranking para los JJOO, su principal objetivo de 2012 y último de su carrera, como ella misma ha expresado.



También hay otras jugadoras beneficiadas como Schiavone, Jankovic, Penneta o Kuznetsova, nombres que los últimos meses vienen sonando mucho menos que hace dos años. Mientras que se perjudicaría bastante a jugadoras como Goerges, Hantuchova, Vinci, Niculescu, Cetkovska o, y muchísimo, Sabine Lisicki. Esta última alemana vería como aquella lesión, que hoy en su ranking no le afecta en absoluta, seguiría perjudicándole. La conclusión fácil es que ya no bastará con un par de buenos torneos seguidos para subir en el ranking, sino que hace falta constancia y perseverancia en un nivel.

Este último caso es interesante para resolver una mentira sobre este sistema que viene a decir que se porta mucho mejor con los lesionados. Eso es cuanto menos discutible. Parece claro que si un tenista se lesiona 6 meses con este ranking a dos años en su vuelta seguirá disponiendo de un buen ranking y podrá entrar más fácilmente en según qué torneos (este sería el caso en este momento de Venus Williams por ejemplo), pero el problema vendrá más tarde pues por mucho que mejore sus resultados después, ese tiempo vacío de puntos por la lesión le estará persiguiendo los dos años siguientes sin excepción condicionándole también. Probablemente ya no para entrar en determinados cuadros, pero sí para ocupar un rol de cabeza de serie mucho menor. En el caso de Lisicki, parece claro que le habría sido más fácil volver de lo que le ha sido, pero a día de hoy, con el ranking actual, en un Grand Slam Sabine será una alta cabeza de serie (13ª), mientras que con este ranking a dos años se vería como la 28ª por lo que se toparía en tercera ronda con una de las principales favoritas, dificultándosele por tanto no el volver pero sí el progresar durante casi dos años.

En lo que se refiere a las españolas, habría un cambio importante que sería el hecho de tener una distinta número 1, aunque por muy poca diferencia, que sería María José a la que el torneo de Roma 2010 le seguiría puntuando, aunque ya por muy poco tiempo, lo que le garantiza el top30. Lourdes y Carla conservarían un status que a día de hoy no tienen, siendo Silvia Soler la más perjudicada pues caería al lugar de 7ª tenista española y no 3ª como es hoy. Este ranking también ayudaría a Laura Pous o Arantxa Parra, cuyos últimos resultados son dignos de olvidar, que seguirían permaneciendo en el top70 aproximadamente gracias a su 2010 y a parte de su 2011.

Sobre nuestras promesas, o cualquier promesa mundial, es evidente que tendría que pasar más tiempo hasta que alcanzaran un ranking suficiente como para entrar en los Grand Slam directas o para no tener que jugar tantas previas WTA. Ralentizaría el cambio generacional, casi en otros 12 meses, el hecho de tener un ranking a dos años. Esto antes de tomarse la decisión de la ‘Age Egibility Rule’, de la que ya hablé, podría haber tenido sentido dado que se quería evitar que las promesas explotaran demasiado pronto, pero hoy ya no es necesario y parece que no hay motivación para dificultar tanto su inicio a las promesas. Lo que, no lo niego, podría tener un efecto positivo sobre ellas, haciéndoles llegar a sus nuevos roles de manera lenta y sosegada, sin que la fama les pillara por sorpresa, como ha ocurrido en muchos casos y haciendo bastante daño.

Conclusión

Como ven cambios importantes que trastocarían bastante la WTA, en especial en los primeros puestos donde realmente una subida o una bajada de tres peldaños en importantísima, una diferencia que no se nota tanto ni goza de la misma relevancia si se produce en el top50, donde la diferencia entre ser la 51 y la 58 es nula.

Seguiríamos teniendo una WTA reinada por Wozniacki hasta, casi seguro, Wimbledon donde Vika ya podría empezar a amenazar el número 1. Un experimento interesante que garantizaría un ranking más tranquilo, donde los grandes éxitos y los grandes fracasos serían más livianos, eliminando la presión de defender un título, que no obstante es algo que también tiene su morbo y que forma parte de la competición. Una WTA más tranquila y con menos noticias bruscas, que no sé del todo si yo mismo compartiría. Si bien esto ayuda a que determinadas jugadoras no pierdan un status del que en realidad sí gozan aunque se ausenten 4 meses de la competición, también es cierto que pesaría, excesivamente en mi opinión, el hecho de que un mal resultado hayas de soportarlo durante dos años de tu carrera.

Con sus virtudes y sus defectos, hoy en Punto de Break nos hemos acercado a estas teorías y les hemos contado cómo sería el ranking actual si la WTA funcionara igual que el golf (curioso que el sistema de este deporte, favorezca a Wozniacki, pareja del actual nº 1 mundial). Ahora, con los datos en la mano, valoren ustedes.

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