El Top 4 monopoliza los Masters 1000

El último tenista ajeno al Top 4 que ganó un Masters 1000 fue Robin Soderling en París-Becy 2010

Los Masters 1000 son los torneos más importantes después de los Grand Slams y, en teoría, son una ratonera para los grandes favoritos. Los cuatro mejores jugadores del mundo, tienen que estar presente en todos los torneos de esta categoría y para poder mantener su estatus tienen que hacer grandes papeles en ellos. Sin embargo, haberlos dejado en partidos al mejor de tres sets y que se jueguen de manera muy segudia, de dos en dos, en muchos casos, hacen de este tipo de torneos una modalidad muy complicada y muy competitiva. A diferencia de los Grand Slams, desde el primer día los jugadores Top, se encuentran con rivales complicadísimos. Muchas veces especialistas en la superficie donde se disputa, o jugadores que llegan en un gran momento de forma. El cuadro de un Masters 1000 suele ser terrible. Sin embargo, la diferencia de nivel entre el Big 4 y el resto es tremenda y su dominio en este tipo de torneos abrumadora. Entre Federer, Murray, Novak Djokovic y Rafael Nadal han conseguido la victoria en los último 17 de 18 Masters 1000. El último ganador de un torneo de esta categoría ajeno al Top 4 fue Robin Soderling, triunfador en París-Bercy en 2010.

París-Bercy el más asequible

La gran rivalidad que están protagonizando estos últimos años, primero Roger Federer con Rafael Nadal y a continuación, Novak Djokovic como gran dominador y el español y el suizo a rebufo, con la presencia de Andy Murray, que sube muchísimo sus prestaciones en partidos a tres sets, están monopolizando este tipo de torneos de una manera muy radical.

En los últimos 2 años, no ha habido fallo, durante todo 2011 y 2012 sólo Djokovic, Murray, Federer y Nadal han conseguido ganar un título de estas características y, de hecho, ni siquiera han variado mucho los finalistas. Ferrnando Verdasco en Monte Carlo 2010, David Ferrer en Roma 2010 o Mardy Fish, en Cincinnati 2010, junto a Gael Monfils en Paris 2010, completaron las finales de esta temporada. Desde allí empezamos a computar, dado que Indian Wells y Miami, sí habían conocido las victorias de otros tenistas, como Ivan Ljubicic y Andy Roddick.

En 2011, no sólo todos los títulos fueron a parar a manos de uno de los 4 primeros de la clasificación, sino que además, jugaron todas las finales menos la de Montreal, (donde Nadal y Murray cayeron en las primeras de cambio) y París, donde Jo-Wilfried Tsonga acudió a la final de París.

París-Bercy reúne algunas características que lo postulan como el Masters 1000 más accesible. Para empezar, ser el último y estar tan cerca del Masters, le deja la opción de la ausencia de algunas de las primeras raquetas. El Top 4 llega en condiciones muy límites después de competir más de 10 meses al máximo nivel en tres continentes. Esto permite ciertas licencias. Las matemáticas ya tienen poco margen de error en París y muchos ya han hecho sus cuentas para saber qué es lo que más les interesa, y el Masters pone muchos puntos en juego y cada victoria es un gran manantial de dinero, de prestigio y de puntos.

Djokovic, el depredador

Pero si alguien es el gran protagonista de los Masters 1000 desde 2010 a esta parte, es el serbio Novak Djokovic. Su tiranía a la hora de la conquista de este tipo de títulos es insaciable. El año pasado batió todos los récords al conseguir 5 en la misma temporada, Una cifra que no había conseguido ni el mismísimo Roger Federer en sus mejores momentos y donde su superioridad con el resto del circuito era notable.

Nole consiguió su primer título en Miami ante Guillermo Cañas en 2007. Ese año consiguió derrotar a Roger Federer en Montreal para hacerse con el segundo. En 2008 consiguió sólo Indian Wells y Roma, (en su primer título de estas características en tierra batida) y en 2009 se hizo con París Bercy. 2010 fue su peor año. No consiguió ninguno, de hecho, no llegó a ninguna final, pero su evolución de 2011 le proyecta a las más altas cuotas. En 2011 arrasó con sus victorias en Indian Wells, Miami, Roma, Madrid y Montreal, y esta temporada ya ha conseguido Miami. Desde entonces, su superioridad y dominio han sido tan aplastantes como marcan los resultados.

Todavía está lejos de Roger Federer y Rafael Nadal que comandan la clasificación histórica de títulos en este tipo de torneos con 19 cada uno, pero ya se ha colocado en la cuarta posición al igualar con Miami los once títulos que ostenta Pete Sampras. Todo un récord, sobre todo por su juventud. Nole han conseguido los mismos méritos en Masters con 24 años, (en mayo cumple 25), que el norteamericano en toda su carrera.

Y ahora llega la tierra batida

Si la conclusión de Indian Wells y Miami nos dejan en resumen el gran recorte de diferencias que han conseguido Roger Federer y Andy Murray con respecto a sus principales rivales, todo parece apuntar, en cualquier caso, que la hegemonía de Novak Djokovic va a permanecer a salvo durante mucho tiempo.

Nole volvió a ganar con autoridad en Miami y se mostró muy superior a Murray a lo largo de todo el partido. Andy, es uno de los jugadores que más le complica la vida al serbio. Su variedad de golpes y sus cambios de ritmo molestan mucho a Novak, pero esta vez se mostró muy superior. Sólo cedió una bola de break en todo el partido y tuvo 8, de los que consiguió sólo 2 contra el servicio de su rival.

La llegada de la tierra batida todavía complica más las cosas para los aspirantes. Si el cemento y la pista dura tienen en Djokovic y Murray a los principales protagonistas estos últimos años, con la aparición puntual de Roger Federer, la tierra batida tiene un gran protagonista que es Rafael Nadal. La superioridad de Rafael en este tipo de superficies es impresionante, pero, además, va a contar con la rivalidad de Nole, que defiende muchísimos puntos en el circuito de tierra batida europeo, y tampoco podrá regalar la ventaja que lleva. A todo esto, con la presencia de Federer que también es un especialista de la superficie. El torneo, a priori, más sencillo para cualquier aspirante a ganar un Masters 1000 ajeno al Top 4 puede ser Monte Carlo. Como es el único Masters 1000 que no es obligatorio para los mejores jugadores del mundo, suele tomárselo de descanso algunos de ellos, concretamente Federer ya ha anunciado su ausencia.

Pero es que Monte Carlo, en vez de ser el principado de Mónaco, parece ser el principado de Rafael Nadal. Si la tendinitis le respeta, va a ser muy difícil que nadie le gane en la Costa Azul. Ya lo esperamos.

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