Galo Blanco: "Raonic puede ganar sin el saque"

Entrevista con quien fue considerado el mejor entrenador en la ATP 2011

Galo Blanco con Raonic, Berasategui y Feliciano López. Foto:Twitter.com
Galo Blanco con Raonic, Berasategui y Feliciano López. Foto:Twitter.com

Galo Blanco (Oviedo, Asturias; 1976) es un entrenador en busca de la perfección. Así se define. Pese a conocer que no existe, no renuncia a encontrarla en su nueva etapa desde el banquillo. Junto a Milos Raonic emprendió un viaje en 2010 que ha colocado su trabajo en un escaparate universal. El tenista canadiense, aspirante al cielo, ha encontrado en el español el complemento perfecto para desarrollar un potencial descomunal. En esta entrevista exclusiva repasamos diversos pasajes de sus vidas.

P. ¿Qué le pasó a Milos en Miami?

R. Estábamos calentando para el partido de dobles previo a jugar en individuales contra Murray y se dobló el tobillo calentando conmigo.

P. En Indian Wells ganó un set a Federer y perdió el partido. ¿Sacáis conclusiones de aquello?

R. Las conclusiones son claras. No se conformó con ganar un set a Federer porque tenía en mente vencerle. Milos salió bastante enfadado. Yo también, porque creo que se podía haber hecho mucho mejor. Se equivocó un poco tácticamente jugando y fue lo que le hizo perder el partido. Esperemos que aprenda de estas derrotas y la próxima vez que juegue contra Federer pueda sacar más partido a su tenis.

P. ¿Cuánto ha cambiado desde que le viste jugar por primera vez ante Colombia en Copa Davis?

R. Ha cambiado mucho. Muchísimo. Es un jugador más completo, más hecho. El tenista que yo conocí por primera vez en Copa Davis era un chaval que acababa de salir del circuito júnior. Con mucho potencial pero muy verde. Me atrevería a decir que todavía está un poco a verde…

P. Era un jugador muy temperamental.

R. Y lo sigue siendo. Poder controlar ese carácter es una de sus asignaturas pendientes. No es algo que se puede cambiar de la noche a la mañana, pero evidentemente lo está haciendo mucho mejor. Gracias a eso, a su tenis y todo el trabajo realizado, está recogiendo los frutos. Pero todavía le queda mucho camino por recorrer para acabar de controlar su temperamento.

P. ¿Es beneficioso tener un carácter fuerte para competir? Almagro, por ejemplo.

R. Son diferentes totalmente. Me refiero a Milos y a Nico. Tener carácter es bueno, pero siempre y cuando lo puedas controlar para que no se vuelva contra ti. Esto es lo que le pasa muchas veces a Raonic. Él es muy exigente y busca la perfección. En muchos casos no la encuentra, generándole un estrés y unos nervios que terminan pasando factura durante el partido.

P. ¿Y la cabeza?

R. Imprescindible. Absolutamente.

P. ¿Es lo que termina marcando las diferencias?

R. Para mí sí. Puedes ser muy buen jugador, pero si no tienes la cabeza amueblada nunca llegarás a ser un top.

P. Hablemos del saque de Raonic. ¿Es innato o adquirido?

R. Es natural. Seguramente Milos lo ha trabajado más que nadie. Aún más de pequeño. Cuando le preguntas por sus comienzos cuenta que jugaba a las seis de la mañana. Con ocho años, se iba a una pista cubierta y se ponía a hacer saques sin nadie más. Al final son muchas las repeticiones que ha hecho a lo largo de su vida. Independientemente de eso, es natural. Lo lleva dentro. Hay mucha gente así. Federer, por ejemplo. Por mucho que intentes enseñar a alguien a pegar la derecha como Federer nadie lo va a conseguir. La derecha de Federer es innata. Hay muchas cosas que se llevan dentro. El saque de Milos es muy natural, no es un gesto trabajado.

P. ¿Lo entrenáis?

R. Claro. Hay que mejorar muchas cosas. Cada día hay que intentar ser mejor. En el momento que crees no tener nada que mejorar estás cometiendo un error. Si Nadal o Federer, cuando en su momento eran los dos mejores jugadores del mundo, no hubiesen seguido trabajando para ser mejores no serían lo que son ahora. Si Djokovic pensase que después del año pasado no tiene que seguir trabajando estaría cometiendo un error y, posiblemente, esta temporada no ganaría tantos partidos. Hay que trabajar cada día incluso lo que haces muy bien para ser mejor. Trabajamos el saque muchísimo. No es solo pegarle fuerte a la bola; hay que saber controlar todos los efectos y situaciones. Se trata de aprender cada día una cosa nueva.

P. ¿Cuál es el mejor servicio del circuito?

R. Entre Raonic, Isner y Karlovic. Pero si me tengo que quedar con alguno me quedo con el de Milos.

P. ¿Es un hándicap no contar con el saque para aspirar a la victoria?

R. No, en absoluto. Si hablásemos de Karlovic diría que sí, pero en este caso no. Es evidente que el saque de Milos es su principal arma. Si tiene un día inspirado con el servicio es muy difícil ganarle, pero incluso sin el saque es un jugador que puede jugar desde el fondo de la pista tranquilamente. Cada día va siendo mejor.

P. Tras un año de aclimatación a la superficie llega de nuevo la tierra batida.

R. El año pasado era una incógnita. Tenía que aprender a jugar en una superficie nueva para él. Lo hizo muy bien, pero al final acabó muy cansado mentalmente por el esfuerzo que tuvo que hacer. Este año hay que aspirar un poco más alto. En 2011 pasó dos rondas en Monte Carlo, otras dos en Barcelona y llegó a semifinales de Estoril. Esta temporada tendría que intentar jugar un poco mejor los Masters 1000 de Madrid y Roma. Y quizás Roland Garros.

P. ¿Cuál es el objetivo?

R. El objetivo es no creerte tan bueno como en pista rápida, pero aspirar un poco más alto que el curso pasado.

P. ¿Tiene la capacidad de sufrimiento necesaria para competir en arcilla?

R. Tiene una capacidad de sufrimiento bestial. No le importa estar las horas que sean necesarias. Lo único que debe intentar controlar es su temperamento. Cuando lo consiga será realmente bueno.

P. ¿Trabajáis aspectos básicos de la superficie? Hablo de aprender a resbalar...

R. Después de la operación de cadera que tuvo está teniendo muchos problemas en ese aspecto. Milos era un jugador que resbalaba en pista rápida. No era algo que tuviese que entrenar tanto. Hoy en día hay mucha gente que resbala en superficies rápidas: Monfils, Djokovic… pues Raonic era igual. Pero desde que ha tenido la operación de cadera no se atreve a hacerlo demasiado. Es algo que hemos trabajado mucho esta pretemporada. Aprender a resbalar un poco más. Imagino que cuando vuelva a jugar en tierra no tendrá ningún problema.

P. ¿Qué variaciones técnicas hacéis para olvidar el cemento?

R. Técnicamente no cambia nada, él sigue jugando igual. Lo único que le pasó factura en 2011 fue el desgaste mental. En tierra hay que trabajar mucho más los puntos. La bola viene de vuelta una o dos veces más de lo habitual. En pista rápida puedes jugar a uno o dos tiros y en tierra esto es mucho más difícil. Tienes que jugar a tres o cuatro golpes para intentar ganar el punto y el desgaste mental que haces al ver que la pelota regresa una vez más es muy grande. Eso le pasó factura el año pasado.

P. ¿Cómo se protege de las lesiones a un jugador de esa envergadura?

R. Nosotros viajamos con Juan Ozon, su fisioterapeuta particular. Tenemos la suerte de estar con él porque es uno de los mejores del mundo. Lo trata cada día. Dedican dos horas a tratamientos para prevenir lesiones. Junto con Toni Estalella, el preparador físico, intentamos hacer un sistema de prevención de lesiones, pero nunca se sabe. Tuvimos la mala suerte en Wimbledon de sufrir un resbalón. Se fastidió la cadera y pasó cuatro meses fuera. Ahora, en Miami, haciendo el calentamiento conmigo se dobló el tobillo. Es mala suerte. Muscularmente nunca ha tenido grandes lesiones.

P. Insistiendo en la altura, Milos es muy alto y no afecta en exceso a su movilidad en pista.

R. Es mucho trabajo. El equipo que tiene Milos es de los mejores que existen. Estalella ha estado con jugadores como Àlex Corretja, Albert Costa o Feliciano López. Tiene mucha experiencia y trabajando juntos hemos analizado los defectos que Raonic tiene de movilidad. Insistiendo en ellos logramos que Milos cada día sea mejor en este aspecto. Cuando te fijas, ves lo alto que es y compruebas que no tiene problemas de movilidad. Eso significa estar haciendo bien las cosas e invita a seguir en esa línea

P. ¿Es un objetivo estar entre los diez mejores jugadores del mundo?

R. Son palabras mayores. Hablar de los diez primeros es una bestialidad. Está claro que estamos trabajando para ello, pero a los dos nos gusta ir día a día porque nunca sabes lo que va a suceder mañana. El año pasado estaba haciendo una temporada increíble. Estaba entre los quince primeros en la clasificación del año y se fastidió la cadera. Estuvo cuatro meses parado y no pudo acabar más arriba del treinta y uno. Ahora mismo, está el número ocho en el ranking de la temporada y, si sigue la línea con la que ha empezado, terminará entre los diez primeros. La intención es ir jugando día a día. Intentar ser mejor mañana que ayer. Ese es el objetivo principal ¿Llegar a los diez primeros? Ojalá, pero ahora mismo no nos lo planteamos.

P. Hablemos de Galo Blanco. ¿Qué ofrece el tenis a un exjugador con familia para volver a viajar?

R. Ha sido mi vida. Desde que tengo cuatro años estoy jugando a tenis. Con doce años me separé de mi familia para venir a jugar a Barcelona. Me retiré y he estado cuatro años dedicado al tenis en una escuela aquí. Otra cosa no sé hacer. Hemos montado una academia junto con Fernando Vicente y Jairo Velasco y es nuestra vida. No sabemos hacer otra cosa mejor. Y yo disfruto. Sobre todo entrenando a gente joven con proyección. Es como una recompensa cuando ves que tienen éxito. Prefiero ver que la gente que entreno es buena y gana partidos a ganar mucho dinero.

P. Te nombraron mejor entrenador de 2011. ¿Qué te inspira?

R. Mucho agradecimiento hacia los que votaron. Me inspira que he debido hacer las cosas bien para que me nombraran mejor entrenador de 2011. No obstante, sin un gran jugador es difícil que se pueda ver mi trabajo. Soy el mismo entrenador ahora que el año pasado. Si no entrenase a Milos quizás no me habrían dado ese reconocimiento. Tengo la suerte de estar con un gran jugador y estamos haciendo un notable trabajo.

P. ¿Qué destacas de ti?

R. Soy muy meticuloso. Me gusta mucho buscar la perfección, aunque sé que no existe siempre la busco. Soy muy trabajador, muy quisquilloso. Y, a veces, un poco pesado.

P. Parece que viene un vacío en el tenis español.

R. No creo que sea un vacío. Tenistas españoles habrá, no serán tan buenos como los de ahora, pero habrá.

P. ¿Es consecuencia de todo lo que ha logrado la generación actual?

R. Es un pequeño problema que tenemos aquí. Estamos acostumbrados a que nuestros jugadores ganen torneos del Grand Slam. En unos años, llegará un tenista, hará cuartos de final y parecerá una bazofia. Y realmente es muy complicado hacer esto. Habrá jugadores, seguro. Hay tenistas que vienen detrás como Martí o Carreño. ¿Qué sean tan buenos como los de ahora? Lo dudo. ¿Qué sea por el trabajo que se ha hecho estos últimos años? No tengo dudas de eso. Seguramente se ha trabajado mejor hace quince años que lo que se está trabajando de cinco años hasta ahora. El tiempo dará y quitará la razón. Si de aquí a siete años hay cinco jugadores entre los veinte primeros estaré equivocado. Si no es así, como creo que pasará, tendré razón.

P. La homogeneización de las superficies ha provocado que apenas queden jugadores capaces de hacer saque y red. ¿Es un error o un acierto?

R. Es muy diferente el tenis actual y el tenis que jugaba yo. En mi época, había superficies que eran como hielo en las que no te quedaba otra opción que hacer saque y red. La superficie lenta era la tierra. No había una superficie intermedia. Ahora lo que se ha hecho es que la pista rápida no es tan rápida y la de tierra sigue siendo pista de tierra. La tecnología ha cambiado. Las nuevas raquetas facilitan que se le pegue a la bola más fuerte. No tiene sentido. Si ahora mismo se jugase en las superficies en las que jugábamos nosotros hace diez años sería imposible jugar a tenis. En pista cubierta, por ejemplo. Restar un saque de Milos a 250 kilómetros por hora sería imposible. En mi época nadie podía sacar a esa velocidad. El que sacaba más fuerte era Philippoussis y lo hacía a 220 kilómetros por hora. ¿Por qué? Por que las raquetas y los cordajes eran muy distintos. Ha cambiado un poco todo. El tenis de hoy es mucho más físico. Se pega mucho más fuerte a la pelota. No quiero decir que ahora sean más buenos los jugadores que antes. Ha cambiado el tenis, simplemente. El jugador que quiere hacer saque y red en este tiempo lo tiene complicado.

P. ¿Es ese el principal cambio?

R. Es como todo. Cambian las tecnologías y todo va más rápido. Los jugadores de hoy en día son auténticas máquinas. Es muy complicado ver a un jugador que mida menos de 1,75 metros que juegue bien a tenis. ¿Por qué? Porque el físico y el saque marcan mucho la diferencia hoy en día. Casi todos los tenistas miden más de 1,80 metros.

P. Cinco jóvenes en cinco frases.

Ryan Harrison

Competitividad.

Bernard Tomic

Inteligencia.

Grigor Dimitrov

Talento.

Alexandr Dolgopolov

Anarquía.

Milos Raonic

Futuro top cinco.

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