Las mejores pistas de los Grand Slam
Arthur Ash en Flushing Meadows. Foto:lainformacion.com/EFE
Hoy vamos a hablar en PuntodeBreak de las mejores centrales de tenis del mundo. Este tema es desde luego discutible, pues gustos hay muchos y variados, pero nos vamos a las pistas de los Grand Slam. No esperen que hagamos un ranking, eso les corresponde a cada uno de ustedes, pero sí les vamos a dar la información necesaria para que puedan opinar al respecto. En otro momento hablaremos de pistas únicas y mágicas que acogen competición oficial a lo largo del año, pero para poder entrar en detalle en cada una de ellas, dedicaremos un artículo específico a las centrales de los cuatro grandes de la temporada.
Hablamos de los cuatro grandes torneos de la temporada por lo que hablaremos de grandes pistas, construidas con mayores facilidades económicas y que son las más conocidas, por alcanzarse en ellas la gloria de este deporte.
Open de Australia
Comenzamos por la Rod Laver Arena del Open de Australia, esta impresionante central que aún hace poco tiempo era de color verde en sus superficie, es de aquellas centrales más cómodas. Es amplia, pero el público está cerca y encima, lo que da más sensación de mucho público. Acostumbra a llenarse desde primeras rondas, por lo que es un gustazo disfrutar de ella durante todo el torneo; en la actualidad dominan en ella los tonos azules, como en la imagen del torneo en sí. Esta preciosa pista, donde se han celebrado algunos de los partidos más increíbles de la historia de este deporte, tiene una capacidad total de 15.000 espectadores.

Le acompañan, como grandes pistas del Melbourne Park que acogen la competición del Open de Australia, la Hisense Arena (antes Vodafone Arena y con capacidad para 10.500 espectadores) y la Margaret Court Arena (tan criticada en esta última edición del ‘major aussie’ por ser nombrada en honor de una gran campeona como Margaret Court que fue duramente criticada por posicionarse “no a favor”, como ella misma especificó, del matrimonio homosexual).

Roland Garros
Roland Garros, por su parte tiene también tres históricas pistas, en especial dos, que son las grandes centrales. La que ejerce como verdadera central: Phillippe Chatrier con capacidad para 14.840 espectadores (se redujo de algo más de 15.000 para dar cabida a nuevos cuadros de prensa), recibe su nombre a razón de un longevo presidente de la Federación Francesa de Tenis, y está repleta de detalles e historias, de esta forma cada una de las cuatro tribunas de espectadores recibe el nombre de uno de los cuatro mosqueteros (una generación de tenistas franceses que hizo historia en los años 20’ y 30’: Jacques Brugnon, Jean Borotra, Henri Cochet y René Lacoste (que da nombre a la famosa marca de ropa ‘del cocodrilo’ de la que fue fundador).

A esta pista le acompaña, como si de una galante pareja se tratara, la Suzanne Lenglen, enorme pista que dicen parece emular a una mujer del siglo XIX con un amplio vestido de falda; con una capacidad de poco más que 10.000 espectadores, recibe su nombre de la Gran Dama del Tenis francés, una heroína nacional, capaz de alzar 31 títulos de Grand Slam (entre ellos 6 Roland Garros) y conquistar dos medallas de oro en las Olimpiadas de 1920 en Antwerp.

Y la pista número 1, conocida por los españoles como la “Plaza de Toros”, por su forma circular poco habitual en este deporte, que puede acoger 3.800 personas. Su arquitecto, Jean Lovera, explicó este cambio en el New York Times hace 2 años. Quería una forma circular debido a que Roland Garros fue construido en 1928 y estaba lleno de formas cuadradas. “Yo quería traer un poco de suavidad”. “Pero lo que de verdad cambia, dijo Lovera, “es que el sonido del tenis que tiene lugar en esta pista es diferente al de cualquier otra pista. El sonido se mueve y resuena en cada espectador de anera distinta y, como resultado, creo que se presta a la generación de nuevas emociones, lo que permite aumenta la temperatura de la pista y engrandece las reacciones de los jugadores. En esta pista distinta, el público ocupa un lugar central”.
A pesar de todo ello, casi año tras año lamentamos todos los espectadores la falta de inversión, por parte de la Federación Francesa, en un techo retráctil al menos para la central, debido a las habituales (y eternas) lluvias que caen en París durante las fechas en que el torneo tiene lugar. Finalmente tras muchas presiones se aprobó un plan de renovación de todo el complejo, que durara 5 años y que traerá consigo dos nuevas pistas (de 5.000 y 2.000 espectadores respetivamente en 2014 y 2015) y una central con techo retráctil (en principio para 2016).
Wimbledon
Llegamos ya a otros de los grandes torneos de la temporada. Wimbledon es un Grand Slam que todo tenista ha soñado con, todo periodista con retransmitir y todo amante de este deporte con visitar. Sus instalaciones están cuidadas hasta el último detalle. No son, sin embargo, los ingleses muy de poner nombre a las pistas de ahí que su central sea la “Centre court”, y vaya secundada por las “Court 1” y “Court 2”. Detrás de estos fríos nombres se esconden pistas verdes y clásicas, de gran historia. Aunque la pista 1 fue totalmente reformada en 1997, en un principio estaba colocada “pegada” a la central, y tenía un encanto especial, pero para poder dar cabida a mayor número de espectadores fue desplazada en su ubicación y en su momento suscitó numerosas críticas.
En lo que se refiere a la Pista Central, tras muchos años de duras negociaciones y batallas, sobre todo con la Federación Inglesa de Tenis y con el All England Lawn Tennis and Croquet Club, organizadores del evento, se consiguió un techo retráctil para la esa pista principal, que fue inaugurado en 2009 con una exhibición de cuatro grandes tenistas: Andre Agassi, Steffi Graf, Kim Clijsters y Tim Henman.

US Open
Y por último, el US Open, el Grand Slam ‘Show’ por excelencia. En esas pistas los aficionados lejos de guardar el silencio, la compostura y aplaudir en los casos estipulados como ocurre en Wimbledon, tienen libertad absoluta. Pueden comerse un perrito, poner los pies sobre la silla de al lado, acudir en bañador, terminar el partido con fuegos artificiales y poner la música al máximo para recibir a los jugadores con las luces apagadas. Todo muy espectacular, y las pistas no iban a fallar. Como ocurre, en general, en toda las US Open Series, nos encontramos grandes pistas, altas, que impresionan y que son las de mayor capacidad del circuito. Las pistas del USTA Billie Jean King National Tennis Center, en Flushing Meadows, Nueva York, son un total de 33. Su central, desde el año 1995, es la Arthur Ashe, pista con mayor capacidad de la temporada oficial: 22.000 espectadores y que impresiona por su verticalidad, su enorme capacidad y estética recuerdan más a estadios de fútbol o de béisbol que a pistas de tenis. Hasta el año 95’ la central era la pista Louis Armstrong, entonces con un aforo de 18.000 espectadores, que en aquélla remodelación fue reducida a 10.000, quedando como la segunda pista en importancia del complejo.















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