José "Chucho" Acasuso anuncia que se retira en la Copa Claro

Se va con el estigma de perder los dos puntos más importantes de Davis para Argentina

Acasuso dice adiós en Buenos Aires. Foto:lainformacion.com/EFE
Acasuso dice adiós en Buenos Aires. Foto:lainformacion.com/EFE

José, el "Chucho" Acasuso dice adiós con la misma humildad y personalidad con la que vivió en el tenis de élite, en la ATP. En medio de las mayores batallas vividas por su Argentina natal y del alma, el "Chucho" salió a pelear por la Davis que el resto de sus compañeros, los que formaban la mejor armada que jamás haya conocido el tenis sudamericano, no pudieron conquistar. El destino ha sido cruel y no ha dejado en el retrato a Gaudio, Coria o Nalbandian como los perdedores del punto decisivo de una Copa Davis. Tal "honor" la ha caído en suerte dos veces a un tenista de primer nivel pero de segundo orden dentro de una generación talentosa que se va apagando para dejar paso a las nuevas promesas del tenis argentino. Las últimas camadas de tenistas argentinos completaban una plantilla realmente interesante y que lleva casi 10 años en la élite y pugnando por ganar la competición. Desde los Hernán Gumy, pasando por Guillermo Cañas, Puerta, Calleri, Coria, Gaudio y llegando hasta los Nalbandian y ahora Del Potro con Mónaco y Chela, han formado equipos realmente competitivos y con muchos argumentos para haber sumado ya alguna Ensaladera. Sin embargo, las dos primeras oportunidades que tuvo Argentina, y por distintos motivos, acabaron llevando a Acasuso a disputar los dos puntos definitivos. Ahora, inmerso en un mar de lesiones y sin la posibilidad de competir a su verdadero nivel, Acasuso va a aprovechar la Copa Claro que se juega en Buenos Aires para despedirse de una afición que siempre estuvo con él y que le quiere y compartió su dolor en ambas derrotas, ante Verdasco, la más dolorosa en Mar Del Plata y ante Safin en la final de Davis que Argentina jugó en Moscú en 2006.

La resaca de la derrota de Mar Del Plata

Acasuso se va con el reconocimiento de la prensa y de la afición argentina, porque cuando un jugador lo da todo, nadie le pide más. Así fue en su caso. El Chucho, tuvo el papelón de defender a su país en sendas ocasiones para darle la gloria y se llevó las más amargas derrotas. (Verdasco en Mar Del Plata  en 2008, y ante Marat Safin en Moscú en el quinto punto de la final de 2006). Sin embargo, siempre fue de cara. Siempre respondió y pidió disculpas por no haber podido conquistar la victoria. Nadie se lo recriminó.  Nadie tenía derecho. La derrota de Mar Del Plata en poco o nada tuvo que ver Acasuso. En un equipo con Del Potro y Nalbandian no se tenía ni que haber llegado al cuarto punto, pero fueron las grades estrellas argentinas quienes fallaron. Sin embargo, el amargor y el escozor por las derrotas, fue latente y la prensa se reveló en armas contra un equipo del que se sospechaba que estaba fracturado y que había llegado a las manos en el vestuario. En cualquier caso nunca pudo ser culpa de Acasuso. Así se vivieron los hechos:

Después de la derrota de Acasuso, la prensa, que había estado muy agresiva a lo largo de la final con las discrepancias del equipo, explota con el jugador de Posadas, (una población del interior de Argentina), en sala de prensa. Nadie quiere que sea él quien dé la cara. Lo que se pide son explicaciones a Del Potro y Nalbandian. Las dos estrellas del equipo no están a disposición de la prensa. Ha llegado el rumor de que se ha llegado a las manos en el vestuario y todo queda cimentado sobre la reprimenda de Nalbandian a Del Potro. El cordobés quería que la final se jugara en Buenos Aires o en su Córdoba natal y en tierra batida, pero las características de su compañero, que viene de arrasar en Estados Unidos y de jugar el Masters en Shanghái en una superficie parecida invitan al equipo sudamericano a cambiar su superficie favorita para evitar a Nadal. Al final, Nadal no viaja a Argentina y España se presenta con un equipo plagado de especialistas en pistas rápidas. Nalbandian ganó el primer punto con una suficiencia impresionante ante Ferrer, pero contra todo pronóstico Del Potro cayó ante Feliciano y sufrió una lesión que le impediría jugar el resto de la serie. Problemas serios.

Argentina no contaba con la posibilidad de perder a Del Potro, que llegó muy cargado de partidos con un calendario muy condensado y todavía más saturado debido a sus constantes victorias. (En el tenis, cuanto más partidos ganas, más juegas). De repente, con 1-1, el doble pasaba a ser decisivo.

Todo el mundo cuenta con el punto de Nalbandian en el quinto, pero hay que conquistar otro. En el doble se vive otro drama. Con un Verdasco muy nervioso el público aprieta y cantan el famoso: "Verdasco tiene miedo", pero un colosal Feliciano tira de su compañero para derrotar a Calleri - Nalbandian. El cordobés no aparece en rueda de prensa. Mancini lo justifica:

Con 1-2 en el marcador, Mar Del Plata que había sido una fiesta durante toda la semana celebrando por anticipado la primera Ensaladera de Argentina, siente por primera vez el miedo ante la posibilidad de perder la serie. Las malas noticias se confirman por la mañana; Del Potro no puede jugar y Acasuso se tiene que comer el problema. España también cambia a su primera raqueta y reserva a Ferrer, dolido por el varapalo ante Nalbandian en el primer punto para jugar con Verdasco. 3-1 y eliminatoria liquidada.

Tras las fuertes presiones, Nalbandian acude a una rueda de prensa en un hotel para hablar en frío:

El precedente de 2006 y las lágrimas de Acasuso

La derrota en Mar Del Plata fue durísima porque Argentina llega como clarísima favorita y, por fin, juega una final en casa. (Este año, también la jugaría como local en caso de llegar a la última ronda, a la que también accederían como locales en cuartos de final y semifinales). Sin embargo, la primera final también fue dolorosa. En Moscú, Argentina se presenta con un equipo invicto y que venía arrasando en casa. A dos equipos históricos, como Suecia y Australia, junto a Estados Unidos los dos países con más tradición y más títulos en sus vitrinas, les endosa un 5-0 fácil y contundente en el Parque Roca de Buenos Aires. A los suecos, con Bjorkman de estrella, no les quedan más recursos y sus mejores generaciones ya se han apagado, pero a Australia la tumban con Philippoussis y Hewitt al frente y con Arthurs en el doble. Nalbandian y Acasuso forman como número 1 y 2 en tierra batida, pero Mancini cambia su formación cuando juega a domicilio. A Argentina nadie se plantea llevársela a arcilla, (sólo España), porque allí los sudamericanos son los mejores del mundo. Croacia, en cuartos de final se presenta con un Ljubicic en su mejor momento de forma y casi imbatible en pista dura indoor. Junto a "Lubo" los croatas presentan a sus dos jóvenes estrellas, Mario Ancic y el júnior Marin Cilic, (número 1 del mundo júnior). Calleri no puede con Ljubicic, pero Nalbandian empata la serie con una convincente victoria ante Cilic. El doble argentino hace un gran partido y saca la eliminatoria adelante.

El número 1 croata vuelve a igualar la eliminatoria, pero el capitán balcánico no puede contar con Cilic y pone al inexperto Tuksar en el punto decisivo. Entonces es Chela quien se lleva la gloria.

Mancini repite la estrategia en Moscú. El héroe de Croacia, Chela, debuta contra el número 1 ruso, Davydenko, que también llega en el cénit de su carrera. Poco puede hacer el tenista argentino ante el vendaval ruso. Sin embargo, Nalbandian se echa el equipo a la espalda y empata la contienda con una gran victoria ante Safin. El doble que forma con Calleri cae fácil ante Safin y Tursunov, una pareja buenísima que estuvo impecable en la Davis. 2-1 y todo en contra en Moscú. Sin embargo, en una jornada reservada para los más grandes, Nalbandian se impone al número 1 ruso con autoridad y silencia el Estadio Olímpico de Moscú. 2-2. Es el punto decisivo, pero esta vez, Mancini no pone a Chela. La responsabilidad es para el Chucho. Acasuso completa un partido mítico, pero no puede con el ex número 1 del mundo Marat Safin. Pierde en un encuentro memorable y rompe a llorar. La historia no le reservaba la gloria que merecía.

Un deportista impecable

El carácter de Acasuso viene marcado por su tierra, la población de Posadas en la región de Misiones. Un lugar humilde donde la amabilidad es la constante y sus habitantes viven con muchísima dignidad apartados del mundanal ruido. Sin embargo, la fama de Acasuso ha llevado a primera plana esta zona de Argentina. El Chucho, mote que heredó al pronunciar su nombre como "Acachucho" en vez de Acasuso, tuvo una oferta para entrenarse en Mónaco, pero no pudo adaptarse a la vida lejos de su Argentina natal.  Volvió para entrenarse en la capital y allí se asentó.

Acasuso no ha brillado por su palmarés, (sólo consiguió tres títulos), Sopot en 2002, Bucarest en 2004 y Viña del Mar en 2006. Sin embargo, estuvo considerado como uno de los mejores jugadores de tierra batida del circuito en la primera década del siglo XXI. Su mejor actuación en un Grand Slam fueron los octavos de final de Roland Garros en 2005.

Sin embargo, su talante y su personalidad ha triunfado muchísimo dentro del circuito y es uno de los tenistas más queridos. La retirada de muchos de sus compatriotas ha sido muy distinta a la suya. Algunos compañeros suyos, como Guillermo Coria, (de la misma generación) o Gastón Gaudio dijeron adiós en extrañas circunstancias. La despedida de Puerta, finalista ante Nadal en el primer Roland Garros de éste, todavía fue peor. Sin embargo, Acasuso, hará oficial el jueves en una emotiva rueda de prensa su adiós a la élite después de varias lesiones que le han lastrado e su rendimiento en los últimos años. Después de no poder competir al nivel deseado y desde su casa, el Parque Roca de Buenos Aires, se despedirá entre lágrimas por todo lo que se quedó por su camino. Aunque en el tenis, también se puede ganar con una derrota. Este es el caso del Chucho Acasuso.

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