Vuelve la tierra batida a América; Los terrícolas y la "tierra prometida"

Argentinos, colombianos, italianos y españoles saltan a su terreno favorito, la tierra batida

Berlocq jugó su primera final ATP a los 29 años. Foto:lainformacion.com/Getty Im
Berlocq jugó su primera final ATP a los 29 años. Foto:lainformacion.com/Getty Im

La temporada de tierra batida está fraccionada en tres grandes bloques. La superficie más lenta del circuito es la favorita de los tenistas latinos. La explicación es muy lógica. Los países donde su climatología lo permite, (donde menos llueve y cuentan con más días de calor), los tenistas juegan sobre una superficie menos dañina para las articulaciones. La mayoría de clubes de tenis de estos países cuentan con este tipo de pistas antes de que las de hierba, muy caras de mantener, o las superficies sintéticas,que son secundarias. Mientras los países nórdicos, prácticamente sólo tienen pistas indoor, en los países latinos es muy difícil encontrar clubes con pistas de hierba o cubiertas. Febrero, arranca con los torneos del verano sudamericano y centroamericano sobre tierra batida. Los terrícolas asoman la cabeza y parten a hacer las Américas.

Viña del Mar y Santiago; Chile

El primer torneo del año que se juega en tierra batida es Viña del Mar o Santiago, pero en Chile en definitiva. Por distintos motivos políticos y sociales, el torneo ha ido cambiando de sede los últimos años, pero los chilenos siguen contando con su torneo ATP 250. El principal problema de este torneo  es que viene después de jugarse en Australia y pone punto final a los torneos que se juegan cerca del Pacífico, en Asia y Oceanía, para comenzar con una superficie completamente distinta a las pistas rápidas, las Rebound Ace y Plexipave que han venido siendo las protagonistas en la primera parte del año, y, sobre todo, que está incrustrado en medio del calendario y precede a la primera semana en la que se juega Copa Davis. Estoe sinónimo de acotar la presencia de todos los jugadores centroeuropeos, (una gran proporción dentro del circuito), y nórdicos, por no descartar directamente a los norteamericanos que no quieren ni ver las pistas de tierra batida. Esto deja un panorama desolador o, si se quiere ver con otra perspectivas, selecto o limitado. De tal manera que sólo sudamericanos y centroamericanos, además de los españoles e italianos más osados, se desplazan hasta allí por competir por una "pequeña" bolsa de premios y, sobre todo, por esos cotizados 250 puntos.

La triste realidad es que el torneo ha dejado un campeón, Juan Mónaco, que no ganaba un torneo ATP desde hacía 5 años y un finalista que jamás había pisado una final de ATP, y el señor Carlos Berlocq cuenta con 29 primaveras. No es cuestión de comparar unos torneos con otros. Aunque escuchar de la boca de David Ferrer que Valencia es el mejor torneo de esta categoría, y ver simultáneamente en Basilea jugar a Roger Federer, Novak Djokovic, Kei Nishikori y tener en el cartel a Andy Murray, hace pensar que, o el calendario le favorece, o algo hacen mal el resto de torneos.

La tierra batida en el centro y el sur de América

La gira americana comienza en Chile, (Viña del Mar), pero no tiene toda la continuidad que el torneo se merece por el parón de la Copa Davis, sin embargo, y antes de la llegada de los Masters 1000 que se van a jugar en Estados Unidos, Inidian Wells y Miami, puede ser atractivo para un tenista especialista en tierra batida acudir a conquistar puntos en estos torneos e ir adaptándose a las condiciones meteorológicas que se van a encontrar, (un calor importante), aunque el tipo de superficie no sea la misma. Lo cierto es que el nivel medio de velocidad de las pistas Deco Turf, las principales protagonistas antes de que la tierra batida tome el protagonismo principal del circuito en Europa, (Montecarlo, Madrid y Roma, así como los torneos de Bucarest, Estoril, Belgrado, Múnich, Niza o Duseldorf), permite una buena adaptación tanto desde las pistas rápidas indoor como desde las lentas.

Esta estrategia la han seguido varios tenistas que luego han aprovechado el impulso inicial que han conseguido con estos puntos para proyectarse más arriba en el ranking. Nadal, que conocía su potencial, anduvo un par de años arrasando en estos torneos. También Tommy Robredo anteriormente o el propio Juan Carlos Ferrero. Sin contar con los Corretja o Carlos Moyá, que también los frecuentaron.
Sin embargo, el gran protagonista de los últimos años en estos torneos ATP 250 y ATP 500 del centro y el sur de América, ha sido Nicolás Almagro. A pesar de la feroz oposición de los tenistas argentinos, Almagro ha dominado con autoridad los últimos años hasta acumular 5 títulos en distintos torneos de estas características, (2 veces Acapulco, 2 Costa du Sauipe, y una Buenos Aires), además de haber jugado otra final en México.

Costa du Sauipe

El torneo de Bahía, (Brasil), es otro ATP 250 y da comienzo a tres semanas frenéticas donde la tierra batida en el sur y el centro de América es la gran protagonista. Mientras en Europa continúa celebrándose la temporada de pistas rápidas cubiertas para refugiarse del frío invierno, en Brasil, en medio del verano y el carnaval, los jugadores latinos se pegan unas verdaderas palizas en estas superficies.

A continuación, Argentina coge el relevo y su Copa Claro presenta el siguiente ATP 250. Prácticamente con los mismos protagonistas, muchas veces con las mismas semifinales o finales. Evidentemente, Buenos Aires es un feudo donde los argentinos tienen un plus de competitividad y de ilusión por ganar y es un muy difícil para cualquier jugador de otra nacionalidad vencer allí. Sin embargo, es posible. Los españoles han conseguid levantar algún título los últimos años.

Almagro conquistó Buenos Aires y Brasil el año pasado. Foto:lainformacion.com/EFE

Para finalizar, el circuito llega a Acapulco donde el torneo tiene un mayor nivel, es un ATP 500. En muchas ocasiones hay participantes nuevos que acuden a México a por un botín mayor. Sin ir más lejos, Almagro, que, el año pasado había conquistado los títulos de Brasil y Argentina, volvió a llegar a la final del torneo mexicano, pero allí ya no estaban los tenistas de perfil medio que habían competido con él en Costa du Sauipe y Buenos Aires, en la final se encontró con todo un Top 5 y otro gran especialista en pistas de tierra batida como David Ferrer. Ferru conquistó uno de los torneos favoritos de Almagro, allí, en Acapulco, el murciano es un auténtico ídolo por su forma de pelear y vivir los partidos.

Un torneo para latinos

En definitiva estos torneos están vetados en el calendario de la mayoría de Top 10,  pero pueden ser el principal impulso para los tenistas que tienen esta superficie como favorita. Para poder progresar en el ranking, hay que adaptarse a jugar bien en pistas rápidas y en pistas indoor, pero en América se pueden conseguir unos buenos puntos y una buena posición para afrontar el resto de temporada.

Además de los tenistas españoles y los argentinos, (donde Juan Ignacio Chela, Juan Mónaco o David Nalbandian, ya han sido campeones en distintos torneos de estos, o anteriormente Gastón Gaudio, Guillermo Coria o Guillermo Cañas), ahora la competencia también llega desde Colombia, donde las emergentes figuras de Alejandro Falla o Santiago Giraldo se postulan como especialistas y rivales muy competitivos. También hay un perfil de tenista italiano que es muy bueno en estas superficies. Fabio Fognini es un jugador muy bueno y peligrosísimo cuando se trata de este tipo de torneos, así como Potito Starace, un súper especialista de este tipo de pistas, dado que su rendimiento en cualquier otro tipo de pistas, es realmente deficiente. Starace es profesional porque gana partidos en este tipo de superficie y en este tipo de torneos.

 

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