El relevo español pierde el paso

La Federación Española de Tenis tiene que intervenir, dar más apoyo y más dinero, buscar financiación por el bien del futuro del tenis español

Muguruza y Carballés,apadrinados por Almagro y Ferrer. Foto:lainformacion.com
Muguruza y Carballés,apadrinados por Almagro y Ferrer. Foto:lainformacion.com

Sábado, 21 de enero de 2012. Sala de Premios del maravilloso y, en estas fechas, saturado, Melbourne Park. En el bombo hay 128 nombres (64 por género). Comienza el sorteo del Open de Australia Junior. ¿De cuántos nombres hemos de estar pendientes en España? Estados Unidos asiste con una nómina de 13 jugadores, Rusia participará con 6, idéntico número representa a Francia, Italia acude a la cita con 4 y, la local, Australia con la apabullante cifra de 29. ¿Y España? Nuestro país no alcanza más allá de un único representante. Su nombre: Pol Toledo, que cayó derrotado en 2ª ronda ante el séptimo favorito, el británico Kyle Edmund.

Los juniors españoles

Las razones para unos, excusas para otros, son válidas para este Grand Slam. La lejanía del continente oceánico o los costes que conlleva acudir al mismo permiten no sacar grandes conclusiones. Pero ¿es digno de un país con tres jugadores entre los 10 mejores del mundo y con 13 dentro del top100, que su participación se reduzca a un único representante en junior? En mi opinión, en absoluto. España es la 1ª potencia en tenis masculino y la 5ª en femenino, no se puede permitir quedar relegada en estos torneos, donde países a los que les es igualmente dificultoso como Francia o Italia, incluso países pequeños como por ejemplo Croacia nos cuatriplican la represetación. Igualmente, la nómina de españoles en los Grand Slam Junior de los últimos años ha sido peor que escasa, y ello sin motivo aparente. Mirando de reojo los cuadros principales, es escalofriante contemplar los cuadros junior.

Escañuela debe estar pendiente también de la base. Foto:lainformacion.com/EFE



A día de hoy en el ranking junior no hay ninguna española en el top100 (hay que buscar en el puesto 200 para encontrar a la primera: Paula Gutiérrez), y sólo dos españoles (puestos 65 y 68 para Eduard Esteve y Pol Toledo). Es común que los junior españoles no disputen un gran número de competiciones de este nivel sino que prefieren hacer sus prácticas en Futures e ITF 10.000, lo que justifica que no se refleje en esos rankings su verdadero potencial. Pero quizás, la RFET debería potenciar un circuito junior en España a fin de mejorar en este aspecto, y poder ser bien representados en los torneos importantes de promesas.

Hace poco más de un mes, tras la consecución de la quinta Copa Davis por España, Pedro Hernández, Director de Comunicación de la RFET, se preguntaba ante las dudas suscitadas sobre la cantera española: “¿Por qué nos vamos a olvidar de cómo fabricar campeones? De la mano de un gran contingente de técnicos, y de una buena pirámide de torneos en los que forjar promesas, el tenis español ha demostrado una inusual capacidad de fabricar grandes jugadores. La pócima no ha sido la inaceptable receta tramposa que airea Yannick Noah, sino el esfuerzo, el trabajo, la convicción, el compromiso, la ilusión y el constante empeño por mejorar”.

Propuestas

Hoy, a raíz de estas declaraciones me pregunto en "PuntodeBreak": ¿qué es necesario para “fabricar” campeones? Parece clara la necesidad de dos pilares para forjar nuestra cantera: técnicos y torneos. A estos dos, podríamos añadir un tercero del cual se parece olvidar el señor Hernández: el económico, que se traduce en becas, colaboraciones y subvenciones. Pieza clave este último para sustentar los dos anteriores.

Nadie duda de la calidad de técnicos existente en España. Numerosas promesas extranjeras, e incluso ya realidades, vienen a España a mejorar su tenis. Las Academias Sánchez-Casal, Equelite (JC Ferrero y A Cascales), Bruguera, etcétera, se pelean por los mejores talentos. Y los entrenadores españoles son codiciados en el panorama internacional (Felix Mantilla o Conchita Martínez en la Federación Australiana, Ricardo Sánchez por Caroline Wozniacki o Galo Blanco por la promesa canadiense Milos Raonic, sirven de ejemplo). Parece evidente que ese no es el problema.

Sin embargo, la “buena pirámide de torneos en los que forjar promesas”, a la que se refiere Pedro Hernández, deja mucho que desear. Son numerosos los especialistas que sitúan a éste como uno de los principales problemas de nuestro tenis. Desde hace algo más de un par de años, en España los torneos menores son escasos. Se han reducido en número y en cuantía, especialmente en lo que respecta al tenis femenino. Hay un gran déficit de ayudas. Realmente, hoy por hoy, los organizadores de los torneos se dejan sangre, sudor y lágrimas para conseguir sacar adelante su torneo. No hay lujos, no hay facilidades. Interesante, en este sentido, rescatar la opinión de un experto como Toni Colom, colaborador de Toni y Rafa Nadal y reconocido entrenador de tenis (actualmente trabajando en Estados Unidos), que se ha mostrado como un ferviente defensor de un sistema como el de la Asociación de Tenis Americana, donde se ha creado un Pro-Circuit que aglutina a todos los Futures, coordinándolos y mejorando su organización, a la vez que sustentando su financiación principal. Por un modelo similar ha optado la pujante Turquía, que acogerá este año el Torneo de Maestras. Sin ir más lejos, nuestras propias promesas nos podrían de ejemplo de las cosas bien hechas a la Federación Francesa de Tenis. Quizás en España nos hemos quedado atrás.

Los responsables de CAR de Sant Cugat. Foto:lainformacion.com/EFE

Como ya hemos mencionado también, no podemos olvidar el aspecto económico, pilar básico del futuro. Numerosas figuras españolas se quedan en el camino a profesionales. Dar el paso de entrar en una Academia y de disputar torneos puntuables asiduamente, supone un gran esfuerzo personal, sin duda, pero sobre todo un grandísimo esfuerzo económico que muchas familias no se pueden permitir. En España sólo gozan de beca los más aventajados. El número y la cuantía de las becas de la Federación es muy pobre. El Centro de Alto Rendimiento de la Federación en Sant Cugat, es un buen ejemplo de aquello que se debe potenciar aún más. Las Academias también colaboran con becas, pero siguen sin ser suficientes. Es muy difícil abrirse camino en el mundo del tenis, en España. Sólo grandes talentos obtienen la ayuda precisa.

A pesar de ello, no todo es negativo. España sigue produciendo muchos jugadores. En este país el tenis es un deporte con mucha tradición y el número de clubes, cuna de las grandes promesas, es suficientemente elevado como para garantizar el futuro de este deporte en España. Pero aún hay un gran margen de mejora.

Hoy el debate superficial al respecto, es que España no tendrá hasta dentro de mucho otro Rafa Nadal. No podemos olvidar el factor del destino, de la fortuna, aquellos talentos que no podemos controlar, que surgen de manera imprevista; pero la suerte sólo es de aquél que la busca y que se empeña en alcanzarla. Y en eso nuestra Federación tiene mucho que avanzar. Otros países disfrutan de un canal de televisión únicamente de tenis, disponen de una oferta de torneos menores y juniors que triplica a la de España y las colaboraciones entre clubes, Federación e inversión privada es mucho más fructífera.

Rafa Nadal afirmaba ayer mismo estar más cerca del final de su carrera que del inicio. El tiempo apremia, y no se debe desperdiciar. El tenis femenino se ha movido más en los últimos años, aunque es bien cierto que su situación era aún más delicada. Se ha conformado una nueva Academia de Tenis (Elitia), un gran proyecto bajo el cual encontramos a la inmensa mayoría de nuestras grandes raquetas. También el famoso Torneo Challenger de El Espinar (Segovia), pese a lo difícil de la situación económica, con gran valentía por parte de su directora (Virginia Ruano) se ha lanzado a la aventura de organizar un torneo mixto.

Los jóvenes que vienen

Es un momento clave, el primer español menor de 20 años en el ranking ATP es el nº 137 (Pablo Carreño) y la primera española en el nº 170 (Lara Arruabarrena). Se puede ser categórico: no viene ningún top10 de cara a los próximos años. España tiene cantera para seguir siendo un país con un buen número de jugadores en el top100, pero el nivel de éstos, a día de hoy, es bastante inferior al actual. Y ante esto conviene ser claros y buscar soluciones, fundamentalmente se ha de buscar financiación por parte de la RFET, sin ello el futuro gris del tenis español no se aclarará.

Este coraje que ha demostrado el Open de El Espinar es el que debe servir de ejemplo. Y esto es lo que debe potenciar la RFET. No con meros planes que se queden en el papel, sino con hechos y acciones que permitan al tenis español progresar y sentirse orgulloso de sí mismo. A esto habría que añadir un plan que pueda compaginar tenis y estudios, son muchos los españoles que tienen que viajar a Estados Unidos para poder estudiar y entrenar a la vez, es necesario que un niño de 15 años con talento para este deporte no se vea obligad a elegir entre tenis o estudios.

Pablo Carreño, Javier Martí, Eduard Esteve, Pol Toledo, Roberto Carballés, Andrés Artuñedo, Garbiñe Muguruza, Lara Arruabarrena, Tita Torró, Leticia Costas, Sara Sorribes, Silvia García o Miriam Civera, son entre otros, los nombres que grabarán las letras del tenis español los próximos años. Son fruto de un trabajo realizado por todos, pero que aún tiene camino por recorrer. Aún hay muchas muñecas en España llenas de talento que pulir. Es preciso que la RFET se ponga con mayor dedicación aún manos a la obra. No nos podemos permitir que nuestro relevo pierda el paso.

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