Piques entre tenistas; Pelotazos, insultos, enganchones y escupitajos

2012 ha comenzado con Fish encarándose con Dimitrov y Berdych con Almagro; pero hay más precedentes

Berdych no quiso saludar a Almagro. Foto;lainformacion.com/Rooney/Getty Images
Berdych no quiso saludar a Almagro. Foto;lainformacion.com/Rooney/Getty Images

La temporada 2012 ha comenzado calentita. Los jugadores están teniendo comportamientos muy alejados de la caballerosidad que se supone en este deporte. Mardy Fish se encaró en la Copa Hopman con Dimitrov. Primero le tiró un pelotazo y más tarde quiso agarrarlo. Para el norteamericano, la forma de celebrara los puntos del búlgaro era capciosa y se estaba mofando de él. El árbitro tuvo que intervenir y mediar para que no llegaran a las manos. Pero más tarde, en el Open de Australia Tomas Berdych no quiso saludar al final de su partido a Nicolás Almagro. El checo consideró que el pelotazo que le dio en una jugada muy habitual en el tenis, fue intencionado y no quiso darle la mano. Ni Berdych ni Almagro tienen buenos precedentes. Ambos se han encarado y han tenido problemas con otros rivales. El español por su efusividad y vehemencia con la que celebra algunos puntos o la intensidad con la que juega algunos partidos y Berdych por otros controvertidos temas que le han llevado a encararse con Nadal. Pero hay muchos más. Lleyton Hewitt, Leander Paes, John McEnroe, Marat Safin, Feliciano López o el ineludible Daniel Koellerer han sido algunos de los más polémicos. Hacemos un repaso histórico a lo que no tiene que ser el tenis. Escupitajos, empujones, pelotazos, insultos... un gran repertorio de lo que aquello que no debe ser ejemplo para nada.

Los enganchones de 2012

En menos de un mes de competición ya hemos visto dos acciones muy desafortunadas en el mundo del tenis. La primera la protagonizó Mardy Fish con Grigor Dimitrov. El búlgaro iba ganando cómodamente su partido contra todo un Top 10 al que las cosas, en el plano deportivo no le están saliendo nada bien este año. A Fish no le gustó nada el comportamiento de su rival y comenzó a cabrearse con él. Finalmente, no quiso saludarle al acabar el encuentro y en el posterior partido de dobles aprovechó, primero para tirarle un pelotazo malintencionado y más tarde se fue a su banquillo para tratar de agredirle. Al menos, para pedirle explicaciones de forma malintencionada. El árbitro tuvo que mediar.

Más tarde, Tomas Berdych se negó a darle la mano a Nicolás Almagro en un desplante que tiene precedentes. La jugada de la polémica es una bola a la que Nico llega muy ajustado y Berdych se ha ido a la red a proteger el pasante. El español opta por tirarle la bola al cuerpo, como tantas otras veces, y el checo no la puede evitar ni volear y le pega. Berdych considera que es una jugada antideportiva y que no le tiene porque saludar al final del partido, pero el público desaprueba su actitud.

Otros encontronazos en ATP

Los enganchones que se han producido en las canchas son de lo más variopinto, aunque, curiosamente, muchos protagonistas repiten y son más aficionados a aparecer en "la foto" que retrata sus actitudes que otros. En cuanto a los motivos por los que unos jugadores se cabrean con los otros hay dos principales. Uno, la celebración desmedida, desproporcionada o inadecuada de un rival en momentos puntuales, o jugadas que pueden resultar ofensivas para el orgullo del oponente, a modo de mofa, o dos, los pelotazos, voluntarios o involuntarios que se producen. Pero también han habido insultos claros. Ataques verbales y hasta agarrones y zarandeos. Hacemos un repaso:

Celebraciones inadecuadas

El principal motivos de cabreo de los tenistas suele ser la falta de respeto que un jugador oponente le pueda mostrar en cualquier jugada determinada o en sus comportamientos explícitos a lo largo de un partido. A este respecto, pondremos uno de los ejemplos más claros al respecto. El partido enfrenta a Hewitt contra Juan Ignacio Chela y la jugada trae cola. Tiene de todo. Menosprecio de Hewitt con una celebración inadecuada, intento de pelotazo de Chela y acaba con un escupitajo del argentino hacia el australiano cuando éste ha llegado al banquillo.

Hewitt es un clásico en esta sección en la que podríamos encuadrar a los jugadores que viven de una manera muy intensa cada punto y cada partido. Hay una diferencia principal que debemos saber apreciar entre porqué una reacción eufórica de un tenista puede generar o no malestar en el rival. Si la acción viene provocada por una buena jugada, un acierto de tu rival y lo celebra vehementemente, no hay problema. El problema es que se celebre así un fallo claro.

En este caso vemos cómo Hewitt se mofa del error de Chela y éste se indigna con el australiano. La reacción, en cualquier caso, desmedida.

Hewitt tiene suficientes archivos como para hacer una videoteca, porque su forma de vivir los partidos. Vemos unos ejemplos. Éste en un partido contra Guillermo Coria.

Este tipo de partidos con piques más o menos sanos, provocan una carga emocional que puede trascender entre lo entretenido y lo tenso. He aquí otro ejemplo de Hewitt, en su encuentro contra James Blake. Se tiran la mano a la boca en cada punto que ganan con un gran golpe como queriendo decir; "¡Ésa te la comes!".

Antecedentes de Almagro y Berdych

En este sentido, Nicolás Almagro, sobre todo en sus primeros partidos en la élite fue muy criticado. El murciano ha sido un tenista muy corajudo y que vive los partidos muy intensamente. Su irrupción en el circuito profesional al máximo nivel fue en el torneo de Valencia de 2006. Almagro discutió con todo el mundo y dio la sensación que quería ganar el torneo de rabia. Su primera ronda en el cuadro principal fue contra Juan Carlos Ferrero. El partido estuvo cargado de tensión porque el murciano no entendía porqué se habían dado algunas wild cards a tenistas que no eran españoles o que tenían menos ranking que él y sin embargo él tuvo que jugar la previa del torneo. Ferrero, era el organizador del evento y el partido fue tremendo. Almagro chillaba y celebraba cada punto como si le fuera la vida en ello. El público valenciano, con el tenista local, no entendió muy bien las reacciones del murciano.

Más adelante, otro de los ídolos locales, el tenista ruso, pero criado en este club de tenis, Marat Safin, era la gran esperanza del público para llegar a la final y darle lustre al título. Pero el partido fue tremendo. Safin protestó los gritos de Almagro varias veces al juez de línea y sobre todo estuvo indignado con el murciano por su falta de deportividad en una bola dudosa. Safin pensó que la bola había sido buena y Almagro la marcó fuera. El ruso pidió, igualmente que el juez de línea bajara y, en efecto, la bola era buena. (Se jugaba en tierra batida). Safin no se lo perdonó. Al final del partido también le negó el saludo.

Almagro también tuvo sus más y sus menos dos años después. Volvió a ganar el torneo en 2007, pero no pudo con Ferrer, otro valenciano adoptivo, (él es de Xàbia, una localidad alicantina), y que además siempre ha estado muy vinculado al torneo del que, ahora, es propietario. En la final de 2008 el partido también fue eléctrico y cargado de emoción. El público se volcó con el tenista "local" y Almagro, al caer derrotado no quería hablar públicamente en la entrega de trofeos. La organización le forzó contra su voluntad y Nico felicitó a su rival y pidió al público más apoyo y cariño para años venideros. El torneo no se volvió a disputar sobre tierra batida y Almagro dejó de ser protagonista.

Berdych, por su parte, tampoco es ningún angelito que tenga un comportamiento intachable. Se las ha tenido tiesas con Rafael Nadal en más de una ocasión. La primera fue en el Open de Madrid. Un Masters 1000 donde el checo venció a Nadal en buena lid, pero tuvo un comportamiento poco apropiado al hacer callar al público que había estado animando al balear.

Nadal desaprobó su actitud y no tardó en mostrar sus antipatías contra el checo. En la Copa Davis los destinos de checos y españoles volvieron a cruzarse con un resultado muy distinto. España ganó la Ensaladera y Nadal le brindó un mutis.

Claro que Berdych no es el único enemigo público de Nadal. La derrota del balear, la única hasta el momento en su larga carrera, en Roland Garros, le hizo daño. Pero no tanto como las celebraciones de Soderling con quien ya no volvió a haber buen feeling. Claro que el sueco tampoco ayuda. Cada cruce es un nuevo reto. En Wimbledon Robin se burló de la demora del español en sacar. Cambió de raqueta cuando Rafa se disponía, (parsimoniosamente), a sacar y más tarde, cuando Nadal bromeó con él y le enseñó la bola para preguntar si ya estaba dispuesto, el sueco le recordó que se sacara el pantalón para ajustárselo en claro signo de mofa.

Asuntos más graves; Insultos y faltas de respeto

Claro que la cosa no queda ahí. En otros partidos las situaciones han sido claramente más graves. Una de las peores se vivió en un duelo entre el francés Richard Gasquet y Fernando Verdasco. El madrileño no dudó en insultar en voz alta a Gasquet por su condición de francés e hizo extensible su desprecio por los ciudadanos del país vecino en un partido lleno de tensión. Gasquet tuvo algo de suerte en alguna bola y Verdasco llegó a llamar "puto francés de mierda", sic. Primero al jugador, y luego al público. Intolerable.

Las actitudes de otros jugadores no han estado por encima de este nivel. Uno de los más odiados ha sido Daniel Koellerer, actualmente sancionado de por vida por amañar partidos con las apuestas.

No tienen mucha suerte los españoles cuando pierden la concentración. Si los comentarios xenófobos de Verdasco no estuvieron a la altura, los machistas de Ferrer con una juez de silla no tienen desperdicio.

Claro que dentro de todos los comportamientos reprochables, Koellerer se lleva la palma. Denostado por todos sus rivales y compañeros el tenista era, sencillamente insoportable.

Pelotazos y malos rollos

Pero también hay tenistas que han trascendido de las malas formas a la agresión. La más fácil, cuando hay un impedimento físico tan grande como la red, es hacerlo con proyectiles. En con lo más cercano que se tiene a mano. Los pelotazos. El recurso de tirar la bola al cuerpo del rival no es nuevo y está perfectamentne contemplado en el reglamento. Es válido. Pero hay varias formas de hacerlo. A quemarropa, o buscando un ángulo.

En dobles, uno de los tenistas que genera más controversias es Paes. El indio tiene muy mala fama entre sus compañeros. Feli y Mónaco se las tuvieron tiesas con él y su pareja.

En la rueda de prensa posterior, Feliciano aclaraba que había sido un lance más del partido y le quiso restar importancia, pero, por lo visto, mediaron provocaciones del indio.

No ha sido su único encontronazo. También con McEnroe tuvo sus más y sus menos;

En cualquier caso, esperemos que no llegue la sangre al río y que hay más paz y tranquilidad en el mundo del tenis.

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