Nadal vuelve a encararse con Carlos Bernardes por un challege

Otra vez polémica arbitral con Nadal y Carlos Bernardes como protagonistas

Nadal protesta un challenge a Bernardes. Foto:lainformacion.com/
Nadal protesta un challenge a Bernardes. Foto:lainformacion.com/

La polémica arbitral sigue en el Open de Australia y es que cada vez que se acercan más los partidos decisivos, los jugadores están más nerviosos, las bolas son más ajustadas y las decisiones más difíciles. De igual manera, y como le ocurrió a David Nalbandian en su partido de segunda ronda contra John Isner, Nadal no estuvo atento en los momentos cruciales del primer set y perdió una gran oportunidad para anotárselo. Después, Berdych consiguió derrotar al español en un set por primera vez en todo el torneo y tuvo que ir a remolque. Nadal no estuvo nada cómo con el arbitraje en todo el partido.

La bola de la polémica

El primer set estaba siendo un martirio para Nadal con un Berdych con unos porcentajes de acierto en los que prácticamente le impedían al español atacarle. Con un primer servicio por encima del 70%, con saques a más de 210 kilómetros por hora y con un porcentaje de puntos ganados del 87% después de más de hora y media de partido. La efectividad de Berdych en sus golpes ganadores era superior a la de Nadal y no le permitía coger el ritmo. Nadal sólo gozó de bola de break sobre el primer juego con servicio del checo.

Con todo igualado, Nadal estaba 40 iguales después de remontar dos bolas de break y llegó la polémica. Nadal sirve con segundo servicio y Berdych se monta en la bola para tomar la iniciativa del punto, el balear se sacude como puede la presión del checo, pero éste no quiere peloteos, le ataca con una bola larguísima. Parece fuera por milímetros. Nadal la devuelve y se queda parado, pero no reclama. Berdych lanza un winner y Nadal, cuando ve que no llega, pide el Challenge. Es bola de break y set point para Berdych. Nadal, consternado, pide el challenge, pero Carlos Bernardes, (un viejo conocido), le dice que lo tenía que haber pedido antes.

Nadal enfurece. Le dice que se ha quedado parado porque piensa que ha oído al juez de línea. No es verdad. El línea no había dicho nada y no hubo más ruidos que el general murmullo en la Rod Laver Arena. Bernardes le indica que tenía que haberla pedido como lo había hecho en una bola anterior. Nadal se indigna y le acusa de no estar haciendo bien su trabajo, ni él ni su equipo: "No estás viendo ni una, Carlos".

Nadal protesta nervioso ante Bernardes. Foto;lainformacion.com/Getty Images

La jugada vuelve a estar bien arbitrada. Nadal no la pide porque la bola es muy larga, pero desde luego dudosa. Bernardes no la tiene clara y confía en su línea. No corrige. Para esto está el challenge. Si Nadal tiene claro que la bola es larga tiene derecho a parar el punto y reclamar el challenge. Así se juega con el "Ojo de Halcón".

En rueda de prensa el jugador español le pide más implicación a los jueces y dice que no les pagan para cantar el tanteo a la grada y que ellos ya lo saben perfectamente. Pero la bola, nuevamente es una decisión arbitral acertada y una mala estrategia del jugador.

A lo largo del partido, en efecto, han habido muchas bolas dudosas y los jueces no han estado muy acertados, pero esto son cuartos de final del Open de Australia y aquí ya sólo están los mejores. La bola viaja muy rápida y los tiros son muy ajustados. Sobre todo, en los primeros sets, las pelotas son muy complicadas. Por eso, también, se supone que están los mejores jueces del mundo.

Sin embargo, la actitud de los tenistas, muchas veces, es pueril y desajustada al deporte que practican y al desconocimiento de la regla. La realidad es que Nadal tampoco lo tiene claro y se cura en salud. Devuelve la bola a ver si vuelve la jugada a darle "chances", pero Berdych lo fusila.

Entonces quiere recuperar el punto como sea. Pero, obviamente, esto es querer enredar una regla que está muy clara. La bola hay que reclamarla "inmediatamente".

El precedente, también contra Berdych

El último precedente de un enganchón de Rafael Nadal con Carlos Bernardes y sus problemas con el Challenge fue, concretamente, también en un partido contra el checo Bercdych. Por entonces, en la Barclays ATP World Tour Finals de Londres en 2010. La jugada es más polémica.

El punto aquí sí es un error arbitral. La bola va larguísima y luego, el Ojo del Halcón rescata un arañazo de menos de un milímetro, pero, siquiera rozar la línea ya es bola buena. La polémica se genera porque Bernardes la canta mala. Aunque el línea no ha cantado la bola fuera, es el propio Bernardes quien la canta como juez principal. Al ser así exige que sea Berdych y no Nadal quien pida el challenge. Y así es. El que pide el challenge es el checo. En consecuencia esa bola está arbitrada como mala, la reclama el jugador y el challenge le da la razón. La bola es buena. De tal manera que se tiene que repetir el punto. En cambio, el árbitro, dándose cuenta de que al cantarla más tarde ha metido la pata quiere corregirse y hacer justicia dándole el punto por ganado al tenista que ha acertado en el Ojo de Halcón. Además, la jugada encierra la complejidad de que Nadal había devuelto la pelota.

Es otra jugada completamente diferente a las dos que nos han ocupado en Australia. En este caso, al cantarla mala el árbitro y haberla devuelto el jugador, aunque había hecho la reclamación pertinente, no daba lugar, porque es el propio juez quien la da mala. Se repite el punto.

De nuevo hubiera sido una decisión complicada, pero vean que la jugada final acaba con la bola de Nadal dentro de la pista de su rival y Berdych, con la jugada teóricamente ya arbitrada es quien la tira fuera. De ninguna manera Nadal puede perder el punto.

Son las distintas lecturas que tiene el Ojo de Halcón.

Comentarios recientes