Arnaud Clement anuncia su retirada tras caer con Phau

El francés pone punto final a una trayectoria marcada por el gran apoyo que le dio la Federación Francesa

Arnaud Clement se retira. Tras su derrota con Bjorn Phau en la fase previa, la calificación para el Open de Australia, el galo ha anunciado su retirada. El tenista francés que encabezó junto a Grosjean una generación de la que la Federación Francesa de Tenis tenía muchas esperanzas. Después de la generación que se consumía en el tenis francés de Yannick Noah, (último ganador francés de un Grand Slam), y de Cedric Pioline, la última época de Guy Forget dejaba al desnudo una llanura en el tenis galo. Los franceses prepararon un programa de formación e invirtieron mucho dinero en sus dos grandes esperanzas. Las críticas fueron tremendas porque Grosjean fue el más beneficiado de ese programa que dejó fuera a otros tenistas como Fabrice Santoro, siempre mal visto por la Federación. Y la excusa que se dio para no igualar las becas fue por la estatura de Grosjean. Clement mide, oficialmente 1'72, Grosjean llega al 1'75...

Francia pierde un mito

Clement y Grosjean nunca explotaron como se esperaba de ellos y el tiro le salió por la culata a la Federación Francesa de Tenis (FFF). Al final, Francia siguió sin un hombre que marcara las diferencias y las dos estrellas de la Federación se quedaron en grandes proyectos. Grandes jugadores sin acabar de explotar.

Clement ha alargado su carrera en unos últimos años de verdadero suplicio para quien comenzó la década de 2000 con más fuerza y éxito que nunca. Su gran triunfo individual se dio en 2001, precisamente en Australia y contra Grosjean, a quien le ganó una semifinal en la que había mucho más que un partido en juego. La posibilidad, años después de que un francés disputara una final y la máxima expresión de la competitividad que siempre tuvieron desde que fueron muy jóvenes.

Clement ganó aquel partido, pero perdió la final con contundencia ante Andre Agassi, que le machacó en las dos últimas mangas 6-2 y 6-2, después de una más reñida al empezar; 6-4. Como jugador de individuales destacaba por su velocidad desde el fondo de la pista, pero, curiosamente, su gran virtud era el juego en la red y las voleas. Fue un gran especialista de dobles.

Como doblista se afianzó en la selección francesa. Sólo perdió dos partidos como doblista con Francia y ganó 8. Hizo buena pareja con todos los compañeros con los que jugó, pero especialmente buen feeling ha tenido siempre con Michael Llodra. En Copa Davis ganó la final de 2001 en Australia y perdió en Rusia la siguiente en 2002, pero hasta el año pasado siguió entrando en los planes de Forget cuando disputó y venció el punto de dobles en Belgrado contra Serbia. Como Llodra como jefe del equipo, Clement interpretó perfectamente su función de escudero para derrotar a Zimonjic y Troicki, que es mucho decir.

También como doblista triunfó en el circuito. Ganó en Wimbledon en 2007 y jugó la final en Australia en 2008, en ambas ocasiones con Llodra como pareja de baile. Pero su palmarés es mucho más extenso como jugador de dobles que como individual. (4-12).

Extravagante

Una de las características que siempre ha destacado a Arnaud Clement han sido sus extravagantes vestimentas. Los colores llamativos, las camisetas más modernas y la última vanguardia en gafas de sol para sus partidos, siempre fueron uno de los grandes reclamos del pequeño francés. En realidad, aunque, como comentábamos anteriormente, en las estadísticas oficiales su estatura es de 1'72, siempre se ha pensado que está por debajo de 1'70. Sin embargo, su flexibilidad y su plasticidad en el juego fue muy admirada por muchos.

Arnaud Clement, siempre a la moda... fashion. Foto:deportes.orange.es

Clement, protagonizó uno de los partidos más agónicos de la historia del tenis. En 2004, estuvo en la central de Roland Garros más de 6 horas, concretamente, 6 horas y 33 minutos jugando su partido contra su compatriota Fabrice Santoro. Un partido a 5 sets que se definió por 16-14 en la última manga a favor de su rival. Sólo el mítico partido de Wimbledon entre Mahut e Isner que se alargó durante 11 horas y 5 minutos de juego real y tres días.

Siempre ha contrastado la escuela clásica de Grosjean y Clement con la magia de Santoro. En aquel partido se jugó mucho más.

Ahora, Clement pone punto final a una escuela, la francesa que ha visto como el prototipo de tenista galo ha cambiado radicalmente. Se acabaron las extravagancias de Noah, heredadas por los Clement (un jugador de pinta "fashion", con sus gafas de sol y su cinta en el pelo) y Grosjean, (con una pinta más rapera), o los malavares de Santoro. Ahora Francia exporta el tenis atlético, potente y enérgico de Tsonga y Monfils, aunque mantiene ese aire insigne, francés, de clase y estilo y depurada técnica exquisita, con Gasquet. O la sobriedad de Simon.

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