Rafa Nadal y las 100 derrotas conra Djokovic; Lucha por el número 1

Doha abre la temporada oficial y Nadal no parece estar impresionado por Djokovic

La guerra por el número 1 del mundo se inicia en Doha. 2012 empieza de cero para Nadal que vio como el año pasado perdió todas sus batallas en sus respectivos enfrentamientos con Novak Djokovic, todos en finales contra el serbio. Seis en total. Nadal habló de cien derrotas. En la rueda de prensa previa al torneo, Nadal acuñó una de las frases más contundentes de la temporada; "Todo el mundo piensa que Djokovic será difícil de superar, no sólo yo. Perdí contra él en todas las finales del año pasado, pero sólo lo hice contra él. Él fue mejor que yo y eso fue todo". Nadal asume sus derrotas como algo natural y sin darle más trascendencia que el mundo del tenis le quiere dar. El español afronta la temporada como un nuevo reto, y su objetivo es trabajar, entrenarse todavía más duro para mejorar y esperar el resultado: "Yo no sé si voy a ser capaz de batirle o perder con él otras cien veces más". Hay poco más que decir.

Las 100 derrotas de Nadal

Rafael Nadal no deja de ser un tenista competitivo y el interés del tenis mundial parece centrarse en si va a ser capaz o no de volver a derrotar a Novak Djokovic en 2012 o en un futuro cercano. No es la lucha por el número 1, es la derrota como estigma. Sólo cabe comentar que el tenis cambia mucho de un día para otro y no digamos de un mes para otro.

A finales de noviembre y principios de diciembre, Federer parecía haber vuelto y ser el paradigma del tenis mundial. El favorito a recobrar el número 1 y el hombre capaz de de derrotar y derrocar a Novak Djokovic. El serbio no encontraba su juego, las molestias físicas le lastraban y Federer parecía una apisonadora sobre sus rivales. En Mubadala, Djokovic se comió a Federer, no le dejó casi ni sumar puntos y le endosó una derrota en la que parecía que el helvético no había cogido una raqueta en su vida. Después hizo lo propio con Ferrer, que venía de derrotar cómodamente a Nadal.

No hay un patrón ni un guión escrito en el tenis. Nadal seguirá compitiendo y lo hará bien. Perderá más partidos de los que Djokovic cedió la temporada pasada porque cabe recordar que el serbio firmó la tercera mejor temporada de un tenista en la historia de la ATP y en la Era Open. Todo puede tener más o menos trascendencia desde la perspectiva que se mire y partiendo desde la comparativa con qué o con quién se haga. Si el debate es si Djokovic le va a ganar a Nadal todos los partidos que jueguen en 2012... la respuesta no la tiene Nadal, posiblemente, la respuesta la tenga el serbio.

Si Djokovic es capaz de seguir haciendo más de 15 "winners" por set, la respuesta es sí. Si las bolas que pega el serbio buscando línea, el 90% encuentran línea. La respuesta es sí. Ahora, si Djokovic se equivoca un ápice. Si esas bolas a la línea empiezan a escapársele en un porcentaje mayor o si Nadal consigue dominarle desde el servicio... a lo mejor la respuesta es no.

Lo sorprendente de Djokovic no es que fuera capaz de jugar a un nivel de 10 durante una parte del partido. Lo sorprendente es la cantidad de tiempo que lo hacía sin bajar el nivel, con un porcentaje de acierto tan alto y sin fallo alguno, porque Nadal no le regaló prácticamente nada de lo que consiguió el actual número 1 del mundo. Puede que bajara los brazos en el último set del US Open, o que ya no le quedar más gasolina. Puede que en Wimbledon se viera inferior o que no pudiera con sus golpes en Madrid y Roma.

Nadal volverá a derrotar a Djokovic

Para los escépticos o los que quieran magnificar una victoria, una derrota o exaltar a un tenista o minimizar a otro... Ni Nadal le iba a ganar el resto de sus enfrentamientos a Federer, (aunque sea un tenista que, por sus características de juego se le atragante al suizo), ni Djokovic va a dejar a Rafa a cero en adelante. La teoría es sencilla; es imposible que cada vez que se encuentren en una pista, Djokovic esté al 100%. Sencillamente imposible. Ahora queda ver la actitud con la que Nadal afronta sus partidos contra un rival superior. Porque, de lo que no cabe duda es que el serbio lo es. Claro que en el tenis no siempre gana el mejor, (si no existirían las casas de apuestas, y es un negocio que funciona bastante bien).

El efecto psicológico

Cabe incidir que, en este tipo de partidos entre los grandes dominadores del circuito son algunos de los más repetidos. Es más difícil que en los sorteos, el número 1 ó el 2, acaben coincidiendo más veces con la enorme variedad de jugadores con las que pueden hacerlo en su camino hacia las fases finales que, en semis y finales se vuelvan a ver las caras los mejores. En este sentido, el dominio de un jugador sobre otro incide hasta en su manera de plantear los partidos. Las armas que habitualmente le funcionan contra todo el mundo son inofensivas contra ellos. La derecha cruzada de bote alto de Nadal es un golpe fácil de atacar para el revés de Djokovic e inalcanzable para la mayoría del circuito. Así que muchas veces, Nadal juega apocopado, sin muchas ideas de cómo atacar a un rival, al que sabe que le va a romper la bola contra la línea si le deja un tiro corto o no es preciso.

Pero si ponemos en una balanza las mejores virtudes de todos los tenistas de la ATP, Nadal posiblemente no apareciera ni en su golpe de derecha, ni en su revés ni, por supuesto, en el saque. Ni en sus golpes cortados, ni en sus voleas. Entonces, porqué sigue sumando títulos, ganando partido difíciles y contra jugadores con más armas... por su mentalidad. ¿Por qué dejó de competir a mediados de 2009 después de perder su primer partido en Roland Garros y no defendió Wimbledon? Probablemente porque su mejor arma, la psicología, estaba mermada tanto o más que su cuerpo.

Sin embargo, en la rueda de prensa de ayer no se vio a un Nadal intimidado. No se vio a un Nadal sumiso a la derrota ni a un jugador superior. No parece haberle impresionado los resultados de su máximo rival en Mubadala ni su pobre partido contra Ferrer en su debut. Asume sus derrotas con naturalidad: "Fue mejor que yo, eso es todo". Y avisa: "Pero sólo él".

Lo cierto es que Nadal sigue siendo el número 2 del mundo y si perdiera 10 finales contra un Djokovic imparable sería porque, nuevamente, él le habría ganado a todos los demás. Y claro, también pierden Murray, Federer, Ferrer, Tsonga, Monfils, Fish, Roddick, Isner, Berdych... Todos.

El mundo del tenis parece empeñado en querer ensalzar a un Djokovic que se ensalza él mismo. Y parece que todo lo que no sea un Nadal campeón de todo y contra todos, es un fracaso. No es así. No es que 2011 haya sido el peor año de Nadal, es que hubo un tenista superlativo que le superó. Djokovic no se quedó con el número 1 derrotando cada vez a un jugador en una superficie distinta. Allí donde tenía que ganar un título importante se encontraba con Nadal. Le ganó cuatro finales de Masters 1000 y dos Grand Slams. Los torneos de exhibición no valen como muestra. Ni siquiera los ATP 250. Nadal sabe que el número 1 se gana o se pierde en los Grand Slams y en los Masters 1000 y ahí Djokovic tendrá que seguir sumando hasta 100 las derrotas que todo el mundo augura. Bueno, en realidad, no todo el mundo.

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