Francia no gana un Grand Slam desde 1983; Noah sigue sin sucesor

Con 4 tenistas en el Top 20, los franceses siguen sin ganar finales de Grand Slam

Monfils sigue sin un gran título. Foto:lainformacion.com/Getty Images/J. Juinen
Monfils sigue sin un gran título. Foto:lainformacion.com/Getty Images/J. Juinen

Francia

siempre ha sido una superpotencia del tenis mundial. Sin embargo, desde 1983 ningún tenista galo consigue levantar un título de Grand Slam. Los franceses, orgullosos, pundonorosos, entregados y con un sistema de entrenadores, complejos deportivos, estructura mediática y respaldo económico y social espectacular, generan muchísimos jugadores de tenis de altísimo nivel. Los tiene de todas las características físicas y técnicas y con capacidades muy distintas. Gael Monfils y Jo-Wilfred Tsonga son dos potencias naturales. Dos hombres de roca maciza con un potentísimo saque y golpes potentes y precisos. Uno elástico y flexible en la red y el otro un portento. Monfils llegó a ser número 1 del mundo junior. Tienen finos estilistas como Richard Gasquet, capaz de ganar cualquier partido a cualquier rival y especialmente elegante en su revés y en tierra batida. Gasquet le discutía la hegemonía mundial junior a Rafael Nadal y le ganó muchos torneos cuando todavía no habían pasado a profesionales. Uno siguió creciendo y siendo más profesional y el otro alterna grandes partidos con grandes decepciones. Tienen a Gilles Simon, un jugador rocoso, defensivo, con golpes largos y con un gran sentido táctico. Dificilísimo de batir en cualquier superficie. Mahut, una bestia para jugar en pistas rápidas. Un animal al servicio y poderoso en la red. Michael Llodra, un zurdo de potentísimo y colocado servicio, con una gran inteligencia para leer los partidos, jugar en la red, atacar en pistas rápidas y jugar dobles a un altísimo nivel. Francia tiene su propio Grand Slam. El apoyo de una afición exigente, pero entregada. No hay día en París sin dos o tres tenistas en la pista Philippe Chatrier, la central. Pero no hay manera. Los inventores de la guillotina, ven como todos los días la hoja de la cuchilla baja a besar el polvo de ladrillo con el cuello de sus mejores hombres en el barro. 2012 ofrecerá una nueva oportunidad a Francia para buscar al sucesor de Yannick Noah, que parece impacientarse. A falta de la búsqueda de un número 1 o un tenista capaz de competir al máximo durante dos semanas, Noah mira al exterior, acusa a los españoles de dopaje o busca la cuadratura del círculo. ¿Podrá un francés ganar un Grand Slam en 2012?

Las opciones en Australia

Jo-Wilfred Tsonga y Gael Monfils son las dos principales bazas francesas en Australia. Tsonga jugó la final de 2008, pero allí se encontró con el entonces emergente Novak Djokovic. El potente jugador francés tiene todas las características para poder triunfar en Australia. Su potente juego de fondo, su impresionante servicio y su gran capacidad para defenderse hace de él un tenista temible. Sin embargo, para poder ser una alternativa real de ganar Australia, Tsonga debe de contar con un mal día de los mejores jugadores de ataque del circuito. El de Le Mans, pudo derrotar dos veces consecutivas a Roger Federer en Wimbledon, (cuartos de final), y en Montreal, octavos, pero sus golpes no le alcanzan para derrotar a un Djokovic o un Federer en forma y entonados. En realidad, las alternativas de Tsonga, siempre van a pasar por un mal día de los mejores jugadores del circuito.

Por su parte, Gael Monfils ofrece una alternativa real. El parisino tiene golpes, alternativas y talento para poder afrontar a corto plazo la empresa de ganar un Grand Slam. Monfils se adapta perfectamente al perfil de jugador que podría ser una alternativa real, pero para ganar un Grand Slam hay que tener dos semanas de concentración plena. Si Monfils es capaz de enfocar su talento y potencial en dos semanas de juego pleno, con un poco de suerte, puede ser una alternativa real en Australia o Roland Garros.

¿Y París?

El problema de la tierra batida es Rafael Nadal. Sintiéndolo en el alma, estimado Yannick Noah, Nadal es un jugador al que los franceses no tienen por dónde meterle mano en la superficie que se disputa el Grand Slam de su país. Es muy difícil ganarle a Rafael Nadal 3 sets en un solo partido en tierra batida. No sólo hay que estar mu afinado en los golpes si no que tienes que pegar muchos. Muchísimos. Nadal consigue ir sumando puntos cuando no está bien y alarga el partido hasta lo insufrible para el rival. No regala ninguna, no perdona ninguna no deja de correr ninguna. Y llega a muchas. A casi todas. Nadal es un muro de arcilla al otro lado de la tierra batida. Sin embargo, hay dos jugadores que le pueden ganar 3 sets en Roland Garros; Novak Djokovic, especialmente, y un Roger Federer sin complejos. Será difícil que Murray aguante psicológicamente más de tres horas en una pista de tierra batida, pero esa es la mentalidad con la que hay que saltar en parís a derrotar al hexacampeón. Si no, imposible.

Simon es un jugador muy peligroso en tierra batida. Sus golpes largos y sus cambios de ritmo le convierten en un jugador a tener en cuenta, pero a 5 sets, Simon baja sus prestaciones. Gasquet, peligrosísimo a un partido, es un prodigio cuando las cosas le salen bien. Pero su tenis es un ejercicio de precisión que tampoco soporta 15 horas en dos semanas al máximo nivel.

Si alguien tiene que ganar en Roland Garros en Gael Monfils. El tenista local siempre hace buenas actuaciones en París, pero se ha encontrado las últimas temporadas con un Federer rodado y en crecimiento hacia el título. Su entrenador manifestó a mitad de temporada que tenía más talento que Nadal... ahora sólo le falta demostrarlo.

Wimbledon o el US Open

Tsonga parecía en condiciones de explotar sus virtudes en la hierba para poder afrontar la victoria el año pasado. Su gran partido ante Federer en cuartos de final le postulaban como una gran alternativa, pero Djokovic volvió a ponerle freno en semifinales. Tsonga tiene la potencia y los golpes, pero ante rivales en forma y acertados... no hay nada que hacer. El tenis de Monfils, Gasquet y Simon no alcanza para atentar contra un título en Londres. Serán competitivos, como siempre, en los Juegos Olímpicos y en Wimbledon, pero siempre hay una estrella en forma que les para los pies.

El US Open es un territorio cerrado para Francia. El circuito americano es muy exigente y, además de los clásicos problemas para llegar a rondas altas en cualquier Grand Slam, los bombarderos norteamericanos dificultan la labor en Flushing Meadows. Los grandes sacadores ponen caros los partidos y las eliminatorias en Nueva York. Sobrevivir a la Gran Manzana parece una misión muy complicada. Nuevamente las opciones francesas pasarían por sus dos mejores tenistas, pero, nuevamente, la suerte parece esquiva para Francia.

A los cuatro grandes tenistas del momento que copan el tenis mundial, sólo uno ha podido sacarles un Grand Slam a Federer, Djokovic y Rafael Nadal en los últimos años. Su nombre es Juan Martín Del Potro, pero su nacionalidad es argentina. Del Potro, además, amenaza claramente con poner un grado mayor de dificultad a todos. A propios, (los cuatro primeros) y extraños, los franceses y todos aquellos que quieran conquistar un Grand Slam en 2012.

Noah tendrá que seguir buscando excusas, fantasmas, confabulaciones y factores externos. Francia sigue con su proyecto y desarrolla nuevos planes para el futuro. De momento, las generaciones apuntan alto y, concretamente, Monfils puede ser uno de los hombres más importantes del año. Pero les falta concretar con un gran éxito.

Comentarios recientes