La hierba cobra protagonismo en 2012

Los Juegos Olímpicos de Londres pondrán una nueva cita sobre esta superficie

El tenis jugado sobre hierba es la máxima expresión de la elegancia, la técnica y la velocidad. Una idea principal de lo que querían los primeros jugadores y de la competición. No en vano, la Catedral de este deporte es Wimbledon, por encima de las majestuosasa instalaciones de Flushing Meadows en Nueva York, las pistas australianas o Roland Garros. La hierba exige de los tenistas lo mejor y lo más técnico de un jugador. Se exige precisión, coordinación y velocidad de mente y de reflejos para atarcar las bolas que botan tan bajas. Sin embargo, le calendario de la ATP permite ver muy pocos torneos sobre esta superficie. Sólo un mes de competición, dos semanas previas con torneos en Alemania e Inglaterra. Halle y Queens entre el 11 y al 18 de junio, y s-Hertogenbosch y Eastbourne la semana siguiente, esta temporada. Sin embargo, los Juegos Olímpicos van a dar la oportunidad de ver una semana más de tenis sobre esta superficie.

La hierba más alta

Lo cierto es que los últimos años han habido quejas, principalmente de los grandes especialistas como Roger Federer de que la hierba de Wimbledon no era lo suficientemente rápida. El gramaje de la pista central es un tema a debate en el circuito masculino. Eddie Seaward, ha dicho por activa y por pasiva que el tratamiento de las pistas del All England Lawn Tennis and Croquet Club, lo cierto es que parece que los golpes liftados de Nadal consiguen más efecto que años anteriores y que es más posible avanzar rondas con el juego desde el fondo de la pista porque la pelota bota algo más alta y le da unas décimas de segundo más a los pasadores para atacara a los voleadores.

Vista aérea del All England Tennis Club. Foto:lainformacion.com/Getty Images/T. Shaw

Sin embargo, el juego de hierba sigue teniendo sus fans, adeptos incondicionales y, sobre todo, la exigencia de que se acorte la temporada en tierra batida o las pistas rápidas americanas, que se prolongan, en el caso de la tierra durante casi seis meses, (comienza con el torneo de Santiago de Chile, el Movistar Open a finales de enero y se prolonga hasta Kitzbühel, a finales de Julio), o de las pistas rápidas americanas casi durante todo el año.

La hierba, al ser tan específica y tener tan pocas opciones en el calendario, hace que, por ejemplo, los amantes de la plasticidad de Roger Federer sobre esta superficie se remonte sólo, a verlo jugar en Wimbledon. El helvético, al igual que Novak Djokovic, no compiten en los torneos previos. Sin embargo, esta temporada, a partir del 30 de Julio, la hierba vuelve.

Principales diferencias con otras superficies

Las pistas de hierba estaban consideradas históricamente las más rápidas y técnicas del circuito. Su escaso bote exige del tenista una gran coordinación en su golpe, hay menos margen de maniobra y de error en el gesto del golpeo. La bola no sólo bota más baja, sino que pierde el efecto al "patinar" sobre la superficie. Sin embargo, el superior gramaje que se ha conseguido al introducir un porcentaje de centeno en las pistas, ha hecho que la tierra que supone la base de la hierba amortigüe algo más el desplazamiento de la pelota y ésta gane ángulo de rebote.

La tierra batida amortigua la velocidad de la pelota y la impulsa hacia arriba con muchísma más fuerza. Las bolas se agarran a la tierra batida y cogen un gran efecto. El cemento también las impulsa y lo que antes se consideraban pistas rápidas, ahora no tienen grandes diferencias con las de tierra batida.

La deceleración de las pistas y las bolas es otro tema que tiene que empezar a tratar la ATP, para que no todos los días y en todas las partes del mundo se juegue el mismo tenis, con las mismas características y de la misma forma.

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