Resumen del Masters de Londres

Los tres primeros cabezas de serie, fuera de forma, deslucieron el espectáculo

La Barclays ATP World Tour Finals de Londres ha vuelto a encumbrar a Roger Federer que ha acabado la temporada en lo más alto. Coronado con su sexto título en un Masters, récord absoluto, Federer fue superior desde el primer partido hasta el último. Curiosamente, jugó ambos y lo hizo contra el mismo rival. Dominó a todos sus oponentes, acabó invicto, se llevó un cheque de más de dos millones de euros y los 1500 puntos que le devolvían a la tercera plaza del ranking mundial. Tsonga, que llegaba muy en forma, fue el segundo mejor. Sólo perdió dos partidos y lo hizo, en sendas ocasiones, contra el hombre que parecía invencible. David Ferrer le dio color al torneo y empezó tumbando a Andy Murray y Novak Djokovic, las dos grandes decepciones en Londres. Rafael Nadal, que llegaba muy justo de forma, no pudo ni con Federer ni con Tsonga, pero demostró su raza competitiva. Fish, fue el peor de los 8 preclasificados. No estuvo al nivel deseado. Tipsarevic, que sustituyó al lesionado Murray, ganó su único partido contra Novak Djokovic, uno de sus mejores amigos para apartarlo de las semifinales y Tomas Berdych estuvo a un gran nivel.

Federer fue el gran protagonista y finalmente vecedor. Foto:lainformacion.com/Getty Images/J. Finney

Federer, maestro de maestros

Roger Federer llegaba como el gran favorito al torneo después de haberse impuesto con autoridad y transmitiendo unas sensaciones que hacía tiempo no se veían en sus golpes en Basilea y París. Allí había alzado los dos títulos de forma consecutiva y con la frescura que le había faltado a lo largo del año. La misma que le faltó a sus principales rivales, precisamente en esta parte final de 2011 que ha dominado el helvético con suficiencia.

Al margen de la forma física de sus predecesores en el ranking, lo cierto es que Federer volvió a estar súper. Con un servicio espectacular, definitivo en la red, con voleas de doctorado y con un juego de fondo ejemplar. Cuanto más rápido es el juego más ventaja tiene Federer sobre sus rivales. Tsonga, que había sido el mejor en Londres, detrás de Federer, había dominado con sus potentes golpes de fondo. Su derecha era un martillo y su revés alcanzó un nivel excelente. Unido al saque descomunal del francés, parecía que habría partido. Pero al mejor Tsonga, le queda un largo trayecto hasta el nivel del mejor Federer.

En la final, cuando Federer se vio con problemas desde el fondo, se fue a la red a ganar el partido. Y allí encontró su recompensa. La sensación que queda es que cuanto más fuerte le llega la bola al suizo, mejor le viene para armar sus golpes. El maestro de los maestros.

Jo-Wilfred Tsonga; el especialista

Tsonga, por su parte, venía de ganar en Metz y Viena y de jugar la final de París contra el mismísimo Federer. No cabía duda de que llegaba en un gran momento de forma. La potencia de sus golpes planos ha podido con todos desde el fondo, menos con el campeón, que cuando se vio acosado tras la línea de fondo, se le vino a la red para dominarle. Tsonga, que había utilizado la misma estrategia ante Nadal, para salvar su partido más complicado en el Round Robin, vio cómo esta lección tenía mejores versiones, la del gran maestro.

Tsonga no pudo con Federer, pero hizo un gran torneo. Foto:lainformacion.com/Getty Images/C. Brunskill

Tsonga debutó contra Federer y perdió y acabó de la misma manera. Si no hubiera sido por el estado de forma del helvético, Tsonga podría haber reinado en Londres.

Murray, una baja inesperada

Andy Murray protagonizó las peores noticias en el inicio del torneo. El británico sigue siendo la gran esperanza de un tenis que está muy necesitado de héroes. El escocés, residente en Londres, venía de una final de temporada muy buena. Dominó el circuito asiático con una autoridad insultante. Allí pudo con Rafael Nadal y David Ferrer, (2 y 5 del mundo), y estuvo en línea ascendente desde Kuala Lumpur. Ganó Tokio y más tarde Shanghai. Sin embargo, se retiró en Basilea aludiendo problemas ciáticos en su glúteo, jugó en París, donde demostró su principal punto débil, la cabeza. Allí entregó el partido ante Berdych cuando andaba con ventaja. Y en Londres hizo un partido impropio de su nivel y lejos de la actitud que se le esperaba ante David Ferrer.

Murray no llegó bien a Londres. Foto:lainformacion.com/EFE

Murray jugó mal ante Ferrer. Planteó un partido rácano. A espera al rival. A esperar los fallos de Ferrer que se encontró con una oportunidad única para derrotar a un hombre que le había puesto tope a todas las competiciones donde se lo había encontrado, Australia, Tokio y Shanghai.

Murray se retiró con problemas en el abductor. Quizá también tocado en su orgullo y pensando que en este nivel no tendría opciones en el O2 Arena ante la gente que tanto espera de él. Murray tiene que enfocar la temporada 2012 con un prisma muy complicado. Sabe que con Djokovic al nivel que mostró al inicio de campaña no tiene nada que hacer. Pero las malas noticias le llegan desde todos los flancos. Nadal sigue siendo combativo y peligroso y, para él, inalcanzable en tierra batida. Y ahora, parece que también Federer se sube al carro de la subida de nivel. Así que los descuidos, los partidos tirados y las pájaras le van a pasar una factura muy alta en 2012.

Novak Djokovic, sin gasolina

Djokovic, por su parte, llegó fundido a Londres. La temporada ha sido ejemplar, aunque al final ha estropeado unos números que apuntaban a un año histórico. A pesar de todo, así lo ha sido. Su inicio arrollador le ha permitido batir récords y ser admirado. Ha cambiado el orden mundial. Es el número 1 y aparece como un sólido líder de la ATP. Sin embargo no estuvo bien en Londres. Tuvo muchos problemas en su debut con Berdych. Ganó muy justito. Después se dejó llevar ante Ferrer y no pudo con Tipsarevic cuando el partido se alargó. Las molestias físicas le han lastrado.

Djokovic sudor y lágrimas. Foto:lainformacion.com/Getty Images/C. Brunskill

Sin duda, 2011 se le ha hecho largo a Djokovic que ha tenido un cúmulo de emociones y partidos durísimos para poder alzarse con el número 1. El serbio ha conseguido algo muy difícil. Llegar a la cumbre. Pero ahora queda lo peor. Mantenerlo. La presión de ser el favorito en cada torneo, en cada partido. Y así todos los días. Y con los buenos y los mejores buscando tus puntos débiles. No será fácil para un hombre que defiende una barbaridad de puntos en cada torneo.

Rafael Nadal

Nadal perdió dos partidos. Uno de ellos con una paliza considerable. Y sólo ganó uno y con un tiebreak en el tercer y último set. Estos son los números objetivos. También lo son decir que perdió contra los dos finalistas. Que lo hizo contra los dos mejores jugadores del torneo y contra los dos mejores jugadores del final de la temporada. Nadal llegó corto de forma. Sin duda. Ganó con lo justo ante Fish, que también había llegado en un momento límite. Física y anímicamente. Y después fue barrido de la pista por Federer. La histórica paliza se puede explicar por muchos factores, pero el principal es que, el mejor jugador del momento estaba motivadísimo y encuhufadísimo. Nadal sólo lo pudo ver pasar por encima.

Nadal no llegó en forma. Foto:lainformacion.com/REUTERS/Dylan Martínez

Sin embargó, defendió sus opciones contra Tsonga. Fue un gran partido donde la mayor efectividad de Tsonga en la red le dio el partido. Pero el español sigue siendo competitivo. Con muchas carencias, cada vez más acusadas por los méritos de sus rivales. El balear no puede llegar al máximo nivel de Djokovic o Federer. Cuando estos juegan al 100%, Nadal no llega, pero no se pueden descuidar. Si alguien baja lo más mínimo su nivel, ahí estará. Ahora piensa en la Copa Davis. La temporada ha sido muy difícil para un hombre que venía de ganar tres Grand Slams consecutivos y que ha visto cómo Djokovic le ha endosado 6 derrotas en sendas finales consecutivas. Ha perdido su número 1 mundial.

Ferrer, líder de los siguientes

En el listado de lo más destacado tiene que estar David Ferrer. El hombre que tumbó a Murray y Djokovic. El alicantino sigue demostrando que cada vez que algún cabeza de serie baje el nivel, él estará allí. Ferrer es un diesel, pero siempre está allí. David estuvo notable, pero no pudo con Berdych en el último partido del Round Robin. Después de una semana llena de esfuerzos se dejó llevar en el último set ante el checo, que con más sets perdidos, fue primero por el enfrentamiento directo. Después, la suerte lo cruzó con Federer y allí, los límites de Ferrer se quedaron en semifinales.

Ferrer estuvo muy bien en Londres. Foto:lainformacion.com/EFE

Gran torneo del de Jávea y grandes noticas para el circuito. La combatividad y la fuerza de Ferrer siguen intactas. Es una alternativa siempre. Tras él quedaron la figura de Berdych, más potente y más efectivo con su servicio, peligrosísimo siempre en pistas rápidas como la moqueta indoor del O2 Arena. Fish estuvo por debajo de todos, pero también es verdad que el Grupo B no estaba para muchas alegrías.

Tipsarevic tuvo el honor de debutar, como Fish, en un Masters y logró su primera victoria, precisamente contra su amigo Djokovic. Allí le apeó de las semifinales, pero demostró el gran cariño y respeto que siente por él, el sado en la red fue muy afectivo.

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