Federer juega el partido perfecto

Conectó 28 winners con un 86% de primeros y sólo 8 errores no forzados en una hora de juego

Federer le dio la paliza más grande de su vida a Rafael Nadal en un partido histórico. El suizo no cometió prácticamente ningún error y fue una máquina de sumar aspectos positivos del juego. Fue brillante. Exuberante su demostración. El tenis llevado al grado sumo. Una expresión plástica y efectiva de lo que es este deporte. Precisión, potencia y elegancia en una palabra: Roger Federer. Por su parte, Rafael Nadal, que jugó un primer set impecable, pudo salvar los muebles con 3 juegos. Se puede hablar de falta de combatividad del balear, pero los números son imposibles de discutir: Federer dejó de ganar 9 puntos con su servicio, 3 sobre el primer saque. Tuvo una efectividad del 86% en su primer servicio. Ganó el 67% de puntos con el segundo. Nadal, con un 73% de efectividad en el primer saque sólo pudo ganar el 33% de los juegos con su saque. Sencillamente, magnífico. Magistral Federer.

Cuando se produce un resultado de este tipo y se muestra una diferencia tan abismal en las estadísticas, lo primero que viene a la mente es que el rival no estuvo a la altura y que no jugó bien o se dejó llevar. Nada más lejos de la realidad. Nadal jugó un primer set sin errores, (3 en total). Sirvió con un porcentaje alto de acierto y fue agresivo con su derecha sobre el revés de Federer. La misma estrategia de siempre, el mismo planteamiento táctico.

Claves

La victoria y el espectáculo que ofreció Federer no fueron gratuitos. La pena para el público asistente es que no fuera un partido a 5 sets, (o a 7), y que finalmente sólo durara una hora. Pero es que no había tiempo para más. Federer golpeó con tal violencia y acierto que Nadal, uno de los mejores defensores de la historia del tenis, no pudo hacer nada ante los golpes planos y a la línea de Federer. Rafa ponía las bolas siempre en campo contrario, pero Federer atacó con violencia y un acierto de cirujano. La táctica de Nadal de las bolas altas sobre el revés de Federer se quedó en aguas de borrajas. Roger interceptaba la bola en el momento de su ascenso y le imprimía una potencia bestial. Además, cada vez que perfilaba su derecha, la metía en las líneas con una facilidad inaudita.

Nadal no pudo alargar los rallyes. Los intercambios no fueron tanto, porque Roger enlazaba una línea con la otra. Le pintó una acuarela rectilínea. ¡28 tiros ganadores en una hora! Es una cifra de récord. Nadal cometió 8 errores no forzados. Federer 7. Lo inusual no es que Rafa no fallara y perdiera con estrépito, es que el tenista que arriesga, que ataca y que busca las líneas no falle ninguna.

El ejercicio de precisión fue una de las demostraciones más grandes que un redactor haya visto. Sólo queda que felicitar al ganador.

Nadal en la derrota con cara de circunstancias. Foto:lainformacion.com/M.Regan/Getty Images

Formas de perder

Pero como decíamos ayer. El tenis se dignifica desde la victoria y la excelencia de un tenis plástico, elegante, efectivo y señorial como el de Roger Federer o desde la derrota. Nadal no se tiró al suelo a tratarse de los isquiotibiales, ni pidió un fisio para parara el partido. No se hizo mirar las ampollas de las manos ni se fue al servicio a consultar con el baño una dolencia gástrica. Rafa Nadal capeó el temporal como pudo, compitió hasta donde el rival le dejó y, dejó que el resultado le atropellara.

Se habla de falta de combatividad. No era una final ni un partido decisivo. Nadal tiene una pelea el jueves por ganar. Se va a jugar su clasificación para las semifinales ante Jo-Wilfred Tsonga y el francés parece en forma. Su bola no picaba lo suficientemente alta y no encontró como hacerle daño a Roger Federer. Entregó la victoria en los últimos juegos, ya sin opciones, porque soldado que vive en una batalla vale para la siguiente y aquí no se ha acabado esta guerra.

Acudió con dignidad a la sala de prensa y no puso ningún paño caliente. "He estado al 100% y he jugado al 100%", comentó. No se quejó de sus molestias gástricas ni las puso como excusa. Se la ofrecieron en distintas preguntas y sólo tuvo palabras de felicitación para Roger Federer: "Sólo Federer puede jugar a este nivel", dijo, (¿mensaje para Djokovic?).

La sensación que quedó es que Nadal no había jugado, comentó al 100%, pero a él y a los especialistas, les quedó la idea de que, al 100% también habría perdido ampliamente. Frases como: "No tuve nada que hacer"; " El resultado es real, el resultado de hoy no es engañoso, él ha estado brillante en todo momento". En el tenis juegan dos deportistas. Hay muchas combinaciones pero que los dos den el máximo y uno juegue mucho mejor, es una variante. No hacen falta lloros, lamentos, excusas, retiradas... Nadal le ha ganado muchas veces a Federer: 17. No recuerdo a Federer por los suelos, con el fisio, en el baño o quejándose de terceros. Ayer tampoco a Nadal. Quizá haya otros tenistas que puedan igualar la excelencia de Federer en el golpeo, en las estadísticas y en la plasticidad. Quizá nunca igualen la caballerosidad, la deportividad y la elegancia en la victoria y la derrota. Son signos distintivos entre el número del ranking y un número 1.

Comentarios recientes