Federer vs Nadal; la leyenda continúa en Londres

El balear domina 18 a 8 sus duelos particulares

Rafa Nadal se mide esta noche a Roger Federer. El balear, que domina al suizo por un parcial de 18 a 8, es uno de los pocos jugadores que le tienen tomada la medida en el cara a cara y lo hace con una superioridad sorprendente. Ambos mantienen una relación de cordialidad y de amistad fuera de las pistas extraordinaria. Su entendimiento es total y su competitividad se queda en las pistas. El duelo es ya legendario aunque por la edad de ambos es muy probable que aún queden muchos más por vivir. Algunos de estos 26 partidos han sido los mejores de temporadas pasadas, siempre se han jugado cosas importantes, la mayoría de ellos son finales y las reacciones ante la derrota y la victoria han sido espectaculares. Así se han vivido y así se vivirá en el Masters de Londres un Nadal-Federer.

El inicio

Todo empezó en 2004, Masters 1000 de Miami, entonces llamado Super 9, que era la categoría que recibían los torneos que estaban por debajo de los Grand Slams. Entonces, en cuartos de final, Rafa Nadal apeó a Federer de las semifinales en un partido que se dejó las líneas base de lo que iban a ser en un futuro los enfrentamientos entre ambos. Un Federer que machacaba con sus golpes planos ante el tenista que mejor se ha defendido de sus paralelos, su derecha cruzada y su espectacular habilidad en la volea. (6-3, 6-3).

El destino quiso que fuera Miami otra vez el lugar donde se citaran Nadal y Federer, pero ya no pudo evitar que fuera en una final. Apasionante. Por entonces, este tipo de torneos se jugaban en su último partido a cinco sets y el duelo tuvo que irse hasta el último. Un inolvidable partido que acabo con la victoria del suizo que descosió a pelotazos la resistencia de Nadal. Un balear, un titán, aguantó un maratón de palos y de líneas ante el mejor jugador del mundo y el que muchos elevan al mejor de la historia. (2-6,6-7, 7-6, 6-3 y 6-1), Nadal se puso dos sets arriba, pero no pudo aguantar el tremendo ritmo de Federer todo el partido.

Pero 2005 iba a ser el primer año en que Federer iba a probar la peor medicina de Rafa Nadal, la tierra batida, y concretamente Roland Garros. En una semifinal histórica, el español conseguiría meterse en su primera final en París tras derrotar al suizo en un partidazo que solventó en 4 mangas. Federer tuvo momentos de inspiración espectaculares, pero no pudo con la regularidad de Nadal y empezó a ver como ese increíble top-spin, le dejaba la pelota cruzada de la derecha de Rafa Nadal a su revés en una posición incomodísima para el impacto. A una mano, Federer siempre ha tenido muchos problemas para conectar este golpe.

En 2006 se midieron 6 veces. Rafa Nadal comenzó a dominar al suizo con un juego muy similar en todos los partidos. Los cuatro primeros se jugaron sobre superficies más lentas. Dubai, Montecarlo, Roma y Roland Garros. Cuatro victorias consecutivas de Nadal, ponían un parcial de 5-1. Durísimo para el indiscutible número 1 mundial. Con la llegada de las pistas rápidas las cosas cambiaban. Federer doblegaba a Nadal en Wimbledon en 4 sets y en China, (dura), en 2. En la hierba de Londres, Federer se resarció, (parcialmente), tras endosarle un rosco (6-0) en la primera manga. Mucho han cambiado las cosas en esta superficie desde ese primer set.

2007 repitió el mismo guión. La tierra batida traía las primeras finales entre los dos dominadores del circuito ATP. Mónaco, Hamburgo y París. Los partidos en esta superficie eran contados por victorias por un Rafa Nadal que le ponía un muro de arcilla cada vez que se encontraban en esta superficie. Así que Federer, tenía que aprovechar las pistas rápidas, su especialidad, Wimbledon y China. 5 finales más para otro bagaje favorable a Nadal, en el año 3-2. Con un agravante. Esta vez, en la hierba del All England Lawn Croquet and Tennis Club, Nadal se llevó al quinto set a Federer.

En 2008 repetirían 4 citas ya ineludibles en el calendario. Montecarlo, Hamburgo, Roland Garros y Wimbledon. Esta vez, sobre todo en Alemania, Federer sí le pudo disputar el partido sobre la superficie favorita a Nadal. Pero acabó cediendo a pesar de haberse puesto con break arriba en el tercero. Sin embargo, ya no era una cuestión de tenis. Era una cuestión de moral. Federer comenzó a desvanecerse cada vez que el binomio Rafa Nadal y tierra batida se cruzaba en su camino. En Roland Garros, como se diec popularmente en el rugby "entregó la cuchara" en una final sin historia (6-1,6-3 y 6-0). El partido marcaría un antes y un después. Federer, desolado, no encontraba caminos para derrotar a su "archienemigo". Y la derrota le hizo tanto daño que, por primera vez, perdió en Wimbledon. (No se pierdan el vídeo).

Federer tuvo que replantearse sus enfrentamientos con Nadal. Su inferioridad mental estaba a punto de llegar al apogeo. El partido fue épico. Dos primeros sets para Rafa, 6-4,6-4, dos tiebreaks de infarto para Federer, 6-7 (5), 6-7 (8) y un set final de película 9-7.

La derrota del Open de Australia de 2009 fue el punto culmen a una desolación tremenda para Federer que llegaba de 5 derrotas consecutivas, de perder Wimbledon ante el hombre que le sometía en tierra batida y que le dominaba 13-6 en sus cara a cara. 10-0 en tierra batida. Sin embargo, Federer, todavía no había visto a Rafa en su última evolución, en finales de Australia y US Open. Hasta que llegó el día de cruzar poderes en Melbourne, en la Rod Laver Arena.

Esta derrota trajó al mundo del tenis y del deporte una de las imágenes más impactantes de la historia, probablemente con la carga emocional que llevaba la situación de ver cómo torneo tras torneo, día tras día, en todas las superficies, Federer tenía siempre un problema. El mismo problema. El único problema. Rafa Nadal. "It's killing me". Roger Federer rompió a llorar.

Sin embargo, los grandes campeones están hechos de otra pasta. De la que le permite rehacerse sobre sus propias derrotas, sobre sus propias lágrimas. A continuación, en Madrid, Federer las devolvió todas juntas. En su feudo, en España y en su territorio, la tierra batida, por fin, Federer consiguió derrotar a Rafa. No contento con esto, el suizo alzó este año, por primera vez su Roland Garros y consiguió completar el Grand Slam, la victoria en todos los Grand Slams del circuito.

A final de 2010, Federer derrotó a Nadal en la final de la Barclays ATP World Tour Finals. El español llegó muy limitado físicamente después de una semifinal terrible ante Andy Murray y Roger volvió a reinar en Londres. Antes, este año, Rafa le había ganado en Madrid en el mismo torneo que había perdido su primer partido sobre arcilla.

2011 no ha sido mejor para Federer. Victorias en Miami y Madrid nuevamente para Nadal y otra final de Roland Garros para el balear. Ha sido su último encuentro. Claro que en una superficie como la del O2 Arena de Londres, la historia cambia. Las casas de apuestas vuelven a confiar en el suizo como favorito. Después de sus triunfos en Basilea y París, todos consideras que el helvético debería vencer a Rafa Nadal, en una temporada complicada y sin haber jugado ningún partido en pista dura indoor.

A las 21.15. La solución a la ecuación.

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