Vilas, la leyenda: "Hola, tengo tres centímetros más"

La diferncia del diametro de los brazos de Vilas era enorme: 3 centímetros más que Laver

Guillermo Vilas ha sido un referente en el mundo del tenis por sus estadísticas, sus innumerables victorias y sus récords, pero también es uno de los tenistas que más anécdotas guarda en su raqueta. Una de las más conocidas es la enorme diferencia que había entre su brazo izquierdo, (con el que jugaba), y el derecho. El volumen era muchísimo más en el que más entrenaba y en el que más habilidad tenía. El día que conoció a Rod Laver su saludo fue: "Lo tengo tres centímetros más grande que tú". Genio y figura, sintió un profundo desprecio por muchos de sus rivales. Su distancia con Bjong Borg fue enorme, casi igual que la de su compañero de Davis, José Luis Clerc. Conozcamos algunas de sus anécdotas.

El brazo de Vilas

Una de las principales curiosidades físicas de era la enorme diferencia que había entre su brazo izquierdo, el que utilizaba para jugar y el derecho. La principal característica de su juego era la innovación que introdujo con el efecto "top spin".

Su brazo izquierdo era notablemente más ancho. Foto:http://www.aplenotenis.com.ar/pinco7.htm

Vilas, después de largos años estudiando, comprendió que la mejor manera de vencer la oposición de los golpes planos que, especialmente, efectuaban los norteamericanos, era aprovechar su fuerza para levantar la pelota por encima de la red y que ésta cayera con "peso" al otro lado para dificultarles su punto de impacto óptimo. A la altura de la cadera. La idea de Vilas era que tuvieran que pegar a la altura del hombro o incluso más arriba.

El Top Spin

Una de sus principales frustraciones fue cuando vio a Bjong Borg. En el programa Mar de Fondo de Alejandro Fontino, Vilas concedió una deliciosa entrevista en la que contaba cómo descubrió la manera de jugar con su golpe envolvente, el Top Spin: "Felipe Locícero era el profesor de tenis del Náutico y me enseñaba con un libro de Bill Tilden. Yo tenía siete años. El libro explicaba cómo trabajar los efectos".

Vilas y su enorme diferencia de brazos. Foto:wikipedia.com

"Nos dimos cuenta de cómo se podía cambiar el tenis. Él creía que se podía frenar la pelota, que es la idea del top spin. Sacando cálculos de física vimos que era posible. Me pasé tres años hasta que lo saqué. Un día llegué a Tokio y veo a un tipo que hacía lo mismo que yo. Era el insoportable Bjong Borg: "¿Cómo hiciste?, le pregunté, porque Borg es completamente cuadrado y nunca leyó un libro. "Mi padre juega ping pong y lo copié", dijo. Fíjate cómo fue, él aprendió comiendo palomitas mirando al padre y yo con años de estudios".

Sus "amigos"

Vilas tuvo una gran rivalidad en lo deportivo con muchos tenistas que eran la élite en el mismo momento que llegó su esplendor. Hablamos de Bjong Borg, Ilie Nastase o su propio compañero de Copa Davis, José Luis Clerc. Con todos ellos tuvo encontronazos dialécticos y por supuesto deportivos. Pero también con Manuel Orantes.

Sus más divertidas anécdotas fueron con Bjong Borg. Además de la curiosidad que le llevó a comprobar que simplemente estar atento a cómo jugaba al ping pong su padre le había bastado para llegar a la misma técnica que él, tras años de estudio, Borg le ganó varios enfrentamientos directos. Uno de ellos, en Roland Garros, fue después de haberse estado entrenando. Borg estuvo ensayando contra él el saque y volea, y después le jugó y le ganó desde el fondo. Vilas, confiesa que nunca le volvió a hablar desde entonces.

Otra de las más curiosas anécdotas es cuando Vilas cuenta su historia de la carta que le había escrito al sueco después de que éste ganara su quinto Wimbledon. Vilas, receloso, no se la envío, pero un día, en persona fue a hablarle de la carta que le había escrito. Borg no le dejó terminar la frase, le agradeció que se la hubiera enviado y le confirmó que la había recibido. Vilas la llevaba en el bolsillo.

Con Ilie Nastase, quien le rompió su racha de victorias consecutivas en todas las superficies, (46), tampoco quiso volver a hablar después de perder aquel partido en el que, el rumano jugó con una raqueta con un doble encordado rozando la legalidad de aquel momento. Aún así, transcurridos unos años, Vilas lo volvió a ver en un restaurante, ya con una edad mucho más avanzada. A la pregunta de si tomaba viagra, la respuesta fue: "No, tomo otra píldora. Una para ablandarla".

También tuvo sus más y sus menos con Manuel Orantes, al que reconoce no haberle hecho un bonito gesto, al haberle engañado haciéndole pensar que se iba de un torneo para que éste se fuera de vacaciones y más tarde, después de esconderse literalmente en un hotel durante dos días, pedir una wild card y ganarlo para ponerse por delante de él en la clasificación.

Pero una de sus más conocidas "relaciones" fue con su compañero de Davis, José Luis Clerc del que llegó literalmente a decir: "Mi relación con José Luis Clerc no es ni buena ni mala. Tan sólo trato de evitar cualquier roce, cualquier contacto", todo esto en la previa de la elimininatoria contra Estados Unidos en 1983.

Guillermo

Vilas fue un héroe en argentina. Aunque allí todo el mundo le conoce como Willy. Guillermo Cañas y Guillermo Coria recibieron su nombre en su honor. Ahora, anima a sus predecesores, Del Potro y Nalbandian a conseguir lo único que él no pudo. La Copa Davis.

Comentarios recientes