Rod Laver: rompiendo récords

El tenis australiano pone el listón muy alto

Rod Laver es una leyenda viva cuya historia nos parece muy lejana. Sus logros y los de sus paisanos y coetáneos atiborran de banderas australianas las listas de récords en el mundo del tenis. Eran otros tiempos, cierto, pero también lo es que una carrera de 24 años da para mucho.

El tenista australiano fue, junto a John Newcombe, Ken Rosewall, Roy Emerson o Margarite Court, uno de los encargados de escribir la historia más sobresaliente para un país en el mundo del tenis. A caballo entre la era amateur y la profesional, es difícil saber cuántos títulos podría haber ganado en un circuito ATP. En los años 60, cuando se concentran los mayores logros de Laver, había menos competencia y el juego era muy diferente pero con un palmarés de 190 títulos en su haber, parece que las hazañas de John McEnroe en 1984 o Novak Djokovic en 2011 sean meras anécdotas.

Este jugador de 1'72 confesaba al diario El País, en una entrevista de 2010, que en el tenis de hoy en día "los jugadores pequeños ya no tienen opciones". Pero la historia ya está escrita y hasta ahora Rod Laver sigue siendo el único jugador de la historia en conseguir El Grand Slam (ganar los cuatro grandes) dos veces, en 1962 (antes de la Era Open) y en 1969.

Conseguir coronarse a lo largo de una carrera profesional en todos los grandes es algo tan difícil como que sólo lo han conseguido siete jugadores en la historia -Fred Perry, Don Budge, Roy Emerson, Laver, Andre Agassi, Roger Federer y Rafa Nadal-, aunque es justo decir que, en realidad, sólo los tres últimos han conseguido vencer sobre las cuatro superficies (en EE.UU. y Australia se jugó sobre hierba hasta los años ochenta). Hacerlo en el mismo año, es casi un milagro: sólo lo ha logrado Don Budge en 1938, Rod Laver por partida doble y Steffi Graf (la única en lograr el Golden Slam, porque además se llevó la medalla de oro).

Este zurdo de oro es, de nuevo tras Don Budge, el segundo jugador más joven de la historia en conseguir ganar los cuatro Grand Slams con 24 años y 32 días (le sigue Nadal con 24 años y 101 días), pero su éxito se extendió en el tiempo hasta ganar su último Grand Slam con 31 años (en 1969). Fue nº 1 desde 1964 hasta 1970 y su carrera fue tan larga que ha podido medirse de tú a tú con leyendas que van desde sus contemporáneos -Newcombe, Rosewall, Emerson- a Jimmy Connors o Bjorn Borg. En este vídeo lo vemos, a los 38 años, contra el genio sueco -Laver es el pelirrojo del pantalón rosa, atención a su juego, es como si le sobrase un brazo.

Parece otro deporte. Y es que era otro deporte pero, como pasa en el arte, ni tiene más ni menos valor sino que es simplemente una cuestión de gustos y de entender las cosas en su contexto.

Ese contexto que los australianos dominaron en los años '60 sigue siendo un orgullo para el país oceánico pero también un lastre: el tenis australiano sigue intentando, últimamente sin mucho éxito, revivir las glorias de unos tiempos que en realidad son irrepetibles.

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