El jet lag de la Davis

Nadal disponde de jet privado, Federer tiene que cruzar el mundo y Djokovic dice que "es demasiado"

Nadal dispone de un avión privado/Foto: EFE

Nadal dispone de un avión privado/Foto: EFE

Todos los jugadores que han alcanzado las últimas rondas del Abierto de EE.UU. y que tienen que jugar en Copa Davis con sus países el próximo fin de semana, han reconocido la necesidad de jugar la final del Grand Slam este lunes para evitar que los jugadores de la parte baja del cuadro -Nadal, Murray- jugasen cuatro días seguidos, pero se han mostrado muy molestos con la organización del US Open y el calendario impuesto por la International Tennis Federation.

Rafa Nadal, muy previsor, ya había firmado con la Real Federación Española de Tenis, desde principio de temporada, la posibilidad de poder utilizar un jet privado para sus desplazamientos a la hora de tener que acudir a jugar la Copa Davis. El mallorquín siempre suele llegar a las finales de todos los torneos que disputa, por lo que siempre tiene menos tiempo que sus compañeros para prepararse para la cita Davis.

La noticia de la utilización del avión privado o de los privilegios que pueda tener el mallorquín sobre sus compañeros de selección, salta ahora de nuevo porque estamos en tiempos de crisis y se habla desde los ayuntamientos de recortes y "cinturones apretados". Sin embargo, esta opción ya estaba prevista, aunque no se esperaba que la final del US Open se tuviera que jugar, por cuarto año consecutivo, el lunes.

Nadal llegará con la delegación de la RFET al aeropuerto de Córdoba el martes, menos de 24 horas después de disputar la final del US Open. Si la gana, tendrá que montar la fiesta en el avión porque no va a tener tiempo para más.

Novak Djokovic ya sufrió, y repite este año, esta situación. Esta semana declaraba su descontento con el retraso de la final, aunque reconocía que de no ser así no sería justo para Nadal. Comentaba: "El año pasado jugué también el lunes hasta tarde. Salí el martes y llegué el miércoles para jugar el viernes. ¿Es esto bueno? No. Es demasiado".

La noticia del avión de Nadal es en realidad más política que deportiva. La RFET ha invitado al alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, a ver la final del US Open y volver en el jet que han fletado para que el jugador y los representantes de la RFET lleguen el martes a la ciudad andaluza. Las dudas sobre quién financia este viaje y si era necesario que Nieto lo hiciera, han servido la polémica. Además, se ha tenido que pedir un permiso especial a Asuntos Exteriores para poder utilizar el aeropuerto de Córdoba, que no dispone normalmente ni de vuelos internacionales ni de servicio de aduanas. Todo sea por la Davis.

Si la federación de tenis española o serbia está molesta, igual que Nadal y Djokovic -que son los que les van a meter la paliza a su cuerpo-, los que están más enfadados son los suizos. En su eliminatoria para ascender al Grupo Mundial ante Australia eran los favoritos, gracias a la participación confirmada de su súper estrella: Roger Federer.

Roger Federer, la esperanza para Suiza

El número 3 del mundo no va a jugar la final pero hasta el sábado estuvo en Nueva York, con un desgaste más que significativo en su partido de semifinales ante Novak Djokovic, y le va a resultar muy difícil estar en condiciones para jugar en Australia. Después de unas 24 horas de viaje, es probable que Federer esté en Sydney el martes pero el jet lag que podría sufrir puede ser monumental por culpa de la diferencia horaria. Para que nos hagamos una idea, cuando en Nueva York son las 12 del mediodía, en Australia son las tres de la mañana del día siguiente.

Los australianos ya se están frotando las manos, aunque su capitán, Patrick Rafter, cree que el "sacrificio" de Federer le hará tener aún más ganas por ganar. Después de todo lo que ha tenido que hacer, seguro que no quiere fallar y su plan es "ir a por Stanislas Wawrinka". Los australianos no sólo juegan en casa sino que eligen superficie; Federer sobre hierba es un maestro pero para Wawrinka es su peor pista. Rafter quiere aprovechar la experiencia de Lleyton Hewitt y el potencial de Bernard Tomic para ganar los puntos contra Wawrinka y el de dobles.

Rafter está convencido de la victoria de Federer pero el suizo tiene que hacer un doble esfuerzo y la verdad es que es un poco triste que unas eliminatorias que podrían ser muy interesantes de ver, acaben jugándose realmente en un viaje de avión.