Cuatro reinas para cuatro Grand Slams

2011 no verá a una doble campeona de Grand Slam

Kim Clijsters tras su trofeo del Abierto de Australia 2011/Gallo Images
Kim Clijsters tras su trofeo del Abierto de Australia 2011/Gallo Images

Con Kim Clijsters lesionada y Na Li y Petra Kvitova eliminadas a la primera de cambio, el Abierto de EE.UU. se queda sin la posibilidad de ofrecer a una de las jugadoras del circuito WTA la oportunidad de consagrarse como la jugadora dominante del año.

No es la primera vez que sucede y muchos dirán que es incluso mejor, que así todas las jugadoras tienen más oportunidades de ganar Grand Slams. Sin embargo, el público demanda estrellas. Los aficionados quieren Nadales, Federers y Djokovics en versión femenina; quieren más Williams, más Clijsters y más Henins, y si puede ser, incluso una Martina Navratilova o una Steffi Graf.

Na Li, ganadora de Roland Garros 2011, con Franscesca Schiavone, campeona el año anterior

En toda la década de los ochenta, sólo en 1980 fueron cuatro jugadoras distintas las campeonas de los cuatro Grand Slams. Primero Martina Navratilova y luego Steffi Graf (88-89), se hicieron con la gran mayoría de títulos. En 1990, vuelve a darse el "fenómeno" con la inclusión de una joven que vendría para quedarse, Monica Seles, y una jugadora, campeona en EE.UU., que sólo consiguió ese Grand Slam en su carrera: Grabiella Sabatini.

Seles, Graf, Arantxa Sánchez Vicario y Martina Hingis se turnan en los noventa para convertirse en la protagonista del año. 1998 y 1999 son años de un nuevo cambio y aparecen nuevos nombres: Jana Novotná, Lindsay Davenport y Serena Williams. Empieza la década del 2000 y, de nuevo, dominio de un grupo reducido de jugadoras: Venus Williams, Jennifer Capriati, Serena Williams, Justine Henin y Amélie Mauresmo (sólo en 2006, cuando ganó sus dos únicos Grand Slams). Todas han repetido Grand Slam en el mismo año. Sólo tres excepciones: 2004, con los títulos en Australia de Henin, en Roland Garros de Anastasia Myskina, en Wimbledon de Maria Sharapova y en el US Open de Svetlana Kuznetsova; 2005, año muy bien repartido entre Serena (Australia), Henin (Roland Garros), Venus (Wimbledon) y Clijsters (US Open); y 2008 con Sharapova, Ana Ivanovic, Venus y Serena.

Petra Kvitova, campeona de Wimbledon 2011/AFP Photo

2011 pone fin al dominio de Serena Williams, aunque la norteamericana sigue siendo una firme candidata a ganar el Abierto de EE.UU.

Na Li y Petra Kvitova fueron acogidas con entusiasmo como nuevas campeonas porque todos vemos que los triunfos de las hermanas Williams y de Clijsters, están llegando a su fin. Sin embargo, su decepcionante paso por el US Open 2011 nos hace esperar otro e incluso otros años venideros en los que no veamos que se repita una sola campeona.

En un circuito WTA donde cada vez es más evidente la falta de una líder, es decir, de una figura dominante cuyo nivel sea tan alto que hace que el resto de tenistas tenga que jugar todavía mejor, tal y como ocurre con el triunvirato Federer-Nadal-Djokovic (entre los tres, se han llevado la práctica totalidad de Grand Slams de los últimos ocho años).

Todavía es pronto para tildar de excepciones a Li y Kvitova, especialmente a ésta última, pero por el momento, sólo parece que quede una estrella entre las jugadoras de hoy en día. Una tenista que pueda mirar de tú a tú a Serena Williams y esté lista para recoger su testigo: con tres Grand Slams y tan sólo 24 años de edad, la nueva Djokovic puede ser Maria Sharapova.

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