Un US Open de Primera y Segunda División

Pocas amenazas para los cuatro favoritos al título

Mientras que el circuito WTA es "una tómbola de luz y de color", en la ATP hay dos divisiones de juego claramente establecidas y delimitadas: los cuatro primeros jugadores del mundo y el resto. En el primer grupo hay que adivinar quién ganará el título, en el segundo basta con ver hasta dónde van a llegar dentro del torneo y quién será el que dé la sorpresa de ganar a un favorito.

Desde que Marat Safin ganase el Abierto de Australia en 2005, y con la única excepción de Juan Martín Del Potro, nadie que no sea Novak Djokovic, Rafa Nadal o Roger Federer se ha llevado ningún título de Grand Slam. Este año 2011 no sólo hablamos de los ganadores sino que en ninguna de las tres finales grandes que ya se han celebrado, se ha colado nadie fuera del Top 4: Djokovic y Murray en Australia, Nadal y Federer en Roland Garros, y Djokovic y Nadal en Wimbledon. Y además, las posibilidades de que esta tendencia no se siga en el Abierto de EE.UU., parecen mínimas.

Primero fue, dentro de la "primera división", la época de Federer, luego la de Nadal y ahora le toca el turno a Djokovic. Aún así, llega un nuevo Grand Slam y nadie puede decir con certeza que el serbio se vaya a llevar el título, menos después de que cediese el título de Cincinnati por un problema con su hombro derecho.

Siempre hay dudas sobre los grandes jugadores pero normalmente estos "peros" brillan por su ausencia en un Grand Slam. Ni problemas físicos, ni falta de movilidad, ni edad avanzada, ni presión psicológica. Si los cuatro favoritos cumplen, este US Open va a ser un tremendo colofón a un año que ha regalado un tenis de altísimo nivel. La final del año pasado, con un Djokovic muy alejado del actual, fue buena pero la de éste promete ser para enmarcar.

Por calidad, cualquiera de los cuatro primeros cabezas de serie podría ganar el Abierto de EE.UU. Se dice de Rafa Nadal que le falta movilidad y confianza pero recordemos que se decía lo mismo el año pasado y ganó por primera vez en EE.UU. En 2010 perdió en semifinales de la Rogers Cup contra Murray y en cuartos de final de Cincinnati contra Marcos Bagdathis, lo que puso el grito en el cielo sobre la mala forma del manacorí, aunque una semana después ganase en Flushing Meadows. Cierto que este año ha perdido en las finales de Indian Wells y Miami contra Novak Djokovic pero es que el año anterior no llegó a alcanzarlas. Pese a lo que pueda parecer, pese a perder en Roma, en Madrid y en Wimbledon, todas esas finales de torneos importantes hacen de 2011 uno de los mejores años del español.

La "cuerda" de Novak Djokovic le ha dado una impresionante estadística de 57 victorias este año frente a sólo dos derrotas (precisamente ante jugadores "de primera" como Federer y Murray) pero lo que no se sabe es hasta cuándo va a dar de sí. Es el caso contario al de Andy Murray; el escocés está tocando el título de Grand Slam con la punta de los dedos pero su inconstancia está haciendo desistir hasta a los más optimistas sobre el futuro del británico.

Por último está Roger Federer, prácticamente descartado por todos por sus 30 años y por la hegemonía de Rafa y Nole. Y si bien es cierto que si no gana un Grand Slam este año, será la primera vez que no lo haga desde 2003, también lo es que este hombre ha ganado en EE.UU. cinco años seguidos, que al siguiente perdió en la final ante un inmenso Juan Martín Del Potro y que el año pasado sólo pudo con él un Djokovic que ya apuntaba las maneras que ahora nos dejan boquiabiertos.

El ganador del US Open dependerá del cuadro, de cómo se produzcan los cruces. Os recomendamos para analizar estos posibles cruces, el artículo "Quién ganará la guerra psicológica".

Tomas Berdych en el US Open

Los jugadores de la "segunda división", con todos los respetos, siguen intentándolo pero su trayectoria sigue siendo irregular -como Jo Wilfried Tsonga o Fernando Verdasco-, parecen destinados a "querer y no poder" -como David Ferrer o Tomas Berdych- o, simplemente, llegan tocados -como Robin Söderling, cuya muñeca aún no se sabe al 100% si le dejará participar.

Hay otros dos jugadores en esa liga que son, siguiendo con el símil futbolísitico, como el Betis y el Athletic de Bilbao: dos equipos que siempre da alegría que ganen si no lo hace el tuyo (a no ser que seas del Sevilla o la Real Sociedad, claro). Mardy Fish ha hecho, a sus 29 años, una campaña tan sobresaliente este año que merece un buen lugar frente a sus compatriotas en el Grand Slam local. Fish, que perdió la final de Montreal ante Djokovic y venció en cuartos de final a Nadal en Cincinnati, culminaría una historia al más puro estilo americano si se corona en Flushing Meadows.

Es algo difícil pero no imposible, que se lo pregunten si no a Juan Martín Del Potro. El joven argentino ganó a Roger Federer en la final de 2009 y personalmente creo que hasta el suizo se alegró. Una muñeca puñetera dejó al jugador de Tandil sin la posibilidad de defender su título el año pasado. Ha trabajado duro en 2011 para recuperar su nivel y volver al Top 20 (es el cabeza de serie nº18) pero seguramente no será suficiente para entrar en la "División de Honor".

Del Potro emocionado con su único título de Grand Slam

Comentarios recientes