El difícil regreso de la hija pródiga

La relación de Sharapova con Rusia en Fed Cup siempre ha sido complicada

Maria Sharapova ha vivido a lo largo de su carrera una relación amor-odio con la Fed Cup que dura hasta estos días. Una de las jugadoras más criticadas por sus renuncias en esta competición pero a la vez de las más entregadas en la pista cuando ha estado sobre ella por su país. Su país... de origen, porque Sharapova se mudó a EE.UU. cuando tenía 7 años y apenas ha vuelto a su Siberia natal.

Durante años se ha comentado que los rusos ven con cierto recelo a una de sus mejores jugadoras. Su americanización temprana, su padre y sus gestos hacia la Federación, motivados por intereses personales, hacen dudar a sus compatriotas sobre el compromiso de Maria. Aún así, hay que romper una lanza a favor de una jugadora que podría haberse nacionalizado estadounidense -como muchos tenistas han hecho- pero no lo ha hecho y que no se cansa de decir que su sueño es representar a Rusia algún día en los Juegos Olímpicos.

Maria Sharapova

Ya desde 2004, cuando Sharapova saltó al estrellato al ganar Wimbledon con 17 años, la tensión con la Federación Rusa era más que evidente. Las jugadoras rusas declaraban abiertamente que Maria no tenía cabida en el equipo por culpa de su padre, Yuri, un hombre de carácter al que le recriminaban sus modales cuando su hija jugaba contra una compatriota. A pesar de que el capitán del equipo, Shamil Tarpishchev, se mostraba encantado con la idea de que Sharapova pudiese participar en Fed Cup, su ayudante, Larisa Neiland, declaraba que los rankings no eran tan importantes como la buena armonía en el equipo. La campeona de seis Grand Slams en dobles decía sobre Yuri Sharapov que "básicamente le dice a todo el mundo que se vaya de paseo. Simplemente no veo cómo podría trabajar con el resto de nosotros".

Por entonces, las líderes del equipo ruso eran la campeona de Roland Garros, Anastasia Myskina, y la del US Open, Svetlana Kuznetsova. Myskina decía que en un encuentro que ambas disputaron, el padre de Sharapova estuvo dando instrucciones a su hija y gritando hasta que se ganó una advertencia del juez de silla. Leiland concluía diciendo que "a veces es mejor dejar a alguien fuera del equipo a tener esa influencia negativa entre las jugadoras".

2005 y 2006 siguieron sin que Sharapova aportase nada al equipo ruso. En 2007 no acudió a las eliminatorias de Rusia contra España y EE.UU., aunque se apuntó a la final contra Italia. La rusa sirvió como compañera de entrenamientos y animadora pero no jugó, lo que le valió de nuevo las críticas de sus colegas: "Nos dijo que quería ser nuestra ayudante de entrenamiento pero ¿si no puedes jugar cómo es que puedes entrenar?", apuntaba Kuznetsova.

Sharapova y Vesnina animan en la final de 2007

Con los Juegos Olímpicos de Beijing a la vuelta de la esquina, Sharapova se desgañitó en la final del 2007 para mostrar su interés y por fin pudo debutar con Rusia en 2008, en la primera ronda del Grupo Mundial contra Israel.

Sharapova cumplió y ganó sus encuentros contra Shahar Peer y Tzipi Obziler. Las rusas se encontraron con un público tan hostil, por no decir maleducado, que seguro que salieron reforzadas de aquella experiencia. Hasta el día de hoy, el mayor compromiso de Sharapova con su país ha sido, sin duda, tener que escuchar a cientos de personas imitar sus gritos y reirse de ella.

Por desgracia para Sharapova, de nada le sirvió su compromiso con la Fed Cup de cara a los JJ.OO. porque una lesión de hombro le impidió acudir a China. Menos mal que el año que viene tiene otra oportunidad en Londres.

Este año 2011, la rusa está volviendo a encontrar su mejor nivel y ya desde principio de temporada expresó su voluntad de querer representar a Rusia en el acontecimiento deportivo de 2012. Por ello en febrero se unió al equipo ruso por segunda vez en su carrera, en la eliminatoria de primera ronda contra Francia. Sharapova perdió contra Virginie Razzano y Tarpischev decidió no contar con ella para el segundo partido. Kuznetsova y la joven Anastasia Pavlyuchenkova resolvieron el cruce a favor de Rusia.

Esa participación asegura el "compromiso" de la rusa con la Fed Cup y le da el pase a Londres. Sharapova ya no volvió a Moscú para jugar las semifinales ante Italia -quienes sí estuvieron fueron Kuznetsova como jugadora y Myskina como asesora- y ahora falta por ver si lo hace para la final que disputarán las rusas contra la República Checa el próximo mes de noviembre, o si considera que ya ha sido lo suficientemente rusa por un año.

Calendario ATP/WTA

Calendario ATP 2021

Comentarios recientes